El gobierno de Álvaro Uribe Vélez continúa aún con más desenfreno la política neoliberal que apuntala la recolonización de nuestra patria por parte de los Estados Unidos, destrozando el aparato productivo nacional, y condenándolo a su desaparición con el ingreso de Colombia al Tratado de Libre Comercio, empobreciendo hasta la indigencia al país en franca avenencia con el FMI y BM. La educación es otra víctima de estas catastróficas políticas. La quiebra de la educación pública se ha dado por el recorte presupuestal y la imposición de esquemas privatizadores. En este sentido es que apunta actualmente, el decreto 2566/03, las reformas institucionales como la de Marco Palacios, la “Revolución Educativa” uribista y la puesta en marcha del nuevo estatuto docente para el magisterio.

Para las universidades, el Decreto 2566 transforma el Sistema de Educación Superior, para adaptarlo al comercio transfronterizo de servicios incluido en el TLC con EU. Es adecuar el actual modelo para “competir”, iguala programas educativos, equipara universidades nacionales y extranjeras para garantizar el flujo de clientes en un gran mercado educativo hemisférico. Por otro lado, las reformas institucionales como las que vive la Universidad Nacional continúan por la misma senda privatizadora y antinacional propuesta por el gobierno para el sector. Reestructuración que retoma los postulados del 2566/03, desmejorando los programas de pregrado, forzando una educación pobre para un país subdesarrollado, recortando la duración de las carreras a 8 semestres y desmontando muchas de ellas; eliminando de paso materias del pénsum y trabajos de grado. Destinando recursos humanos y de infraestructura a los postgrados que serán el gran negocio. Esta reforma condena Colombia a permanecer en el atraso y la miseria al impedir que la educación superior cumpla el papel de formar a la juventud en lo más avanzado del conocimiento, preparándola para la maquila en el TLC.

Mientras tanto para la educación básica y secundaria, el gobierno bajo las orientaciones del BM y el FMI, adelanta una política regresiva contra el magisterio colombiano y los estudiantes. Por medio del mal llamado “Estatuto de Profesionalización Docente” y el 3238/04, sobre concursos para el ingreso a la función docente. Éstas implican el desconocimiento de derechos adquiridos de escalafón y régimen pensional a más de 65.000 maestros que habían sido vinculados provisionalmente, muchos de los cuales acreditan más de quince años de servicio. Sus consecuencias inmediatas son la pérdida de la estabilidad pues se va a una lista de elegibles; a la designación para un año de período de prueba; y la pérdida del escalafón ganado legítimamente en los marcos del viejo estatuto. El futuro de la profesión docente está en entredicho. El nuevo estatuto fue diseñado para que ingresen profesionales sin formación pedagógica y para eliminar las Normales y las Facultades de Educación.

Por tales razones, el país en general y el movimiento estudiantil rechazan estas medidas porque están, de una parte, contra la educación pública estatal a todo nivel, y de otra, contra el régimen laboral de los docentes colombianos actuales y futuros. La -OCE- Organización Colombiana de Estudiantes, invita a participar este miércoles 24 de noviembre en la Jornada Nacional de Protesta en defensa de la Educación Pública, contra el TLC, el 2566/03, la Reforma Institucional de la UNAL y en defensa del magisterio y la educación básica secundaria.

EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA…¡RESISTENCIA CIVIL!

oce_bogota@yahoo.es

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