Damos inicio al nuevo semestre, caracterizado por un sin número de obstáculos a la calidad académica, de amenazas al carácter público de la Universidad y de medidas lesivas para el bienestar de los estudiantes, profesores y trabajadores de la U.T.P..
La universidad pública viene sufriendo un proceso de asfixia presupuestal producto de políticas neoliberales, impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y aplicadas por el Gobierno del Presidente Pastrana, el Ministerio de Educación y la Rectoría de Luis Enrique Arango. Estas políticas están orientadas a disminuir la financiación estatal de la universidad y forzarla a emprender un proceso de autofinanciación. La descentralización, la financiación de la demanda en lugar de la oferta, es decir, de los estudiantes en lugar de las universidades, mediante la asignación de créditos educativos que deben rembolsar una vez terminada la carrera; y la aplicación de los indicadores de gestión entre los cuales se encuentra el aumento de estudiantes por curso, aumento en la proporción estudiantes/docente, congelamiento de la planta de profesores, congelamiento de los salarios a profesores y trabajadores y aumento en el costo de las matrículas; son todas políticas de privatización y abandono de la universidad.
Los estudiantes debemos emprender las tareas de organización y movilización para defender la educación superior, así como las de unidad con otros sectores sociales y de trabajadores que luchan por la soberanía y la prosperidad nacional.
Bienvenida a los nuevos estudiantes
Ya había ocurrido en el primer semestre de 2001, que la Rectoría de Luis Enrique Arango excluyera a la representación estudiantil del acto de bienvenida a los nuevos estudiantes, que habitualmente se ha realizado el primer día de inducción. El semestre pasado gracias a lo sorpresiva e insólita de la medida tomada por el Rector, Bienestar Universitario y algunos decanos juzgaron que era un error en la programación y fue posible ofrecer las palabras de bienvenida y alertar a los nuevos estudiantes de la difícil situación para la universidad pública y para ellos mismos en particular.
Este semestre la Rectoría repitió la medida y la representación estudiantil no habló en ese espacio donde históricamente los nuevos estudiantes identifican a quienes representan sus intereses; sin embargo, se ha logrado decir lo que la Rectoría no quiere que se oiga: que su administración les arrebató el derecho a una matrícula congelada, derecho que han ganado los estudiantes antiguos tras numerosas peleas y que equivale a una matrícula mucho más baja; que su administración eliminó el inglés de los currículos y lo puso en un instituto como requisito obligatorio de grado sin analizar las implicaciones académicas y contratando a destajo a los profesores; que su administración puso 50% más estudiantes en los mismos salones, con los mismos libros viejos de la biblioteca, con los mismos profesores y en los mismos laboratorios; y que su administración es la que le da la autoridad a sus padres para incidir sobre la vida académica, científica y cultural universitaria, usando una “organización de bolsillo” para evadir las discusiones con el estudiantado y suplantar el estamento estudiantil por el poder de los padres de familia.
Los estudiantes de la U.T.P. tenemos el compromiso de defender los derechos de los nuevos estudiantes, que perduren las reivindicaciones que tenemos y que sea posible mejorar las condiciones de los estudiantes que están iniciando carrera y los que aún no han entrado a la Universidad; por lo tanto debemos dar la pelea por mantener el sistema de congelamiento y lograr una sistema de liquidación de matrícula que facilite el ingreso y la permanencia de los estudiantes en la U.T.P. acercándolos a la gratuidad de la educación superior.
Las matrículas
El primer aspecto de consideración es el relacionado con los costos, los recargos por pago extraordinario son del 20% a la semana y del $50% a las 2 semanas, es decir, en lugar de brindar una oportunidad de recoger el dinero a los estudiantes que no lo tienen o de flexibilizar el pago, la administración brinda el “servicio” de cobrar unos intereses leoninos tal como lo hacen los peores agiotistas. Adicionalmente, los estudiantes se quejan de estar pagando un porcentaje mayor por servicios médicos en comparación con las matrículas pasadas, y no hay que olvidar que aunque los estudiantes liquidan lo correspondiente al seguro obligatorio en el recibo de pago, no reciben ni un carnet que los acredite como asegurados, incluso muchos estudiantes no saben que pagan y disponen de un seguro. Finalmente no debemos olvidar que la liquidación de la matrícula es un proceso discrecional en el cual la administración aplica el sistema que más “beneficia a la Universidad” o sea el que más perjudica al estudiante, pues cobra la matrícula más alta que puede cobrar.
El segundo aspecto es el del proceso de matriculación. Es verdad que este es un proceso caótico y estresante para quienes lo realizan, pero también es verdad que los estudiantes sólo se matriculan dos veces en un año; por lo tanto esto no puede ser una razón para maltratarlos. Este semestre se presentaron varios problemas que desnudaron el carácter despótico, autocrático y el desprecio que la administración tiene por los estudiantes; la mañana del jueves 18 de octubre un vigilante sostenía una tabla de madera a un metro del piso, por debajo de la cual los estudiantes debían pasar para ir a matricularse; ya en el interior del edificio se obstaculizaban los cambios en las matrículas y todo se sometió a la adición y cancelación vía pago de dinero, al momento de escoger el grupo se negaba la información acerca de los profesores que orientaban las asignaturas como si eso no hiciera parte de la elección académica, y, a pesar de los “plazos extraordinarios para el pago de matrícula”, se prohibió realizar la matrícula académica a los estudiantes que no habían pagado, sin tener en cuenta que los estudiantes podían quedar sin grupo o con cruces de horarios o que simplemente el horario no les serviría; para esto tampoco importó que los estudiantes “fueran en bloque”, que tuvieran promedios altos o que rogaran para que les dejaran hacer la matrícula, no, a la administración lo único que le importa es que paguen, lo demás son los “favores” que ellos nos hacen.
La educación pública no es un obsequio, cada uno de los colombianos pagamos por ella y pagamos más que suficiente en todos los impuestos asfixiantes colocados por el gobierno, así que no crean los funcionarios que nos están regalando o haciendo favores, se les paga por cumplir unas funciones y los estudiantes se las agradecemos si las hacen bien, respetando a la gente y preservando el carácter público de la Universidad.
Alma Mater
Esta Corporación, líder del proceso de privatización de las universidades públicas en el Eje Cafetero, ha sido objeto de distintos debates en la U.T.P. y hace parte del pliego de peticiones presentado por la Triestamentaria al Consejo Superior, del cual no se ha recibido respuesta.
Alma Mater, regida por el derecho privado y que tiene entre sus funciones la oferta de programas de pregrado y postgrado, investigación para el desarrollo, asesorías y consultorías y educación continuada, ha ganado el respaldo del Ministro de Educación, del CESU y del ICFES, las entidades que el Gobierno de Pastrana tiene para aplicar la política de privatización a la educación superior. Al interior de las universidades pertenecientes a la Corporación existen igualmente personas que han sido cautivados, ya sea por su obsecuencia con las administraciones y el Gobierno, por la necesidad particular de unos ingresos económicos adicionales, por la falta de claridad sobre sus implicaciones o por el desespero de que estas mismas administraciones sean ineficientes e incapaces de realizar, desde lo público, convenios de cooperación que sean exitosos y le traigan prosperidad a la universidad.
La U.T.P. no puede fallar en el análisis de esta corporación, por que tal como se han desarrollado los acontecimientos, esta puede ser una de las peleas más importante para la defensa de las universidades públicas del eje cafetero.
Existen numerosos problemas por discutir e importantes decisiones que tomar durante este semestre, los estamentos universitarios no podemos estar tranquilos, quietos y silenciosos mientras se saquea un baluarte del departamento, su única universidad pública.
POR LA DEFENSA DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA….
…FUERA “ALMA MATER”DE LA U.T.P.
CONTRA LA AUTOCRACIA DEL RECTOR…
…ORGANIZACIÓN ESTUDIANTIL DE LA U.T.P.
MARCELA VÉLEZ
Representante Estudiantil
Consejo Superior
IVÁN MADRID
Representante Estudiantil Consejo Académico