Los guarismos electorales del pasado muestran que el grueso de la población aún no diferencia las consecuencias que para sus vidas representa la aplicación de la política neoliberal que agencian quienes gobiernan la nación y no se imagina el país que podrían tener si se aplicara la propuesta contraria que esgrime la oposición encarnada en el Polo Democrático. Procuremos ilustrarlas con algunos ejemplos: en materia de explotación de los recursos naturales impera el criterio de entregarlos al usufructo de multinacionales que los exportan como materia prima ofreciéndoles concesiones prorrogables en el tiempo de vastas áreas del subsuelo, garantías jurídicas, regalías pírricas, gabelas tributarias y regímenes excepcionales en lo laboral; la propuesta del PDA sin excluir las empresas extranjeras establece compensaciones que cubran el valor del recurso extraído, la afectación ambiental y social y engrane esta actividad extractiva con las empresas nacionales para el aprovechamiento de estos bienes en la industrialización del país.
En salud frente a un manejo empresarista y de rentabilidad económica para las EPS en razón a que el Polo la considera un derecho fundamental se plantea la eliminación de los intermediarios para que la totalidad de los recursos apliquen en la atención de los usuarios en consultas médicas, exámenes de laboratorio y procedimientos de alta tecnología, remisión a especialistas, medicamentos y acciones de prevención; en educación el gobierno precariza las condiciones laborales de los docentes, hacina estudiantes en las aulas y reduce la financiación por muchacho obligando a las instituciones educativas a buscar recursos mediante cobros a las familias privatizando, el Polo insiste en una educación para todos de calidad, autónoma con financiación del Estado y con la participación del sector privado sin ánimo de lucro.
Sobre el trabajo Santos y la unidad nacional acogen la recomendación del Banco Mundial de minimizar el ingreso de los asalariados presentándolo como una ventaja para la internacionalización de la economía, por el contrario el PDA considera básico garantizar ingresos dignos a los trabajadores para que su capacidad de demanda crezca y así se fortalezca el mercado interno ofreciendo respaldo a la industria nacional de tal manera que se dinamice y genere puestos de trabajo con todas las ventajas prestacionales.
Si los colombianos continúan permitiendo que los engañen los politiqueros, como bien lo dice el senador Robledo: es imposible que pretendan votar mal el domingo y esperar el lunes que aquellos verdugos que eligieron los gobiernen bien.