28 de marzo de 2001
Los estatutos de la CHEC tienen una cláusula que favorece los intereses de los caldenses en la empresa. Ella señala que no se puede tomar ninguna decisión fundamental sin el respaldo del 70 por ciento de las acciones representadas, lo que significa que el departamento de Caldas tienen poder de veto porque posee el 40 por ciento de la acciones. De ahí que el gobierno nacional, interesado, como se sabe, en la privatización de la empresa, en el pasado haya intentado modificar las normas estatutarias, de forma que con el 50.045 por ciento de las acciones que posee pueda determinar lo que se le antoje.
De otro lado, corre el rumor de que el gobernador de Caldas, doctor Luis Alfonso Arias, en la reunión de Junta Directiva de la CHEC del próximo viernes, va a aceptar la modificación de los estatutos de la empresa, eliminando la cláusula que le da el poder al departamento, con lo que se lo transferiría al gobierno nacional.
Ese sería un error gravísimo en sí mismo, porque significaría que Caldas perdería, graciosamente, la muy importante prerrogativa que posee. Pero sería más grave aún pues le cedería el poder al gobierno nacional, a sabiendas de que la administración Pastrana lo usará en contra de la opinión de Caldas, la cual es, como se sabe, abrumadoramente opuesta a la privatización de la empresa, dadas las nefastas consecuencias que esa determinación le traería a la región.
Entonces, la Liga de Usuarios de Servicios Públicos de Caldas llama al gobernador del Departamento a que resista a las pretensiones del gobierno nacional, incluso en el caso de que éstas vayan acompañadas de un chantaje, aberración que no es de descartar en la Colombia neoliberal. Si los caldenses mantenemos la unidad en la oposición a la privatización de la CHEC, a la venta —a quien sea— de las acciones que posee el gobierno nacional y a no perder el poder de decisión en ella, Pastrana no tendrá alternativa distinta a rescatar la empresa mediante la eliminación del PPA de Termodorada y el pago de los cien mil millones de pesos que le adeuda por subsidios, además de transferirle los recursos que se requieran. Nadie puede caer en el cuento para niños de que el gobierno nacional va a dejar al departamento sin energía.
El colmo sería que se le facilitaran las cosas a un gobierno que, primero, ha hecho hasta lo imposible para debilitar a la CHEC y, luego, se aprovecha de esa situación para evadir su responsabilidad y enajenarla, todo en sumiso acatamiento de las órdenes del Fondo Monetario Internacional.
Firmado por Sandra Toro, presidenta, y Jorge Enrique Robledo, asesor