Un joven consultor de tecnología nacido en la pequeña ciudad costera de Elizabeth City Estado de Carolina del Norte al Este de los Estados Unidos en donde se concentraron buena parte de las fuerzas Secesionistas contrarias a los ejércitos Confederados que luchaban por la libertad de los esclavos, adversas a la tradición democrática de los constructores de la independencia, luego de trabajar como empleado de la Agencia Central de Inteligencia CIA y como consultor de la Agencia de Seguridad Nacional NSA en junio pasado le reveló al mundo a través de los periódicos The Guardian y The Washington Post los pormenores de un secreto programa de vigilancia global promovido por el gobierno norteamericano y que se clasifica como PRISM, el cual le permite ingresar directamente a los servidores de Google, Facebook, Skype, Microsoft y Apple, con lo que puede conocer mensajes e intimidad de millones de personas en el mundo. Edward Joseph Snowden, el valiente norteamericano que poniendo en juego su futuro y su tranquilidad, dejó al descubierto hasta donde es capaz de llegar el gobierno norteamericano para proteger los intereses de sus poderosos grupos económicos a costa de la vulneración de derechos de la mayoría y de sus libertades.
Como si se tratara de un bandido debió huir de su país en donde sabe no se le adelantará un debido proceso, porque desde ya el aparato mediático lo califica de traidor y criminal
Una vez Snowden expreso su interés en solicitar asilo al Ecuador, las autoridades gringas se apresuraron a advertir sobre la cancelación unilateral de las preferencias de APDEA otorgadas como un reconocimiento a su esfuerzo en la lucha contra la producción de estupefacientes y otras retaliaciones en caso de que esta nación acceda a otorgar el asilo al joven tecnólogo; afortunadamente los voceros del gobierno vecino inmediatamente expresaron su rechazo a estas presiones y renunciaron a los beneficios de estas preferencias asumiéndolas el propio gobierno para no afectar a los sectores exportadores subvencionados, sin embargo no es de extrañar el uso de barreras no arancelarias por parte de la aduana americana para golpear a este pequeño pueblo que se resiste a ser tratado con tal indignidad por parte de la gran superpotencia. Contrasta la actitud erguida del gobierno Ecuatoriano con la que asume el nuestro cuando se trata de defender los derechos de nuestra nación, envidia de la buena sentimos los patriotas con el ejemplo de ellos.