El Huila es un departamento caracterizado por su actividad agropecuaria y la industria petrolera, en lo primero ocupa aún lugares destacados en la producción de café como primer productor, en frutales en maracuyá, lulo, granadilla por su calidad y volúmenes se destaca del resto del país y en piscicultura en el cultivo en estanques y jaulas de la tilapia roja contribuye de manera significativa al consumo interno y a la exportación de excedentes; en la explotación petrolera ha venido disminuyendo su participación pero una nueva dinámica exploratoria podría incrementar el número de barriles diarios; estas dos ocupaciones de alguna forma se vienen cruzando de manera negativa como consecuencia de las políticas económicas del gobierno, por una parte las concesiones que la ANLA viene otorgando a las compañías petroleras coinciden con zonas de reserva natural, cuencas hídricas como Las Ceibas y Miraflores o de producción agrícola en especial en las zonas cafeteras, la experiencia vivida en zonas de producción petrolera muestra que el uso intensivo de agua dulce para inyectar el petróleo hacia la superficie termina por agotar las fuentes de agua superficial generando procesos de desertificación y erosión en los predios que circundan el campo petrolero, de esta manera por la vía de limitaciones en el suministro de agua se pone en riesgo el futuro de las actividades agropecuarias en esas áreas.
Otra licencia concedida por el ANLA para la construcción de la represa del Quimbo que entrega el control del caudal del rio Magdalena a la multinacional Española EMGESA les permite reducir el caudal de entrada a la represa de Betania a 36 metros cúbicos con lo que liquidarían la producción piscícola en jaulas que se desarrolla en ese embalse por cuanto requiere al menos 160 metros cúbicos para mantener los niveles de oxigeno y agua mínimos para la producción de mojarra roja; la crisis en la producción agropecuaria del departamento en los renglones señalados arriba involucran al menos a ochenta mil familias que se verían obligadas a buscar alternativas económicas distintas por su cuenta y riesgo dado que el Estado no destina recursos para atender a los afectados por sus erróneas políticas; las autorizaciones referidas arriba son algunas de las desafortunadas decisiones tomadas por este organismo puesto al servicio de la política minero energética que está diseñada para favorecer los negocios principalmente de inversionistas foráneos así se lesione de manera grave el interés nacional, ¿hasta cuándo?.