Después de muchas dificultades y aplazamientos, la plenaria del Senado aprobó la proposición presentada por los parlamentarios Jorge Robledo y Alexander López, que convoca a debate de control político al ministro de la Protección Social para que responda por el manejo de los recursos de la salud; el evento se realizará el martes 26 de abril y tendrá transmisión de televisión por Señal Colombia y el Canal Congreso.
El debate tiene su origen en las controvertidas cifras de recobro en los precios de los medicamentos que algunas EPS le vienen haciendo al Estado, recursos que colocan trabajadores, pensionados y el presupuesto nacional. Por eso promete datos reveladores, pues Robledo anticipó que “según dos estudios, de la Universidad Nacional y del Ministerio de la Protección, en 2009 aparece una sobrefacturación en medicamentos de un billón de pesos, sobrecostos en los que tres EPS, Saludcoop, Cafesalud y Cruz Blanca, que conforman un mismo grupo, aportan la parte fundamental”. Agrega que “también se tratará sobre las documentadas denuncias de la Federación Médica que demuestran otra enorme sobrefacturación en los medicamentos No POS y los recobros al Fosyga”.
También en el debate “se explicará por qué la Contraloría General de la República tiene razón cuando le advierte a la Supersalud que no puede autorizarle a Saludcoop apropiarse de 600 mil millones de pesos de la plata de la salud de los colombianos”, refiriéndose a dineros que la EPS gastó en inversiones de infraestructura y otras, cuando los recursos están autorizados sólo para la prestación directa de la salud, ya que en estos casos se le estaría fortaleciendo el patrimonio a los dueños de las EPS.
El debate es necesario porque además de establecer realmente que pasó con los mencionados recobros, ayudará a esclarecer dos temas importantes: las consecuencias de la privatización de la salud, a 18 años de haberse dictado su marco jurídico o ley 100 de 1993; y el verdadero papel del cooperativismo, su vigencia como modelo solidario e incluso de alternativa frente a la aplicación del capitalismo salvaje, así denominado el modelo neoliberal, cuyas utilidades plutocráticas pasan por encima de los derechos fundamentales de la población.
En el primer aspecto el senador Robledo es lapidario: “demostraré que la Ley 100 no es la ley para la salud de los colombianos, sino para el negocio con la salud de los colombianos, hecho que explica por qué la normativa y los gobiernos privilegian las ganancias de unos pocos sobre la salud del país. Esta ley ha dejado más muertos que todas las violencias que existen en el país.”
En relación con el cooperativismo, si bien es cierto que los tiempos han cambiado, no podemos ignorar sus orígenes, principios y valores con los cuales se convirtió en un sistema económico y social que une el esfuerzo de los más pobres para hacer frente a los estragos del capitalismo. Por eso, colocar al cooperativismo, bajo cualquier disfraz, a cumplir el papel del capitalismo salvaje y de sobre explotación es una verdadera desviación de su doctrina y acarrea consecuencias funestas para la población que dice defender. ¿O acaso las EPS del grupo cooperativo no tienen que cumplir y sacar las mismas ventajas que el resto de EPS? Distinto si en estas EPS la población encontrara mejores beneficios y estuvieran regidas por los estándares de la máxima utilidad de las demás.
Hay ejemplos de grandes cooperativas que benefician a sus propietarios y tienen impacto en la población sin negociar con sus derechos fundamentales; especialmente en Europa han tenido el camino más expedito porque exigen condiciones particulares para su desarrollo. En Colombia es bueno exaltar que los ex trabajadores de la liquidada Caja Agraria tienen en La Caja Cooperativa Credicoop a la más antigua -73 años- del país, la cual goza de solidez y beneficios; en Bolívar, Cooaceded, siendo mucho más joven, cada día se fortalece de la mano de los educadores. En ambos casos los principios y valores son fundamentales, además de la capacidad y transparencia de sus administradores.
Por los temas tratados el debate promete colmar todas las expectativas.