La Federación Nacional de Representantes Estudiantiles presentamos nuestro rechazo a la política “Revolución Educativa” y el ingreso de Colombia al TLC y ALCA y invitamos a toda la comunidad universitaria del país a vincularse al paro del 12 de octubre en contra del TLC.
Desde la Constitución del 91 el Gobierno de Gaviria El Estado Colombiano ha venido auspiciando el desmantelamiento paulatino del aparato productivo de la economía nacional, tanto en el agro como en la industria. Al cabo de trece años de la doctrina neoliberal en la economía, los resultados no pueden ser peores; basta mencionar solo algunos datos para calificar el esperpento, a decir, más de ochocientas mil hectáreas de cultivos transitorios perdidas, pasamos de importar setecientas mil toneladas de alimentos en el 92 que ya era mucho, a importar ocho millones de toneladas de alimentos en el inmediatamente anterior, con las graves implicaciones que esto trae para el campesino colombiano, y por el lado de la industria la situación no es mejor, las cifras hablan de mas de trescientas mil empresas que se han cerrado en los últimos diez años, así como la privatización de las empresas rentables del Estado que han quedado en manos de inversionistas privados generalmente extranjeros. Y en este contexto de igual forma, servicios como la educación y la salud han venido perdiendo el apoyo estatal para ser privatizados impidiéndoles a grandes capas de la población a tener acceso a una educación con calidad, científica y al servicio del país.
El 2004 es el año de las negociaciones del ALCA y TLC con Estados Unidos. Dichos tratados internacionales traerían consigo transformaciones que alcanzarán todos los aspectos de la vida de los colombianos y así como ha pasado desde el 91 con la apertura, no solo deben interesarle a sectores como la industria y el agro, donde los sectores han sido y serán evidentes, sino que debe de ser del interés para todos los sectores de la vida nacional.
De cumplirse con las expectativas de los gringos y su agente de turno en Colombia, Uribe, veremos la ruina definitiva de la industria nacional, a la quiebra de lo que aun queda del agro nacional, a la esclavización de la mano de obra barata, a la entrega del patrimonio público, a los inversionistas extranjeros y a la renuncia definitiva a una economía nacional al servicio de los colombianos.
En materia de educación el panorama tampoco es alentador, desde el 91 las políticas en esta materia han sido encaminadas a adecuar todo el aparato para la fácil aplicación de los tratados internacionales, es así como se expiden Decretos como el 2230 del 8 de agosto y el 2566 del 10 se septiembre, ambos del 2003.
El 2230 le da el perfil al Ministerio de Educación Nacional requerido para la aplicación del ALCA y el TLC bilateral con Estados Unidos, y el 2566 establece “las condiciones mínimas de calidad y demás requisitos para el ofrecimiento y desarrollo de programas académicos de educación superior”, pretendiendo reformar la estandarización de los paquetes de formación, ajustándolos a las características de los programas ofrecidos por los colleges estadounidenses.
Estos decretos no solo consolidan el proceso de privatización de la educación Superior, sino que presenta las bases para su definitiva desaparición como se expresa en la carpeta que en el marco de negociaciones del TLC hay la correspondiente a servicios en la que la educación asumirá compromisos tendientes a su contundente desmantelamiento. Así mismo los estándares de calidad propuestos acaban con la autonomía académica, la libertad de cátedra y el conocimiento científico en nuestro país no pasara de ser una ilusión.
La asignación directa de recursos estatales para la educación superior será eliminada, lo que lleva a concluir que el problema apunta es a acabar definitivamente con el servicio que en consonancia con la aplicación con los compromisos que se van adquirir en el caso de que logren firmar el TLC bilateral con Estados Unidos.
Frente a ello la respuesta de la comunidad Universitaria debe ser la de impulsar el mas amplio frente de unidad con miras a organizar la lucha contra el ALCA y el TLC defendiendo la libertad de cátedra, la autonomía académica y nuestro patrimonio cultural.
Invitamos a todas las organizaciones y estamentos educativos el rechazo al TLC y ALCA ya que es un deber y un derecho defender nuestra soberanía Nacional y vincularse con el Paro Nacional del 12 de Octubre Jornada Continental de Movilización contra el TLC.
NO AL TRATADO DE LIBRE COMERCIO
FEDERACIÓN NACIONAL DE REPRESENTANTES ESTUDIANTILES DE EDUCACIÓN SUPERIOR
“FENARES”