La British American Tobacco –BAT– actuando como parte de los nuevos dueños de la nación, las multinacionales, ha despedido a más de 100 trabajadores en un aciago lapso iniciado en diciembre de 2011, luego de comprar la empresa Protabaco, forjada ésta con el esfuerzo de varias generaciones de asalariados y empresarios nacionales que la convirtieron en puntal de nuestra economía tabacalera, ahora totalmente en manos foráneas.

Esta condenable versión de “limpieza social” que sacrifica a esforzados hombres y mujeres, está orientada a contratar mano de obra mucho más barata para incrementar las ganancias de la BAT, que aprovecha la enajenación de nuestro mercado sin escrúpulo alguno.

La nueva afrenta contra nuestra soberanía y el bienestar de las gentes laboriosas, ha contado con la complicidad del gobierno nacional y del Ministro de Trabajo, Rafael Pardo, quien con la “temblorosa rodilla en tierra” ante el capital financiero, actuó unido a los funcionarios de la empresa en el montaje de un operativo que incluyó sabuesos privados, agentes de la fuerza pública y no pocos “asesores” dedicados a amedrentar a quienes intentaron defender sus fuentes de sustento, para poder cantar infame victoria sobre las desgracias obreras.

Las “hazañas” contra los trabajadores de Protabaco, que se replican sin cesar en todo el campo laboral de la nación, con métodos parecidos o peores, se perpetran a poco de la ejecución de los TLC y en la antesala del inicio de la negociación del pliego de peticiones, también con el propósito de menguar las fuerzas sindicales y desaparecer la Convención Colectiva.

La nación, los trabajadores, los organismos obreros y el pueblo deben percatarse de que en los despidos y en las medidas decididas contra los derechos de quienes crean la riqueza en Colombia, se envuelve la estrategia de acabar con nuestro patrimonio productivo y arruinar el futuro de los colombianos. Si se le vende y se le permite todo al capital transnacional, lo elemental es que nos unamos para defender lo edificado en nuestro sufrido camino histórico.

SINTRAPROTABACO y USITAB, sin desmayar, convocan la solidaridad de todos los sectores sociales para ponerle freno a tantos desafueros de la BAT y confían en el despertar de los colombianos para defender uno de los referentes principales del avance social: las conquistas democráticas de los asalariados y sus instituciones sindicales.

Los trabajadores tabacaleros daremos muestras de unidad en la defensa de nuestras reivindicaciones y de nuestro apego a la nacionalidad durante la negociación colectiva; más allá estaremos cumplidamente en la brega por la defensa de nuestro mercado interno y soberanía.

JUNTAS DIRECTIVAS NACIONALES:

SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE PROTABACO – BAT,
SINTRAPROTABACO

UNION SINDICAL DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA DEL TABACO,
USITAB

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