El pasado 30 de mayo quedó aprobado el Plan de Desarrollo “En Cartagena hay Campo para tod@s 2012-2015”, con un programa Plurianual de inversiones para los cuatro años por 3 billones 49 mil millones de pesos. El Concejo Distrital, a través de la denominada Comisión del Plan, presidida por el doctor David Daguer, después de análisis juiciosos, acordó acoger la solicitud de los diferentes Secretarios de despacho del alcalde, Campo Elías Terán Dix, para hacer adiciones a las inversiones por cerca de $130 mil millones, las cuales fueron truncadas en la aprobación decisiva.

La bancada del partido Conservador propuso no aprobar facultades extraordinarias al alcalde, Campo Elías Teran Díx, mediante las cuales, durante la vigencia del Plan de Desarrollo, se arrogaba la capacidad de modificar la mencionada hoja de ruta, en aspectos claves como presupuestos e inversiones; es decir, que el Concejo prácticamente se quedaría sin funciones, sin razón de ser para guiar los destinos de la ciudad. Esto conllevó a un duro enfrentamiento entre la coalición mayoritaria del Concejo con los funcionarios de la Administración y algunos cabildantes oficialistas. Al final, la Corporación decide aprobar el Plan inicial presentado por la Administración y negar las facultades extraordinarias solicitadas por el alcalde, para lo cual derogó el Acuerdo 15 de 2011. La votación fue 11 a favor del Plan –sin facultades extraordinarias–, 2 en contra y 5 concejales abandonaron al momento de la votación.

Abordé al concejal del Polo Democrático Alternativo, David Múnera Cavadía, quien horas antes del debate estuvo acompañando e interviniendo en la marcha realizada por los trabajadores estatales, que con un paro de 24 horas, rechazaron la política laboral del gobierno nacional: “yo voté en contra del Plan porque no resuelve los problemas estructurales. Pero además, le estamos diciendo al Alcalde que todo tiene que pasar en materia presupuestal e inversiones por el Concejo, que es el órgano legalmente constitucional para eso”, dijo.

Le pedí que profundizara un poco: “En Cartagena existen más de 600 mil personas que subsisten con un ingreso promedio de 2 dólares diarios para resolver sus Necesidades Básicas y más de 59 mil habitantes sobreviven con 1 dólar o menos al día. El 10% más rico de la ciudad tiene un ingreso 36 veces superior al que posee el 10% más pobre. En este marco referencial de la inequitativa distribución del ingreso, supera a Barraquilla (34 veces), Medellín (14 veces) y Bogotá (29 veces). El coeficiente Gini, que mide la desigualdad, entre 1995 y 2005 tuvo un empeoramiento del 21% al pasar de 0,38 en 1995 a 0,45 en 2005, y en la actualidad está ubicado en 0,55. La concentración de la riqueza, medida por los grandes terrenos urbanizables, indica que el 0,07% de los propietarios son dueños de más de 1.383.086 metros cuadrados, con propiedades que sobrepasan los 20.000 metros cuadrados por persona. Esta aberrante concentración de la tierra es cinco veces mayor al estándar nacional. Por otra parte, de las 17.073 empresas registradas, con un monto total de activos por $18,13 billones, 200 controlan el 86.7% de los mismos, de las cuales, 10 poseen el 60% de los activos y el 52% de la nuevas empresas inscritas en el registro mercantil. Todo esto trae un impacto negativo en el empleo digno, servicios públicos y seguridad social y ciudadana. Esos son algunos de los problemas estructurales que no resuelve este Plan de Desarrollo”, aseguró el doctor Múnera Cavadía.

Y lo de las facultades extraordinarias al alcalde, ¿por qué se las negaron?, le pregunté: “Es la vieja táctica de la dictadura ejecutiva, según la cual mediante facultades extraordinarias, lo aprobado queda como letra muerta porque el alcalde se arroga la capacidad de hacer las modificaciones que quiera. Si tenemos en cuenta los principios democráticos que nos rigen, se debe mantener la plena separación de los poderes –Ejecutivo, Legislativo y Judicial–, lo cual se rompe en la práctica con este tipo de facultades. El otorgamiento de estas facultades equivaldría prácticamente al cierre del Concejo durante los próximos cuatro años, pues como eunuco, sólo funcionaría para algunos trámites y uno que otro control político” explicó el concejal.

¡Planes de Desarrollo con base en el mismo modelo neoliberal; más de lo mismo y los problemas estructurales, sin soluciones!

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