Este jueves 26 de agosto entra en vigencia el decreto 3411, el cual prohíbe la producción y comercialización de leche de cantina para los municipios de más de quinientos mil habitantes, entre ellos Ibagué. Bajo el pretexto de garantizar la salud pública de los consumidores y de tecnificar los hatos ganaderos, el gobierno nacional lanzó a partir de 2006 una serie de medidas atentatorias contra el trabajo de más de 450.000 familias en Colombia que se sostienen económicamente de esta labor. En febrero de 2011 se aplicará a los municipios con más de 100 mil habitantes.
De cumplirse esta medida, lamentables consecuencias traerá para miles de campesinos y jarreadores de muchas ciudades de Colombia que quedarán sin su sustento diario y a muchos consumidores se les restringirá la posibilidad de consumir este producto a bajo costo.
Según Fedegan, la infraestructura con que cuentan las empresas lecheras en Colombia, solo alcanza para procesar el 50% de la leche que se produce en los hatos. La otra mitad es destinada para su comercialización por medio del jarreo y la transformación en quesos y otros derivados en empresas familiares. Ante este panorama es absurdo que el gobierno nacional se obstine en mantener dicha medida, a sabiendas deque lo único que podrá hacer posterior a la norma, será tirar esta leche a la basura para evitar con una posible “enlechada”, desequilibrarle el precio y las gabelas a los señoritos de las multinacionales.
Los productores y comercializadores de leche de cantina de Ibagué, organizados en Asoprodislect y Mercatolima nos declaramos en resistencia civil. Invitamos a la comunidad, a los gremios ganaderos y a los gobiernos municipal y departamental a que se solidaricen con nosotros y realicemos un enfático rechazo a estás políticas que solo traen atraso, hambre y pobreza para las capas medias y bajas de la sociedad.
¡¡Exigimos al Gobierno Nacional la derogatoria del decreto 3411 de 2008!!