Es preocupante la situación en que se encuentran los habitantes de la zona Sur-Oriental de Cartagena frente al trabajo que viene adelantando la firma Interconexión eléctrica S.A. –ISA-. Esta empresa inició este año la construcción de la línea de interconexión entre la subestación El Bosque y el Sistema de Trasmisión Nacional bajo la premisa de garantizar y expandir el suministro de energía en Cartagena y así evitar el desabastecimiento de energía en la ciudad.

Según la empresa, esta línea de interconexión, cuyo voltaje será de 220 mil voltios, tendrá una extensión de 14,8 kilómetros, de los cuales 1,8 kilómetros serán subterráneos. Esto ha generado gran inconformidad por parte de los habitantes del sector debido a que sólo un pequeño tramo será subterráneo, exponiendo a la comunidad a los graves perjuicios que ocasionan las redes aéreas; uno de tales perjuicios es la contaminación ambiental que produce este tipo de líneas de alta tensión, en razón a que el cable conductor descarga electrones al aire activando químicamente a otras moléculas, produciendo nuevos compuestos, tales como Ozono y óxidos de nitrógeno los cuales resultan ser tóxicos. Estudios realizados por la Universidad de Minnesota en junio de 1998, establecieron que cada día que una línea de alta tensión trabaja normalmente, se producen en cada kilómetro 37.5 litros de Ozono y 25 de óxido de nitrógeno.

El efecto adverso sobre la salud que causará esta rede de conducción eléctrica es el aspecto que más inquieta a los residentes de la zona donde se realizan los trabajos. Aunque representantes de la firma ISA han salido a los medios a manifestar que no es cierto que estas líneas de alta tensión puedan causar enfermedades, ya que son de baja frecuencia, es bueno tener en cuenta que todo elemento que produce radiaciones electromagnéticas influyen en mayor o en menor medida en nuestra salud; según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ésta es un estado de bienestar físico, mental y social, no meramente la ausencia de enfermedad o trastorno. Además, de acuerdo con varios estudios sobre los efectos que causan las líneas de alta tensión en la salud, algunas enfermedades han mostrado relación con este tipo de problemática, entre las cuales se puede encontrar: cefaleas, insomnio, alteraciones del comportamiento (ataques de pánico, trastornos obsesivos compulsivos, depresión, ansiedad), leucemia infantil, cáncer, enfermedad de Alzheimer, alergias, etc.

Cabe resaltar que experimentalmente se ha demostrado que el efecto de estos campos electromagnéticos sobre los seres vivos está determinado por la intensidad, frecuencia y tiempo de exposición; a raíz de esto asalta otra preocupación, que tiene que ver con que ISA no ha tomado las medidas de precaución que se requieren en este tipo de obras, ya que muchas casas no se encuentran a la distancia mínima de exposición a este tipo de torres de alta tensión la cual se estima en no menos de 300 metros según un estudio realizado en 1993 por el instituto de karolinska, en Estocolmo. Pero lo más grave del asunto es que ISA responde que para evitar una mayor exposición “deberá evitarse la construcción en altura y el desarrollo de cultivos que puedan superar los cuatro metros de elevación”, condenando con esta afirmación todo tipo de desarrollo en las comunidades afectadas.

A todo esto hay que agregarle que donde se están colocando las torres de soporte de estas líneas es un terreno que además de ser una zona de alto riesgo por inundaciones, es un terreno inestable debido a que toda esa zona ha sido relleno. Entonces no es para menos la preocupación que tienen los residentes de los sectores donde se adelantan los trabajos, los cuales estarían viviendo con una bomba de tiempo sobre sus cabezas, que además de estar expuestos a las diversas enfermedades antes mencionadas, tendrán la preocupación de no sufrir un accidente, ya sea por la caída de uno de los cables o porque uno de sus niños elevando una cometa pueda perder la vida, es decir, mas oprobiosa será la vida de los habitantes de esta zona, los cuales además de vivir en una condiciones paupérrimas tendrán que enfrentarse día a día a la intranquilidad por la problemática aquí mencionada.

Lo inconcebible del asunto es que el alcalde actual de Cartagena, Campo Elías Terán, tan solo unos meses después de haberse posesionado aprobó el proyecto de la realización de esta obra, proyecto que generó mucha controversia entre la pasada administración y la firma ISA, sobre todo por el problema ambiental que el cableado aéreo generaría.

La liga de usuarios de los servicios públicos de Bolívar comparte la preocupación de los habitantes de la zona Sur-Oriental de Cartagena y se une a la denuncia hecha el pasado 12 de junio por el concejal del Polo Democrático Alternativo, el doctor David Munera Cavadia, el cual manifestó:

“Un gobierno que se precie de estimar a la población nunca la arriesga en la forma como se determinó. Dejo constancia que el Ministerio de Minas, la administración Distrital del alcalde Campo Elías Terán e Interconexión Eléctrica S. A –ISA- serán los responsables directos por todos los daños que en la salud y colaterales puedan sufrir los habitantes que residen por donde están siendo instaladas las torres de alta tensión de energía eléctrica. Además rechazo que pretendan acallar esas comunidades mediante lisonjas que no superan las graves consecuencias que van a sufrir”

Invitamos a los cartageneros a que nos solidaricemos con esta problemática y nos organicemos para exigirle a ISA que no continúe realizando estos trabajos hasta que no se le garantice a la población afectada el derecho a una vida sin ningún riesgo a su salud.

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