Norman Alarcón Rodas, Barranquilla, febrero 20 de 2017

Una de las más correctas decisiones del Cuarto Congreso del Polo Democrático Alternativo fue la oposición al gobierno antinacional de Juan Manuel Santos, al tiempo que se respaldaba las negociaciones de La Habana para buscarle una “salida negociada al conflicto armado interno” como estipula el Ideario de Unidad del Partido. Pero para la segunda vuelta presidencial, ante las diferencias de criterio dentro del Polo, el Comité Ejecutivo Nacional determinó dejar en libertad a los polistas pero advirtiendo que ante cualquier resultado seguiríamos en la oposición.

Por eso la sorpresa fue grande a principios del año 2016 cuando la doctora Clara López fue designada por el gobierno de Santos como ministra de Trabajo y Seguridad Social, sin consultar a la organización política, por lo que la aceptación del cargo fue a título personal y no comprometía al PDA, de acuerdo a todas las tendencias que anidan en su interior.

El segundo gobierno de Santos, como el primero, ha sido funesto para el pueblo y la nación colombiana porque ha hundido al país en una crisis cada vez más profunda. En el aspecto económico las políticas de libre comercio al mando han destrozado el aparato productivo, la desindustrialización que viene desde la década de los años noventa desde el “bienvenidos al futuro” de César Gaviria que tuvo a Juan Manuel como ministro de Comercio Exterior, continúa con todos sus secuelas de desempleo y marginalidad; el agro sigue languideciendo llegando las importaciones de alimentos a cifras nunca vistas, superiores a doce millones de toneladas anuales, los cuales antes se producían en nuestros campos.

Las políticas de privatización en la educación, salud y servicios públicos no paran. Cunden los mega colegios construidos y dotados con recursos de los colombianos para ser entregados a empresarios privados para convertir la educación en negocios lucrativos de unas minorías e imponiendo regímenes tercerizados contra los docentes. A la educación universitaria le trató de imponer una reforma para entronizar los fines de lucro pero el movimiento estudiantil se levantó dirigido por la MANE y derrotó esa política nefasta; pero luego impuso el nefasto programa de “ser pilo paga” para enriquecer a las universidades privadas y negar la educación superior a una inmensa masa de jóvenes que claman por una financiación adecuada de la educación.

En salud pública, ni se diga. Todo el mundo percibe que estamos frente a una hecatombe porque la crisis en este servicio esencial para la población está haciendo agua porque Santos y sus ministros siguen aupando el tenebroso régimen del cartel de las EPS que se queda con la parte del león mientras el “paseo de la muerte” continúa con su cortejo fúnebre.

En los servicios públicos la enajenación del patrimonio público se profundiza, principalmente en la Costa Atlántica, con pésimos servicios y altas tarifas que han producido una indignación como en el caso de Electricaribe donde el gobierno se vio obligado a intervenirla y buena parte de la opinión pública exige su liquidación y que el gobierno acometa las inmensas inversiones que se requieren y, en consecuencia, mantenga su control y administración.

Pero ahí no se ha quedado el gobierno de Santos porque ha llegado a terrenos que otros mandatarios no habían llegado, como la ley Zidres que le entrega millones de hectáreas de tierra, que debían ser para los campesinos sin tierra, a grandes empresarios y compañías trasnacionales; una reforma tributaria que rebajó el impuesto de renta a los grandes potentados nacionales y extranjeros y le aumentó el IVA a la población y creó nuevos tributos contra los sectores populares y clases medias. También ha llegado al colmo de hacer acuerdos con la Otán para comprometerse a llevar a soldados colombianos a librar las guerras imperiales de las potencias occidentales en otros continentes, fruto de lo cual ya hay fragatas nuestras en el mar Rojo. Capítulo aparte merece el sainete del salario mínimo imponiendo un ridículo aumento del 7% cuando los empleadores habían propuesto el 7.7%. y para colmo estallan escándalos de la talla de Reficar y de Odebrecht y la ministra de Trabajo muy campante cierra filas al lado de semejantes y tenebrosos personajes. Pero ha llegado más lejos la doctora Clara, está publicado en la página www.mintrabajo.gov.co que se encontraba en Paris el día jueves 16 de febrero rindiéndole cuentas a la OCDE (Club de países poderosos) y pidiéndoles pista para que Colombia entre como un menesteroso ante el rico Epulón. Ese mismo día se reunían en Paris los dirigentes obreros de los países de la OCDE para rechazar la intromisión de esa agencia imperial en los destinos de nuestros países.

EL POLO DEBE MANTENER SUS PRINCIPIOS FUNDACIONALES

Ante la gravedad de la hora presente, la mayoría del Comité Ejecutivo Nacional del PDA ha decidido mantener en alto las directrices del Cuarto Congreso del Partido en cuanto a la oposición al gobierno de Santos, en momentos en que esto se hace más imperioso para mostrarle el camino de lucha y de resistencia civil a toda la población, ateniéndose en todo momento a los estatutos de la organización. Esta política de impulsar una gran convergencia nacional por la salvación de Colombia, en la que no esté Ni Santos Ni Uribe, es la que se está abriendo paso, al punto que Claudia López a nombre de la Alianza Verde ha propuesto una consulta con Robledo y Sergio Fajardo y una posible lista conjunta al congreso en el 2018, a lo que se le ha agregado que, además, del combate a la corrupción se debe incluir la lucha contra las políticas económicas y sociales neoliberales, el tema ambiental, para pugnar por una gran victoria en las elecciones del 2018.

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