Unión Sindical Obrera, USO, febrero 23 de 2003
Después que el país conociera atónito que el gobierno de Uribe había extendido hasta el año 2016 el contrato entre ECOPETROL y la multinacional Texaco-Chevron, para la producción incremental del gas en La Guajira, la USO y los senadores Jorge Enrique Robledo, Hugo Serrano y Alba Esther Ramírez denunciaron el hecho como una flagrante entrega de los intereses nacionales. El contrato debe revertir a la nación el 31 de diciembre del 2004, pero con su proditorio acto, el gobierno acaba de privar a la estatal petrolera de la posibilidad de operar el yacimiento gasífero más grande del país, con reservas probadas de 3 billones de pies cúbicos de gas. El gobierno tomó como pretexto lo elevado de la inversión que debería hacer la Nación en la perforación de tres pozos adicionales. Pero ésta era tan sólo de US $ 40 millones, para obtener una rentabilidad de US $ 900 millones, con demanda interna garantizada, ausencia de riesgos económicos y políticos y expectativa real de exportación a Venezuela.
Ante semejante crimen contra la soberanía nacional, la UNIÓN SINDICAL OBRERA se levantó de inmediato de la mesa de negociaciones y realizó el pasado miércoles 19 un paro nacional de 24 horas, que además tuvo como motivación el injusto despido del compañero LUIS EDUARDO CERVANTES de la refinería de Cartagena y la negativa de la empresa a discutir nuestro justo pliego de peticiones. La jornada contó con la participación decidida de los trabajadores.
Es de señalar que la entrega a la Texaco-Chevron del gas de La Guajira, nuevo atentado contra la Nación perpetrado por el presidente URIBE VÉLEZ, y el señor ISAAC YANOVICH, se da en el marco de una escalada de medidas tales como la eliminación de los subsidios a la gasolina, la entrega en concesión de los oleoductos y poliductos a las multinacionales, la reducción de los presupuestos de mantenimiento a las refinerías, la prórroga de los contratos de asociación próximos a revertir a la Nación y la negativa de adelantar una política de exploración y explotación propia que consulte los intereses patrios y no los de las multinacionales. Son todas expresiones de una clara política de marchitamiento y privatización de la más importante empresa estatal del país y del recurso estratégico más valioso, verdadero eje del actual conflicto que enfrentan los trabajadores de ECOPETROL.
De esta afirmación dan cuenta las reiteradas provocaciones que hemos sido objeto, desde el momento de la presentación del pliego de peticiones. La ofensiva del gobierno comenzó con un contrapliego patronal que cercena todos los derechos y conquistas alcanzados en 80 años de dura briega sindical. Simultáneamente, Yanovich despidió a 12 compañeros, entre dirigentes y trabajadores, de la refinería de Cartagena y prohibió ejercer la actividad sindical dentro de las instalaciones de la empresa. Fue detenido el compañero HERNANDO HERNÁNDEZ y hay amenazas constantes a la integridad física y personal de los afiliados a la USO.
Pero lo que confirma los torticeros propósitos del gobierno Uribista, en estrecho contubernio con la Texaco-Chevron para tender una cortina de humo sobre el vil raponazo a la riqueza patria es lo acaecido el 21 de febrero. Después de la exitosa jornada del miércoles, la USO anunció su disposición a reiniciar las negociaciones del pliego desde el mismo jueves 20. En la mañana del viernes 21, al pretender entrar a la refinería de Barrancabermeja a cumplir con la jornada de rutina, la empresa impidió el acceso a la dirigencia sindical y lanzó una brutal agresión con gases lacrimógenos, balas de goma y disparos, para desalojar por la fuerza a los trabajadores de las instalaciones del Complejo Industrial, con un saldo de 9 heridos y 15 detenidos. Es de advertir que durante toda la jornada, el Presidente de ECOPETROL y el Gerente de la Refinería desatendieron los llamados del sindicato a dialogar para evitar el enfrentamiento e impedir tan trágico resultado, ocasionado en buena medida por la antidemocrática prohibición a los dirigentes sindicales para ingresar a las instalaciones a orientar a los trabajadores.
El gobierno de URIBE VÉLEZ ha demostrado con esta actitud represiva que está dispuesto a pasar por encima de las disposiciones constitucionales y legales con tal de imponer su política antinacional y antidemocrática.
La UNIÓN SINDICAL OBRERA denuncia el grave atentado a los derechos democráticos de los trabajadores. Denuncia en forma enérgica que detrás de la política de arrasar a la USO se esconde el perverso propósito de allanar el camino para liquidar a ECOPETROL como patrimonio público de los colombianos y privar a la nación de la exploración, explotación, refinación, transporte, distribución e investigación tecnológica del petróleo y los demás combustibles estratégicos para el desarrollo nacional. La embestida no es ajena a la cruzada de Bush de cambiar “sangre por petróleo”, que con justeza lo denunciaron la semana pasada las formidables manifestaciones de millones de personas en todo el mundo
contra la injusta guerra contra IRAK que promueve el imperialismo norteamericano.
En consecuencia, la UNIÓN SINDICAL OBRERA convoca a todas las fuerzas patrióticas y democráticas del país a conformar el más amplio frente de resistencia contra la política energética imperialista y en defensa de los derechos democráticos de la clase obrera. La USO reclama de la nación y el pueblo la más decidida y efectiva solidaridad con la injusta agresión de que somos víctimas
UNIÓN SINDICAL OBRERA, USO
JUNTA DIRECTIVA NACIONAL
RODOLFO GUTIÉRREZ NIÑO
C.C. No. 13.806.526
Presidente