Salvación Agropecuaria, agosto 18 de 2004
Para los que soñábamos con la exclusión del arroz de las negociaciones del TLC, quedó claro que NO. Hernando José Gómez Jefe de las negociaciones por parte de Colombia así lo expreso en Ibagué el pasado 14 de Agosto ante la sociedad colombiana de ingenieros.
Además dijo que para esta decisión hubo acompañamiento gremial. Lo cual no es cierto, en nuestro buen saber y entender, para la gran mayoría de las agremiaciones entre ellas Fedearroz, esta claro que el arroz y la casi totalidad de los productos de dieta básica del pueblo colombiano no son competitivos a nivel internacional. Es muy sencillo de demostrar: en siete años de la década pasada Estados Unidos bajó el precio del arroz un 51% e incrementó los subsidios en un 281%, igual pasa con los demás productos de dicha canasta; ni que hablar del algodón que en el mes de febrero su precio estaba en 0.82 centavos de dólar la libra, cuando el gobierno invito masivamente al interior del país a cultivar la fibra, y hoy esta 0.43 centavos de dólar y con faltantes de tesorería respecto a lo ofrecido y al mercado internacional de 19.000 millones de pesos para la cosecha del interior del país, y de 26.000 millones para la Costa, los cuales deberán ser pagados entre el Gobierno y los productores, para que el sector industrial pueda supuestamente exportar competitivamente sus textiles y confecciones.
También manifestó el negociador que si se eliminan las franjas de precios por petición de E.E. Unidos en Lima, este país debe escogernos el nuevo mecanismo para reemplazarlas. Creemos que salidas en falso de esta índole no se pueden dar en negociaciones tan importantes, pues es jugar con 4 millones de empleos del sector agropecuario Colombiano, ya que los aranceles de las franjas de precios es el único subsidio de que dispone el sector agropecuario Nacional.
Cuando en el mes de Junio le solicitamos en el Espinal al Ministro Cano excluir al arroz y los productos sensibles del TLC, él expresó que el arroz y el algodón no podían competir por los abultados subsidios que da Estados Unidos a sus productores y textualmente citó el caso del algodón en que la producción de este país vale 3.200 millones de dólares y los subsidios 3.600 millones de dólares.
El arroz lo entregaron en Lima en la canasta D de desgravación a más de diez años, pero el algodón, el consentido del Gobierno “por aquello del empleo rural”, parece que lo sacaron de la canasta agropecuaria y lo pasaron a la canasta textil confecciones como un insumo más, y hasta donde sabemos porque casi todo es un secreto por aquello de la confidencialidad; “Para que no se dañe el negocio”; muy posiblemente quedó como los textiles o sea a desgravación inmediata. Ya se les olvido que Fabricato, Coltejer y la gran mayoría de textileras en la década de los 90 quedaron en la ley 550 o de quiebras, igual que hoy Fibratolima. Porque si al agro le fue mal en la década pasada de la apertura económica con crecimiento de 7.5% para el período, al sector industrial le fue peor con decrecimiento del 6%.
Ya casi firman el TLC, porque para el gobierno y la ANDI entre más rápido mejor, porque más pronto “llegaremos al cielo”; y todavía no hemos elaborado la famosa agenda interna o de competitividad, la cual para el Señor Gómez jefe de negociaciones se reduce a más distritos de riego e infraestructura, lo cual nos deja ver el poco conocimiento que tiene nuestro jefe del sector. Para mayor información una agenda interna para el arroz y otros cultivos tiene que ver: con costos de agroquímicos, tasas de interés, costo de energía y combustibles, ciencia y tecnología, cualquier región arrocera de Estados Unidos trabaja con más de 20 variedades de semillas de arroz, y en otros cultivos con semillas transgénicas; subsidios a la producción y a la exportación ya que por cada dólar que invierte un agricultor gringo, el estado le regala otro, rotación de cultivos, en Estados Unidos el arroz se rota con soya, después maíz, luego algodón, sorgo etc. todavía aplican herbicidas para el arroz como el Saturno 50 que nosotros dejamos de aplicar hace 20 años; sin rotación de cultivos no hay competitividad por el empobrecimiento de los suelos; también incide en la agenda el costo y tipo del transporte para las cosechas, ellos lo hacen por vía férrea y fluvial cuyo costo es un 50% menos que el nuestro, valor de los impuestos, costos del agua, en E.E Unidos subsidian el agua para riego, valor de la maquinaria agrícola etc.
Hemos dicho que el tiempo por sí solo no da competitividad, prueba de ello es que después de 14 años de apertura carecemos de la misma. Una sola de las variables de la agenda mencionada anteriormente la de transporte, fue calculada por nuestros economistas criollos en 10 billones de pesos, es decir la agenda completa puede llegar a cifras por encima del presupuesto Nacional; la pregunta es ¿donde están los recursos?