Después de más de trece años de aplicación de la política aperturista y neoliberal la situación de la nación es realmente crítica: retroceso económico, deuda pública asfixiante, privatizaciones de la educación, la salud y los servicios públicos, alto desempleo de carácter estructural, aumento de la pobreza y la indigencia a niveles nunca vistos, insoportables cargas impositivas a la población, etc. Los únicos que han salido gananciosos son los organismos financieros internacionales, las compañías multinacionales y un exiguo grupillo de apátridas que le sirven a los intereses norteamericanos de dominación.
Transcurrido año y medio del gobierno de Álvaro Uribe Vélez los lineamientos aperturistas y privatizadores de sus antecesores se han continuado y acentuado. Veamos un apretado resumen. Reforma laboral contra los trabajadores; reforma tributaria en detrimento de toda la población; reforma pensional contra los derechos de los jubilados; reforma estatal para despedir a más de 40 mil asalariados; liquidación de Telecom, desarticulación de Ecopetrol, la principal empresa oficial del país; cercenamiento del Seguro Social; incremento de las medidas autoritarias que atentan contra el derecho a la protesta del pueblo; inclusión de Colombia en el Alca o en un tratado bilateral con Estados Unidos que significarían la pérdida del mercado interno, la destrucción de la producción nacional y la recolonización completa de la nación.
La agenda inicial de la administración Uribe para el año 2004 encierra graves peligros.
1. Una reforma económica para acabar con los derechos adquiridos del magisterio y otros sectores; un nuevo estatuto tributario, otro ajuste regresivo al régimen pensional y el recorte a las transferencias para la educación y la salud públicas.
2. Reforma a la justicia para recortar el derecho a la tutela y proceder a despidos masivos en esta rama.
3. Otra reforma del Estado para eliminar la precaria estabilidad en la carrera administrativa de los servidores públicos, profundizar en el ordenamiento territorial a través de la regionalización que debilita la unidad nacional y nuevas facultades para eliminar más entidades estatales.
El Comando Regional Unitario del Magdalena, integrado por organizaciones sindicales, sociales y comunitarias, hace un llamado a las fuerzas vivas de la región y del país a persistir en la justa lucha contra la intromisión norteamericana en nuestros asuntos internos, mantener en alto la defensa de los intereses de los trabajadores y el pueblo y de la producción de la ciudad y del campo, respaldar la huelga general en Ecopetrol aprobada por la USO para defender los derechos obreros y la integridad de la empresa. Y así como derrotamos el referendo fiscalista y autoritario, podremos también derrotar el Alca, el tratado de libre comercio y las políticas neoliberales a través de la unidad de todos los patriotas en la lucha común.
COMANDO REGIONAL UNITARIO DEL MAGDALENA
ANGEL MANJARRES CORREA
Presidente
LAUREANO CÁEZ TURIZO
Secretario
Santa Marta, enero 29 de 2004