Frente a los altos aumentos de las tarifas de energía se ha conocido una propuesta de implementar el conocido “pico y placa”, que se aplica a los vehículos en las grandes ciudades, a los cobros de energía eléctrica para rebajarlos en los horarios de menor consumo después de las diez de la noche y en la horas de la mañana, para lo cual se requieren grandes inversiones en contadores inteligentes que den la información de consumo en cada hora con una nueva tecnología que permitan lecturas remotas.
Según cifras oficiales del Dane, entre los años 2008 y 2012 los precios de la energía eléctrica se incrementaron 35%, mientras el índice de precios al consumidor (IPC) en el mismo lapso aumentó 14%, es decir, el valor de la energía aumentó más de dos veces el costo de vida. El señuelo para introducir la nueva medición es que se trata de rebajar el costo de la energía, no a través de un mantenimiento adecuado de las redes que permita bajar las pérdidas de la misma, lo cual no es responsabilidad de los consumidores.
El quid del asunto es que las empresas prestadoras del servicio pretenden imponer nuevos aparatos de medición inteligentes, que ya se están implementando en la Costa por parte de Electricaribe a los barrios normalizados a través de lo que se conoce como medición centralizada digital. Precisamente en España, de donde es oriunda esta empresa trasnacional conocida como Gas Natural Fenosa, hay un plan de cambiar los contadores normales por contadores inteligentes a 24 millones de clientes de baja tensión, con millonarias inversiones que van a ser cargadas a los usuarios.
En la Región Caribe allí donde han tratado de introducir la medición centralizada con medidores a siete metros de altura, sin control de los usuarios como si lo tienen en los contadores individuales convencionales, han contado con un rechazo generalizado porque lo que han generado son aumentos incontrolados de las tarifas. Este sistema está propuesto en el proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial de Barranquilla. Además de lo anterior, esta nueva tecnología es la indicada para el cobro prepago de la energía, que es el paso siguiente para esquilmar los bolsillos vacíos de la población que tendrá que dejar de comer o vestir para pagar las nuevas tarifas. Al respecto el gobierno de Santos ya ha presentado un proyecto de ley de prepago de servicios públicos. No se harán de esperar las protestas ciudadanas contra tamaño desatino.