Representantes Estudiantiles al Consejo Superior Universitario Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, abril 16 de 2008.
Los representantes estudiantiles deseamos expresar nuestra inconformidad ante la aprobación del Acuerdo 033 de 2007 por los siguientes motivos:
1. Consideramos antidemocrático el mecanismo e inoportuno el momento para adoptar la reforma académica. Ésta se aprobó el 26 de noviembre de 2007 luego del proceso electoral que definió los nuevos representantes profesorales y estudiantiles ante los Consejos Superior, Académico y de Sedes, actividad que ocupó la total atención de los distintos sectores de la universidad. Durante ese momento la comunidad académica se encontraba en exámenes finales, situación que imposibilitó la organización estudiantil ante los proyectos de reforma curricular que estaban sobre la mesa. Una reforma de esa magnitud debe contar con la auténtica participación de la comunidad universitaria que culmine con la aprobación o no mediante consulta popular.
Esta es una actitud inconveniente en una universidad que se precia de democrática. Sospechamos que ese afán correspondió a la presión que ejercen sobre la universidad sectores económicos y políticos que claman por “preparar a la universidad a las necesidades del mercado”, así como a la implementación, en el primer semestre de 2008, de un conjunto de medidas antidemocráticas que rechazaría la comunidad universitaria: el Estatuto Estudiantil, el Esquema de Seguridad, la persecución a los estudiantes vendedores informales y el cierre de las residencias estudiantiles.
2. No creemos que los programas curriculares de las carreras deban establecerse conforme a las “habilidades y destrezas”. Los programas de las carreras deben ser elaborados según los límites del conocimiento científico de cada área, con materias que reflejen la discusión entre profesores y estudiantes, en cambio con la tesis de la administración, se circunscribe el aprendizaje a las herramientas necesarias para adquirir el conocimiento. Esto obedece al ataque que ejerce el gobierno sobre la autonomía universitaria al señalar que la educación debe introducir las competencias académicas, laborales y ciudadanas, hecho que le posibilitaría homogenizar los contenidos de la educación que se evaluarían con los ECAES. De esa forma afectan la alta calidad que se debe impartir en la universidad nacional, condenándola a tener una educación pobre para pobres.
3. Un tercer punto es la formación de las áreas curriculares. Nuestra preocupación es que con esta herramienta se busque la reducción de la nómina profesoral y de la duración de las carreras, se elimine la especialidad de cada carrera que estudie materias semejantes, tendiendo a hacinar mayor cantidad de estudiantes en los salones con miras a mejorar la cobertura e incrementar los recursos propios. No han existido compromisos expresos por parte de la administración que disuelvan esta inquietud.
4. El sistema de créditos es una herramienta que sirve para medir el tiempo empleado en el desarrollo de cada materia. Este método tiene algunos riesgos que tampoco ha aclarado el comportamiento de la administración: la posibilidad de cobrar pensiones en la universidad por créditos y no por matrículas, lo que llevaría a un peor nivel de privatización, y sin duda, el otro riesgo es la posibilidad de mercantilizar aun más la educación superior con las transnacionales de la educación superior y las universidades corporativas que se afianzarán en Colombia conforme se profundice el neoliberalismo. En tres meses de vigencia de la reforma estos riesgos no se han descartado.
5. En la Universidad Nacional existe la opción de hacer dos carreras, el problema es que cobran la matrícula plena para quienes opten por estudiar la segunda. No nos oponemos a que los estudiantes opten por dos títulos correlativos a dos carreras, pero creemos que cada una de ellas debe ser estudiada en sus aspectos básicos y que la universidad debe brindar todas las garantías financieras para quienes desean realizarlo.
Invitamos a la comunidad universitaria a comprender el entorno crítico que encierra el conjunto de las reformas que adopta la administración, con miras a fortalecer el movimiento universitario que adelantamos.
David fernando Flórez
Diego fernando Marín
Representantes Estudiantiles al Consejo Superior Universitario Universidad Nacional de Colombia