La crisis que se ha venido larvando en el seno de la producción cafetera colombiana está tocando fondo: a falta de un precio de sustentación que contemple atender los costos de producción y un margen de utilidad como en cualquier negocio, ahora se suma la carencia de producto, pues la cosecha se redujo de algo más de doce millones de sacos a menos de ocho millones en los últimos cuatro años al punto que para atender el consumo del mercado interno se ha venido importando café de otros países; a esta calamidad se le suma una política cambiaria que reduce permanentemente los ingresos de los productos exportables porque la revaluación del peso devuelve menos por libra en el mercado internacional, todo esto en el marco de una política de desprecio del gobierno por la pequeña y mediana producción agropecuaria y un énfasis en las mega concesiones a las compañías extranjeras dedicadas a proyectos minero energéticos, que comienzan a desplazar la agricultura con la llegada de sus buldócer, equipos y maquinaria pesada con la que remueven los suelos y agotan las fuentes de agua, elemento intensivo en sus actividades.
Quienes abrigaron ilusiones de éxito para los productos tropicales en la dinámica de los Tratados de Libre Comercio, en el café encuentran el mejor ejemplo de su equivocación y eso que aún no se inicia la avalancha de café procesado proveniente de los EEUU como consecuencia de lo negociado con ese país, estamos próximos a vivir un episodio similar al que sufrieron los algodoneros en la década de los ochenta que vieron esfumar su riqueza a medida que ingresaba el Cotton americano, no solo se redujo el área sembrada a menos del 10% , perdieron sus capitales y la poderosa federación del gremio liquidó todos sus activos, camino que inició hace algunos años aunque más lentamente el Fondo Nacional del Café administrado por la Federación de Cafeteros que hoy de la mano del gobierno pretende prolongar su agonía mediante una reforma tributaria en que aumentan la contribución cafetera de seis centavos de dólar la libra exportada al cinco por ciento, sacarle más del precio a los quebrados cafeteros, la fórmula es similar a extraer sangre a un anémico.
Ante la gravedad de la situación cafeteros de todo el país se han convocado el próximo 13 de agosto en Manizales para reclamar del gobierno su atención y soluciones, abogamos por que las encuentren.