En las postrimerías del mandato de Barco se encausa al país por la senda de la “globalización y la internacionalización económica” pero, es en el gobierno de Gaviria, durante el cual esta política tiene su aplicación efectiva, la cual se inicia con la Constitución de 1991, paso sin el cual no habría sido posible su implementación en nuestro país, así como en los demás de América Latina. Ella deja el camino expedito para la promulgación de un sinnúmero de leyes y medidas con las cuales se golpeó, y sigue golpeando duramente, amplios sectores de la población colombiana.

Una de esas leyes es la 142 de Servicios Públicos Domiciliarios y 143 de Energía y Gas Natural, promulgadas ambas en 1994, y hechas a la perfección para la privatización de las empresas estatales encargadas de la prestación de tan elementales servicios a los habitantes de la nación.

Para el caso del municipio de Chinchiná la pauta privatizadora se impone en el servicio de Aseo, prestado por el municipio, cobrado parcialmente a los usuarios a muy bajo costo, (1.5 por mil del predial) y subsidiado con recursos municipales. El argumento: mala prestación del servicio y dificultades para el transporte y disposición final de las basuras. Se presenta un Proyecto de Acuerdo al Concejo facultando al Alcalde para la conformación de una empresa de capital mixto que se encargue de la recolección, barrido, transporte y disposición final de las basuras en nuestro municipio, proyecto votado por la inmensa mayoría de concejales, con excepción de nuestro compañero ÓSCAR GUTIÉRREZ, quien se opuso tajantemente, y con argumentos de peso, a tal iniciativa. Así pues, en menos de lo que canta un gallo, la recolección y el barrido de las basuras en Chinchiná son un servicio prestado por una empresa privada: EMAS.

A la primera facturación, de la empresa EMAS, el descontento popular no se hizo esperar, y por iniciativa de algunos líderes populares, cívicos y sindicales, se programa una asamblea popular con el fin de analizar lo acontecido y plantear soluciones a la problemática. Nace así la Liga de Usuarios de Servicios Públicos Domiciliarios de Chinchiná.
Este hecho, unido a la eliminación de los subsidios, a las alzas por nuevas fórmulas tarifarias y a la estratificación con base en el entorno y la fachada y no a la situación socioeconómica del usuario, y en general, la aplicación del recetario aperturista y privatizador gringo, motivaron a la población de Chinchiná a desarrollar un PARO CÍVICO MUNICIPAL el pasado 24 de septiembre de 1996, determinación tomada en asamblea general de la Liga, a la que asistieron más de mil personas en representación de los más diversos sectores del municipio.

Dicha actividad- pacífica, civilizada y democrática -, se desarrolló con el respaldo de más del 90% del comercio de la ciudad que cerró sus puertas y la parálisis del transporte urbano del municipio.

Con el paro se logran dos cosas que nos permiten avanzar seguros en la solución de los conflictos: realizar un foro municipal, el próximo 1 de octubre, para discutir el tema servicio de aseo EMAS, y realizar un foro departamental para discutir sobre estratificación y tarifas en servicios públicos.

Esperemos que nuestros gobernantes, actuando con sensatez, entiendan que no se pueden aplicar leyes, normas y medidas que lesionen gravemente a la población sin que ello genere la consabida resistencia civil de la misma.

Fernando Torres. Directivo Sintrafec

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *