Ponencia presentada por la Juventud Patriótica en el I Encuentro Nacional de Jóvenes del PDA, Bogotá 28 y 29 de noviembre de 2006
La crisis nacional hace necesaria la organización de las distintas fuerzas consecuentes y democráticas en torno a un programa que defienda los intereses del país y a unas claras normas de funcionamiento que regulen la toma de decisiones. El PDA es la fuerza de avanzada encargada de mostrar a los colombianos el porqué de la crisis, dirigirlos en la lucha por la defensa de sus derechos y acompañarlos en todos los rincones del territorio.
Dentro del PDA trabajamos diferentes organizaciones alrededor de unos acuerdos y un programa, que, por nuestra trayectoria histórica, nuestras formas de organización y nuestra extracción de clase, tenemos diferentes puntos de vista. Tal situación no puede convertirse en una contradicción antagónica. Al contrario, posibilita presentar distintas iniciativas para consolidar al PDA. Debemos como jóvenes trabajar mancomunadamente en los acuerdos recogidos en el Ideario de Unidad y luchar por la emancipación nacional. Sabemos que ninguna de las fuerzas por sí sola puede hacerlo. Por ello es tan necesaria la unidad y el trabajo conjunto. Centrar nuestros debates en tales puntos es la tarea a realizar. Discutir sobre cuál de las tendencias tiene la verdad revelada no es hoy una labor que contribuya al fortalecimiento de la unidad y los llevaría a caer en un desgaste innecesario. En la etapa actual del PDA no puede ni pensarse en tal pretensión.
El PDA fomentará la democracia en el partido con una dirección centralizada elegida democráticamente y que tome las decisiones de la forma más representativa posible. Sin dirección no podremos mantenernos ni desarrollaremos las tareas necesarias para el cambio sustancial que estamos buscando.
Para alcanzar las metas y los objetivos propuestos, el PDA debe partir de formas de organización y funcionamiento sólidas. El PDA, que predica la instauración de una verdadera democracia en el país, debe velar por que internamente existan garantías en la toma de decisiones para todos los sectores y tendencias que lo conformamos. Los organismos de dirección tienen la potestad para tomar las decisiones, contando con el análisis y discusión desde las bases, de las que son representantes legítimos. Cada militante debe tener presentes los estatutos, derechos y deberes, que definen con claridad quiénes asisten y presiden las reuniones, cuál es el quórum, qué requisitos y funciones tiene cada militante, para que su trabajo interno y externo sea cumplido satisfactoriamente y poder vincular a nuestras huestes a amplias capas de la población nacional que sufren los embates antidemocráticos y antipopulares de quienes mal gobiernan a Colombia.
El estudio de la situación nacional es una necesidad imperiosa de los jóvenes del PDA. Para nosotros, como sector político de oposición, es clave saber cuál es el carácter del enemigo que estamos enfrentando, quién es, cuáles son sus aliados, cómo materializa su política y qué efectos tiene esta sobre la población nacional. El imperialismo norteamericano, con sus políticas de recolonización y utilizando al gobierno fascistoide encarnado por Uribe Vélez, no cejará en su labor en contra de nuestro país. Tenemos que saber de lo que estamos hablando para poder transmitirlo a la población que busca una salida a la crisis. La única forma para que el pueblo se movilice es a través de la toma de conciencia, mas para ello debe estar informado. De lo contrario, por más buenas intenciones que tengamos, no podremos movilizar a nadie.
Es en este marco en el que la juventud colombiana debe jugar su papel. Los jóvenes de los partidos políticos que conforman el PDA debemos impulsar la creación de organismos alrededor del programa aprobado y desarrollar las instancias organizativas de carácter nacional y departamental, distrital y municipal, de barrios y veredas, colegios y universidades, con base en las reglas definidas por el Congreso Nacional.