País pobre que ate su suerte a lo que disponga el Fondo Monetario Internacional (FMI) no saldrá nunca del subdesarrollo ni podrá garantizarle a la casi totalidad de su población salir de la pobreza y la miseria.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) es la institución financiera creada por Estados Unidos y los restantes países desarrollados para imponerles a los países atrasados de la tierra relaciones de intercambio sesgadas en favor de las transnacionales y, principalmente, de los banqueros y especuladores financieros. Por ello, país pobre que ate su suerte a lo que disponga esa institución no saldrá nunca del subdesarrollo ni podrá garantizarle a la casi totalidad de su población salir de la pobreza y la miseria. A su vez, el Plan Colombia es un acuerdo firmado entre el gobierno norteamericano y el de Pastrana que, con el señuelo de la “ayuda” gringa, aumenta su injerencia militar en los asuntos internos del país y, por sobre todo, incrementa su control expoliador sobre la economía colombiana.
Por ello, los dos acuerdos establecen que el neoliberalismo debe seguir siendo la concepción que oriente la economía colombiana, así la apertura y la privatización hayan fracasado como políticas para desarrollar al país y hasta para sostenerle la economía mediocre que tenía antes de 1990.
Con respecto a las privatizaciones, en el Plan Colombia el gobierno hizo el siguiente compromiso: “Las empresas y la banca estatal serán privatizadas… ISA e ISAGEN, dos electrificadoras de orden nacional, y catorce distribuidores de energía regionales de menor tamaño ya están para la venta, al igual que Carbocol”.
Y sobre el mismo tema, el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) dice: el “programa de privatización de Colombia… tendrá un impulso durante el primer año, pues se espera vender varias empresas grandes… De acuerdo con las decisiones que ya se han tomado, el gobierno espera que hacia finales del año 2000 sean privatizadas las grandes compañías del sector de distribución de electricidad”.