Comando Regional Unitario del Magdalena, Santa Marta, DTCH, julio 10 de 2003
Con el desparpajo de siempre el gobierno nacional ha empezado una campaña para prepararle el terreno a nuevas y mayores cargas impositivas que se descargarán como un aluvión sobre los empobrecidos bolsillos de los colombianos y del sector productivo. La baza inicial la presentó Alejandro Gaviria, subdirector del Departamento Nacional de Planeación, institución controlada por el F. M. I. y el Banco Mundial. Espetó a la opinión pública que se habían encontrado con un presunto faltante de 2.5 billones de pesos para el año 2004, derivado del déficit del Seguro Social y de los recursos necesarios para continuar con la política de “seguridad democrática” para financiar los nuevos contingentes de las fuerzas armadas. Pero resulta que con la última reforma tributaria se esquilmó a la población con más de dos billones de pesos adicionales y con el impuesto al patrimonio de la emergencia económica los recaudos han sido superiores a 2.4 billones de pesos, los cuales estaban destinados a esas erogaciones.
Como en nuestro país la ficción supera a la realidad, ahora resulta que según fuentes de la administración Uribe Vélez difundidas por los medios de comunicación se “considera necesario un ajuste estructural en las finanzas públicas superior a tres puntos del PIB, tres mil millones de dólares, unos ocho billones de pesos”. La razón de fondo estriba en el mayor hueco de las finanzas públicas: el servicio de la deuda externa. A más del inmenso monto de la misma que bordea los 40.000 millones de dólares, la devaluación del 25% del 2002 significó un aumento automático de 13 billones de pesos, admitido por el contralor general Antonio Hernández.
Las nuevas propuestas del gobierno nacional son las siguientes: impuesto a las pensiones por 600.000 millones de pesos; IVA anticipado del 2% a la canasta familiar que no lo tenía, unos 745.000 millones de pesos; bonos forzosos; eliminación a exenciones del impuesto de renta; IVA extendido a todos los bienes y servicios; aumento de gravámenes territoriales y actualización de los catastros para aumentar los impuestos prediales en todo el país. A tan extremas medidas se la agrega la andanada de decretos oficiales liquidando empresas estatales, dividiendo otras, despidiendo miles de trabajadores, aumentando las tarifas de los servicios públicos muy por encima de la inflación. Estas políticas neoliberales ordenadas por la banca internacional que controla el gobierno norteamericano agravarán las condiciones de vida de la inmensa mayoría de compatriotas, en momento en que el Dane informa que en la última década “el 60% de la población (unos 26.5 millones de personas) está bajo la línea de la pobreza y otros 11 millones están en la indigencia.
Ante semejante panorama, el Comando Regional Unitario del Magdalena convoca a la población samaria y magdalenense a preparar y participar en las protestas pacíficas, civilizadas y enérgicas aprobadas por el Comando Nacional Unitario así: 24 de julio, paro nacional de trabajadores del Sena y del Seguro Social; 5 de agosto, paro distrital de Edumag y protesta de Fecode; 12 de agosto, paro cívico nacional y marcha agropecuaria a Bogotá contra la emboscada del ALCA.
COMANDO REGIONAL UNITARIO DEL MAGDALENA
ÁNGEL MANJARRÉS LAUREANO CÁEZ
Presidente Sécretario