Recientemente el Ministro de Hacienda Publica y el Conpes, anunciaron la posibilidad de vender un 10% adicional de las acciones de Ecopetrol, sobrepasando lo aprobado en la ley 1118 de 2007, con la justificación de implementar el desarrollo vial de nuestro país.
Cuando este gobierno se propuso transformar a Ecopetrol y escindirlo en tres empresas para facilitar la venta de acciones, con el falaz argumento de “democratizar a Ecopetrol”, la Unión Sindical Obrera, USO” le advirtió a los colombianos, que detrás de esa supuesta democratización se escondía realmente un asalto a los intereses de la nación; en esa oportunidad el gobierno sustentó su intención sobre la base de dos supuestos, uno, la necesidad de cambiar la naturaleza jurídica de Ecopetrol, con el fin que sus cuentas no estuvieran atadas al presupuesto central de la nación, con el objeto de quitarle las ataduras de los cupos fiscales para la inversión, las ataduras de la ley 80 para la contratación y así hacerla una empresa autónoma, dinámica y competitiva, dos, la necesidad de capitalizar a Ecopetrol con el fin de que pudiera desarrollar todos sus proyectos de expansión al año 2015.
Teniendo en cuenta su mayoría en el congreso el gobierno aprobó el decreto 1760 del 26 de junio de 2004 y la ley 1118 de 2007, luego vendió el 10.1% de las acciones y aún no ha podido justificar la venta del restante 9.9, puesto que, por la venta de crudo y los excelentes resultados operacionales la empresa ha tenido un superávit nunca antes visto en la historia colombiana, hay tanto dinero en caja que se recompraron proyectos que habían regalado a los inversionistas nacionales y extranjeros, tales como Ocensa, Hocol, Petroquímica del Caribe, Propilco, Reficar, proyecto abandonado por el socio Glencore, y ha efectuado gigantescas inversiones en Perú, Brasil, India y Estados Unidos. Las acciones iniciales las vendieron en 5.2 billones de pesos y desde septiembre de 2007 hasta hoy han repartido en dividendos más de 8 billones de pesos a unos pocos inversionistas privados. Esta renta petrolera debiera ser utilizada en proyectos de inversión social y desarrollo de infraestructura para mejorar el nivel de vida de todo el pueblo colombiano.
Con los hechos anteriores se ha demostrado que los argumentos del gobierno no eran realmente validos, que Ecopetrol habría podido hacer lo mismo sin necesidad de privatizar una sola acción, de hecho lo que ha recogido de la supuesta democratización no llega a ser ni el 5% del monto de las inversiones que ha realizado en los últimos tres años, el grueso de sus inversiones proviene de empréstitos y de recursos propios, no de la tal democratización. Pero digamos que los argumentos así presentados, les daban cierto grado de tranquilidad a los colombianos, porque aparentemente, no se afectaba el futuro de la Empresa misma y los intereses de los colombianos estaban de alguna manera seguros.
Pues bien, hoy lo que esta sobre la mesa del ministro, es todo lo contrario a lo que el mismo defendió como Senador para aprobar la “Democratización de Ecopetrol”, hoy ese ministro esta hablando, ni más ni menos, de que se apruebe una descapitalización de Ecopetrol, porque lo que se propone vender ahora, no es para que Ecopetrol lo reinvierta en sus proyectos, sino que es para que el cuestionado Ministerio de Transporte lo utilice en las supuestas macrovías que debe adelantar, resaltamos que según versiones oficiales a estas mismas vías se les han adjudicado altos presupuestos que se han esfumado justo en este gobierno autoproclamado de la “anticorrupción”, es decir, ahora sale a la luz la verdad verdadera, este gobierno necesita vender la gallina de los huevos de oro, para hacer obras que justifiquen su pretendida irregular reelección, aun a costa de entregar el patrimonio mas importante y rentable de los colombianos. Y para lograrlo esta “feriando” todos los recursos del Estado, repartiendo subsidios y coimas como las de Agro ingreso seguro, en las cuales se han despilfarrado cerca de 8.000 millones de pesos entre familias ricas, amigos del gobierno, políticos regionales y reinas de belleza; mientras miles de campesinos pobres sufren el desplazamiento, la violencia y la pobreza del campo colombiano.
Nuestra organización sindical, nuevamente advierte a los colombianos sobre esta amenaza y llama a todos los sectores democráticos a realizar acciones que impidan tal despropósito. No podemos aceptar que se pongan en riesgo los intereses de toda una nación con la falacia del desarrollo nacional, la cual en incontables oportunidades ha quedado claro y se ha demostrado que “a nombre del desarrollo de los intereses superiores de la nación” solo se defienden intereses particulares como sucedió con las famosas zonas francas en Cundinamarca.
VIVA LA UNION SINDICAL OBRERA, ORGANIZACIÓN SINDICAL QUE HIZO POSIBLE LA CREACION DE ECOPETROL, PATRIMONIO COLOMBIANO QUE HOY SEGUIMOS DEFENDIENDO… VIVA… VIVA… VIVA!!!