José Arlex Arias, Cartagena, marzo 5 de 2018
Los colombianos afrontamos los próximos comicios para elegir a las personas encargadas de moldear el Estado, esto es, la Presidencia y el Congreso de la República, quienes marcarán el futuro del país. La encrucijada está en si decidimos respaldar al continuismo neoliberal que representan “los mismos con las mismas prácticas corruptas” de la compra del voto y de la mermelada, herramientas con las que se apropian de los presupuestos destinados a la solución de las Necesidades Básicas Insatisfechas, que hacen parte de los cincuenta billones de pesos que se roban al año, y además emiten “leyes sastres”, o sea, a la medida de sus grupos económicos, políticos o sociales; o si respaldamos a los que, demostrando su vida honesta, nos dicen que este país sí tiene arreglo y que lo podemos transformar haciendo una política transparente y tomando las decisiones que más beneficien a la inmensa mayoría de la población.
Transformar a Colombia sí es posible; para lograrlo, los electores debemos cambiar primero; no podemos seguir propiciando la venta del voto, que es la primera práctica corrupta que respalda a los financiadores de los “mismos con las mismas”, patente de corso mediante la cual los autorizamos a robarse los presupuestos: “no podemos pretender votar mal el domingo y querer que nos gobiernen bien el lunes”, es la frase que ha acuñado el senador abanderado de la lucha contra la corrupción, Jorge Enrique Robledo. Romper las cadenas con todo tipo de “puya ojos” es el primer paso para lograr la transformación de Colombia.
El siguiente paso es la revisión de la vida, obra y programa de los candidatos. En el último aspecto, la Coalición Colombia, conformada por el Polo Democrático Alternativo, Alianza Verde y Movimiento Ciudadano, propone el programa más completo para la transformación del país, que incluye: la defensa de la soberanía nacional; la revisión de los tratados de libre comercio; iniciar una lucha contra la corrupción; establecer la educación como derecho y no como privilegio; reducir la pobreza y la desigualdad mediante programas sociales; crear empleo formal de calidad, fortaleciendo al SENA como protagonista de formación y entrenamiento; la defensa de los derechos de los trabajadores y de las mujeres; la preservación del entorno natural, la defensa del agua, el crecimiento verde y el fomento de la educación ambiental; pactar una moratoria en la explotación de yacimientos no convencionales (fracking) y el fortalecimiento de Ecopetrol; el desmonte general de los beneficios tributarios de los potentados; convertir al agro en un sector moderno, dinamizador de la economía; y la inclusión de la cultura y el turismo como dimensiones fundamentales para la transformación del país, entre otros temas.
Es por ello que votaré por los abanderados de la Coalición Colombia: Jorge Enrique Robledo, #1 en la lista del Polo Democrático Alternativo para el Senado, y Luis Carlos Fuentes, #104 en la lista de Coalición Colombia para la Cámara de Representantes en Bolívar. ¡Transformación de Colombia: decisión trascendental!