Doctor Francisco José Lloreda Mera

Ministro de Educación

Bogotá

Señor Ministro:

Con ésta le expreso mi rotundo y público rechazo al Decreto 2912 del 31 de diciembre de 2001, a propósito expedido a la sombra de las fiestas de fin de año, con los profesores y estudiantes en vacaciones, sin consultar con la comunidad universitaria y violando su autonomía.

Es evidente que esta reforma del Decreto 1444 de 1992 tiene un propósito fundamental: recortar nuevamente los aportes del Estado a la universidad pública, esta vez al disminuir los de por sí escasos estímulos a la producción académica de los profesores, quienes, como Usted tiene que saberlo, además laboramos en inadecuadas condiciones salariales y con un muy escaso respaldo a la investigación y generación de conocimiento, en razón del atraso del país y del precario presupuesto con que el Estado respalda la educación superior. Y también se sabe que esta norma se expide porque, según el Fondo Monetario Internacional y el gobierno, Colombia no puede gastarse en su progreso lo que debe dedicar a pagar la deuda externa, todo dentro de las concepciones neoliberales de privatizar la educación oficial.

Esta medida no sorprende a quienes conocemos el objetivo de las políticas de globalización que arruinan a Colombia. Se sabe que lo que buscan es liquidar toda o casi toda la producción nacional, la cual ha sido condenada a ser sustituida por los bienes importados y la actividad de los monopolios extranjeros que decidan instalar “con su ciencia y tecnologías” sus maquiladoras en el país, al tiempo en que también desarrollan una ofensiva para imponer una cultura “generalmente la peor” traída desde el extranjero, que no se nutra, o que lo haga en muy poca medida, de los aportes de los colombianos. Para el país de pacotilla que se quiere imponer, una educación de pacotilla, una ciencia de pacotilla, una tecnología de pacotilla y una cultura de pacotilla es la orientación neoliberal.

Sin importar con cuánta retórica adornen el Decreto 2912, y cuántos millones de pesos boten con ese fin, los colombianos saben que es justa la decisión de la comunidad universitaria de ofrecerle resistencia civil a este nuevo atropello neoliberal.
Atentamente,
Jorge Enrique Robledo Castillo
Profesor Titular
Medalla al Mérito
Maestro Universitario
Orden Gerardo Molina
Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales
Manizales, 31 de Enero de 2002.

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