Unidad Cafetera, Bogotá, septiembre 2 de 2008

A pesar del despliegue que se le quiere dar al anuncio de que “habrá 1,4 billones de pesos” para los caficultores en los próximos cuatro años, el contenido del Acuerdo entre el Gobierno y la Federación de Cafeteros evidencia que no consulta los intereses básicos ni las más sentidas necesidades de los 550.000 productores minifundistas.

Fijar como precio mínimo de compra la suma de $474.000 por carga, que apenas cubra los costos de producción, es privar, en particular a los cafeteros de menores recursos, de un mínimo margen de ganancia y de ahorro con lo cual no se permite ninguna recuperación de su poder adquisitivo – ya bastante mermado- y se coloca su subsistencia en grave riesgo. ¡Qué distinto es el trato que se da a otras ramas de la economía a las cuales se les garantiza hasta la tasa de usura!

Así mismo, el “Acuerdo” no dice nada sobre los 25.000 cafeteros que están a punto de perder sus predios por no poder pagar sus deudas con el programa PRAN CAFETERO ni tampoco sobre el control del precio de los insumos el que se ha constituido en la peor plaga que hoy ataca a la industria del café de Colombia.

Lo más grave es que el verdadero aporte del Gobierno es exiguo, en tanto el grueso de los recursos vendrá de la “contribución cafetera” que es un aporte parafiscal salido de los bolsillos de los propios cafeteros.

Para que estos puntos expuestos sean tenidos en cuenta, en los próximos días se le hará llegar al Presidente de las República una comunicación al respecto con el respaldo de 50.000 firmas de caficultores de todo el país.

Aurelio Suárez Montoya
Presidente

Deja un comentario