En el año que ya pasó, empezó la ofensiva de la producción de leche y carne, extranjeras contra la producción nacional. Según declaraciones de Ricardo Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Asociaciones Ganaderas de Colombia (Unaga), en el año “2012 entraron 28.594 toneladas de leche al país, lo que significa un incremento del 369% frente a las del 2011.” Aunque es una cantidad todavía pequeña frente a la producción nacional, amenaza ser un camino de ruina asegurada para los millares de pequeños y medianos ganaderos colombianos, que conforman el más importante sector de la producción agropecuaria nacional, muy por encima de la producción de aves, flores, frutas y café.
El sector ganadero –con datos del año 2011– significaba el 20% del PIB agropecuario colombiano, generando 950.000 empleos directos, el 7% del total nacional. Dos datos nada despreciables en un país en el que, tras 20 años de libre comercio, se han destruido millones de fuentes de trabajo en la industria y en la agricultura.
Discriminando las importaciones señala que: “Del total, 20.259 toneladas corresponden a leche en polvo, lo que significa un incremento del 363%. En cuanto a lactosueros, ingresaron 7056 toneladas, 60% por encima del 2011; los quesos tuvieron un incremento del 76% lo que corresponde a 1.145 toneladas. De mantequilla ingresaron 69 toneladas, 350% más, mientras que de yogures y leches ácidas fueron 65 toneladas, 86% más.” Las consecuencias no se hicieron esperar. En palabras de Sánchez estas importaciones llevaron a que “el precio promedio pagado al productor por cada litro de leche cayera en 126 pesos, una merma del 10,2%.”
Si esta ofensiva apenas está empezando, pues los datos son del primer año de aplicación del TLC con Estados Unidos que ya inició a vendernos sus mercaderías de menor precio, como van a competir los raquíticos productores nacionales de carne y leche con los robustos y subvencionados productores norteamericanos. Veámoslo: el sector lácteo estadounidense cerró el 2012 celebrando dos récords históricos, al alcanzar la producción un volumen de 100 millones de toneladas y sus exportaciones sobrepasar la cifra de los 5.000 millones de dólares (20 millones a Colombia). Con un hato lechero de un poco más de 9 millones de cabezas, Estados Unidos obtuvo un rendimiento promedio por encima de las 9,8 toneladas de leche por vaca, muy por encima de países con alta productividad. La India y Brasil que lo superan en tamaño, tuvieron productividades de una tonelada de leche por vaca. La de Colombia es todavía más baja.
Lo peor es que frente a semejante amenaza el gobierno colombiano no tiene una respuesta seria para defender la producción y el trabajo, nacionales. Difunden el mal chiste de que si no se compite a nivel internacional, nunca tendremos sectores de “clase mundial”. ¡De la manera que promueven no tendremos nada!