El presidente Gustavo Noboa, en su informe ante el Congreso Nacional (15/01/2002), presentó como uno de los logros de su gobierno el tener la presidencia del ALCA, a la vez que advirtió que: “El proceso de integración de la Comunidad Andina (CAN) debe salir de su estancamiento”, declaraciones aparentemente intrascendentes e inconexas, de no mediar acciones inmediatas de especial importancia que descubren la verdadera intencionalidad que se escondía tras tan “inocentes” declaraciones: el retiro del Ecuador del CAN, para forzar la marcha del Ecuador hacia el ALCA.
Efectivamente, tres días luego del mencionado informe presidencial, el ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador Heinz Moeller encabezaba en México la delegación para la Primera Reunión del Mecanismo Bilateral de Consultas en Materia de Interés Mutuo, en la cual, bajo la premisa de que: “resulta prioritario para ambos países incrementar los intercambios de bienes y servicios en un marco de certidumbre y confianza”, el canciller Moeller, con su homólogo mexicano Jorge Castañeda, acordaban iniciar de inmediato las negociaciones de un Tratado Bilateral de Libre Comercio (1), tipo de tratados que eliminan todas las restricciones arancelarias y para-arancelarias entre los suscriptores, manteniendo sus aranceles individuales frente a países ajenos al tratado, por lo que, de suscribirse, colocará en entredicho la permanencia del Ecuador en el CAN.
La declaración de que: “El proceso de integración de la Comunidad Andina (CAN) debe salir de su estancamiento”, se convierte entonces en una amenaza, o sale del estancamiento o nuestra permanencia debe ser cuestionada, posición similar a la adoptada por el gobierno de Pinochet, con antelación a su salida del CAN, entonces denominado Pacto Andino.
A justificar la salida del Ecuador del CAN igualmente se orientan las declaraciones del Ministro Moeller, cuando señalaba que ante la “cascada de devaluaciones” de los países miembros del CAN, (como medida defensiva ante la devaluación de Argentina), y la imposibilidad de Ecuador de optar por una similar medida a causa de la dolarización, el Ecuador demandaría de los otros miembros del CAN un tratamiento preferencial, ya que, el Ministro Moeller bien conoce que es imposible que el CAN conceda las preferencias solicitadas, mediante un tratamiento arancelario en el corto plazo o a través de precios preferenciales, en este caso por razones legales que hacen a la situación de “dumping” que de ello se derivaría. La disyuntiva inviable planteada por el Ministro Moeller, entonces, solo se constituye en otro argumento para justificar la salida del Ecuador del CAN.
La firma de un tratado de libre comercio del Ecuador con México, al propiciar las condiciones para la salida del Ecuador del CAN, forzará la marcha del Ecuador hacia el ALCA, si se recuerda que México es parte del NAFTA (acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá), lo que conlleva a una real, aunque no oficial, adscripción a ese tratado.
En esa perspectiva las declaraciones del ministro Moeller de que coincide con las prevenciones del Brasil respecto al ALCA, solo se constituyen en una acción de distracción ante los requerimientos de la opinión pública del Ecuador, que adquieren cada vez mayor fuerza, para que se revea la posición que se advierte en el gobierno de Noboa Bejarano, el integrar al Ecuador sin cortapisa alguna al ALCA, desestimando incluso la posición del Banco Mundial, organismo que a través de declaraciones de Nicholas Stern, su Economista-Jefe, expresa que: “La globalización no es un juego inocente. Los países sólo deben abrir sus economías en los sectores en los que saben que son competitivos”, precisando que: “El Brasil y otros países en desarrollo deben procurar abrir sus economías en aquello en que les es ventajoso comercialmente” (2), posición que, necesariamente, contraría la del gobierno ecuatoriano, adoptada en su afán por servir obsecuentemente a los intereses del imperialismo estadounidense.
La próxima visita oficial al Ecuador que realizará el presidente de Chile Ricardo Lagos Escobar en el mes de marzo próximo, vista la posición del Presidente “socialista” chileno ante el ALCA y el NAFTA (3), seguramente proporcionará luces adicionales sobre la intención del gobierno ecuatoriano de avanzar en tratados bilaterales de libre comercio, mecanismo elegido para profundizar el entredicho con la Comunidad Andina, que termine por justificar la salida del Ecuador del CAN, para con ello, tener el camino expedito para acelerar, forzar la marcha hacia el ALCA.
Todo anuncia que la visita de Ricardo Lagos Escobar se inscribirá en la línea antes mencionada, si se recuerda, por ejemplo, las declaraciones de Soledad Alvear (Ministra de RR.EE. de Chile), luego de conocida la aprobación de la “vía rápida”, en las que afirmaba que: “el país está más cerca que nunca de alcanzar un acuerdo de libre comercio con EE.UU. Es una señal importante, un paso que da cuenta al mundo de la liberalización comercial, la importancia que EE.UU. le atribuye a este tema y lo más cerca que estamos de alcanzar un acuerdo de libre comercio”, agregando que: “es probable pensar que dentro del primer semestre podamos tener un Tratado de Libre Comercio con EE.UU.” (4), tratado de libre comercio entre Chile y EE.UU. visto como un trampolín hacia el ALCA, como afirma Carlos Fazio.
Si se concretan las firmas de los anunciados tratados de libre comercio Ecuador-México y Chile-EE.UU, y el previsible tratado de libre comercio Ecuador-Chile, se habrá allanado de forma muy importante el camino hacia el ALCA y se descubrirá la estrategia diseñada por el imperialismo norteamericano para alcanzar sus designios: el disponer de dos puntas de lanza al interior de los dos acuerdo subregionales más importantes de América Latina: el Ecuador en la Comunidad Andina de Naciones y Chile en el MERCOSUR.
El gobierno ecuatoriano, entonces, si tendrá motivos para “enorgullecerse” de ostentar la Presidencia del ALCA, puesto que habrá cumplido su rol de “encomendero” del imperio en la CAN, habrá colocado definitivamente al Ecuador en el carril del ALCA, todo ello, por cierto, a costa de situar al Ecuador “ad portas” de un nuevo desastre nacional propiciado por la inevitable destrucción del aparato productivo que generará el ALCA -el ejemplo de México, luego de su ingreso en el NAFTA, ilustra en forma indiscutible esta secuela (5)- , como es previsible dadas la diferencia tecnológicas y de productividad, así como por las dimensiones de su economía, la que, por ejemplo, es 500 (QUINIENTAS) menor que la de los Estados Unidos, a todo lo cual se suma la constante pérdida de competitividad respecto a los países vecinos a causa del tipo de cambio fijo que establece la dolarización, como lo advierte el gobierno de Noboa Bejarano, a través de su ministro de Relaciones Exteriores.
Quito, 28 de enero del 2002.
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Notas:
(1) Véase el despacho de ANSA: “Ecuador y México caminan a su Tratado de Libre Comercio”, Diario El Comercio, Quito, Ecuador, 19/01/2002.
(2) Entrevista con Nicolas Stern, Economista-Jefe del Banco Mundial, publicada en el Folha de Sao Paulo, Diciembre 2001
(3) Es decidor respecto a la posición de Lagos Escobar, el que su hijo Ricardo Lagos Weber, sea considerado uno de los más connotados lobbystas de Chile, para la aprobación del Trade Promotion Authority (TPA) (igualmente conocida como Fast Track o vía rápida).
(4) Véase Arnaldo Pérez Guerra: “Chile el trampolín de Bush (y Lagos) para el ALCA”, publicado en La Insignia, 13 de diciembre de 2001.
(5) “Sobre México se publicitó por parte de los defensores del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norte América) que tenía una industria complementaria a la de EUS, y que por lo tanto dicho acuerdo de libre comercio se traduciría en mayor desarrollo industrial y económico y que permitiría disminuir las brechas de desarrollo entre ambos países. Sin embargo, ello no fue así. A pesar del gran crecimiento observado por las exportaciones manufactureras en nuestro país, se presenta un claro proceso de desindustrialización, de rompimiento de cadenas productivas, altos coeficientes de importación y déficit de comercio exterior crecientes, lo que lo ha colocado en un contexto de alta vulnerabilidad externa”, Arturo Huerta González: “El ALCA Política de EUA para subordinar y dominar a América Latina” ,ALAI, América Latina en Movimiento, 2001-11-13.