Por 6 mil millones de pesos, el gobierno de Germán Medina endeudará la Gobernación del Caquetá.
Es un crédito que, al solicitarse la autorización de la Asamblea Departamental, no se sustenta con la enumeración y los debidos estudios de las obras y programas a ejecutar. Llama la atención el endeudamiento por 2 mil millones de pesos para gas domiciliario en municipios, que serán cedidos a un inversionista, sin conocerse las condiciones del negocio, asunto que no se puede esconder por atractivo que sea el proyecto.
La gobernación afirma que 4 mil millones serán para atención y prevención de desastres en infraestructura, pero al precisarse la intensión gubernamental se concluye que los 2 mil millones para vivienda de interés social no serán exclusivos para familias damnificadas por los desastres invernales; que los mil millones para el sector agropecuario tampoco serán solo para las familias campesinas víctimas de las inundaciones y deslizamientos, como tampoco los mil millones para vías campesinas destruidas; de allí se sacará para regalarles una combinada a unos empresarios arroceros, habrá millonada para las llamadas cadenas productivas, sin precisarse ningún proyecto especifico para esta inversión, y también para pavimentar calles.
Es obvio que el crédito para catástrofe no será exclusivamente para los afectados por la ola invernal, por lo que queda refutado el argumento de que no se puede dejar perder la oportunidad de un crédito barato, DTF más un punto. Este argumento queda refutado con el hecho de que lo que no sea para catástrofe el Findeter lo cobrará a una tasa de interés mayor y en condiciones menos favorables, como es el caso de los 2 mil millones para el gas domiciliario que tendrá una tasa del DTF más 3 puntos.
Con la llegada de Germán Medina a la gobernación se declaró, por efecto del encantamiento, que el departamento había logrado su recuperación económica, pero no se podrá esconder que tiene un pasivo contingente de 52 mil millones que comprometen sus activos, que son solo de 110 mil millones, por lo que no se puede endeudar alegremente.
Es prácticamente imposible que en escasos 9 meses la gobernación ejecute estas obras. Para lo que sí es oportuno este endeudamiento será para meterle la mano a la disputa por el poder regional en este año electoral. El gobernador contratará con quienes patrocinen sus campañas políticas y repartirá los beneficios sociales del crédito, no a los damnificados, sino a los electores que respalden sus candidatos a gobernación, alcaldías, Asamblea y concejos.
Y los damnificados seguirán burlados por quienes solo utilizan las desventuras del pueblo para argucias como este endeudamiento electorero, y los caqueteños pagaremos con llanto este crédito con más impuestos.