Por una vía destapada que sobrevive a pesar de algunos derrumbes que la cortan transitoriamente y que gracias a la tenacidad de los moradores de la región el gobierno municipal los remueve para dar paso, desde Garzón en el Huila, por entre matas de café, algunos árboles de naranjas y los esqueletos de los limones se llega a la vereda el Paraíso nombre escogido aparentemente como una mofa a las condiciones que deben tolerar los habitantes de la zona; al llegar nos topamos con un grupo de muchachos del colegio que armados de carteles desfilan por la caricatura de vía reclamando la apertura del restaurante escolar, en esa lejanía los únicos que los observan son los habitantes del caserío y los transeúntes ocasionales, pareciera estéril su protesta por lo anónima pero no encuentran en su desespero otra opción pues muchos vienen de Las Brisas, Milagros, Soledad y otras veredas vecinas con tramos de hasta dos horas de camino a pié de donde arrancan con una agua de panela en la mañana y regresan al medio día con la misma a falta del alimento que debería proporcionarle la institución educativa; un ligero recorrido por la parte alta nos muestra los cultivos de lulo y café que aprovechan cada centímetro de ladera y en los que fincan sus esperanzas las familias de los alborotados muchachos .

Luego al bajar y continuar el viaje llegamos a Puerto Alegría otra ironía de las gentes trabajadoras, en una de las tiendas del lugar, al parar para comprar un refresco escuchamos la conversación de dos caficultores que comentan del pago del apoyo al precio del café logrado en el paro cafetero: el más curtido se queja del retraso en el pago del incentivo, con amargura menciona que en cada viaje al pueblo chuza el cajero para verificar la consignación pero esta no aparece, sin embargo el otro con tono más afectado confiesa que la premura por pagar sus obligaciones lo ha llevado a entregarle el café verde, sin secar a un comerciante que llega a la vereda y que le adelanta dinero, este no le reconoce el incentivo y no le entrega factura con lo que se hace imposible cobrar el auxilio, se lo queda el intermediario; otro productor interviene en la charla y les anima recordando que el Movimiento por la Dignidad Cafetera ya advirtió al gobierno de la decisión de los productores de volver a las vías si no les cumplen con lo pactado. No hay sosiego para las gentes del campo en el país del Sagrado Corazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *