Desde la representación estudiantil al Consejo Académico y la OCE -Organización Colombiana de Estudiantes-,les damos la bienvenida y les hacemos las siguientes reflexiones:

Sin lugar a dudas, la Universidad Nacional de Colombia, representa el modelo de universidad pública destacándose por su elevado nivel académico. Sin embargo, durante los últimos años, el gobierno nacional, ha adelantando una serie de reformas que atentan contra la financiación estatal y que imponen reformas académicas en detrimento de la calidad de la educación.

Un ejemplo de esto es el acuerdo 037 de 2005 del Consejo Superior Universitario, que establece que las carreras solo podrán ofertar un máximo de 160 créditos , es decir, ¡se reduce la duración de las carreras a 4 y hasta 3 años!. Cabe preguntarnos, ¿Qué nivel académico tendrán los profesionales que se gradúen a partir de ahora? ¿Pretenden acaso convertir las carreras en meras tecnologías?

Deben saber ustedes que la utilización del sistema de créditos se convierte en el primer banderillazo con la firme intención de transformar la educación en un negocio, ya que, los créditos se cobrarán. Esto ocasiona la elitización de la educación porque el alumno estudia por los créditos que pueda pagar.

Es necesario señalar también, sobre el sistema de créditos, que mientras en la UN se establece 160 créditos, como máximo de formación de un estudiante de pregrado, en Europa, para la obtención del título de tecnólogo exigen entre 220 y 250 créditos. Entonces, no es cierto el argumento de que la UN “busca preparar profesionales idóneos para la competencia en un mundo globalizado”. La verdad, lo que quieren, es mano de obra calificada para los negocios y las maquilas, que las multinacionales harán en el país, si se aprueba el Tratado de Libre Comercio -TLC- con los Estados Unidos. Mano de obra barata, que no está al servicio del desarrollo de la nación sino del capital extranjero.

Queda claro también, que la educación deja de ser un derecho, para convertirse en un servicio, al que solo acceden los que lo puedan pagar. Además, aprobándose el TLC; la universidad marcharía hacia un proceso de privatización, pues este Tratado le prohíbe al gobierno colombiano seguir financiando las universidades públicas. Ante este panorama, la universidad tendría dos opciones: una elevar el precio, aún más, de la matrícula y los créditos; o dos, declararse en quiebra y cerrar sus puertas.

Es necesario comprender que ésta y otras reformas, que ustedes tendrán que conocer, se han impuesto durante la rectoría Palacio-Fayad , van orientadas a adecuar la UN a las exigencias del TLC, reformando los planes de estudio, para brindar una educación mediocre,”Un pueblo sin educación, es un país condenado a la miseria” Por eso nos corresponde a los estudiantes de Colombia, asumir una posición patriótica, rechazando el TLC, porque éste representa una amenaza para las universidades públicas del país.

Desde la OCE, los invitamos a defender una educación que le sirva al desarrollo económico y social de los colombianos, posea los más elevados contenidos científicos y tecnológicos y a la cual, puedan acceder todos los colombianos sin distingo social o económico.

Si desea más información y conocer los planteamientos de la OCE, puede escribirnos a oce_bogota@yahoo.es

Organización Colombiana de Estudiantes

1. Un crédito es el equivalente a 48 horas que el estudiante dedica a una materia durante todo el semestre.
2. Marco Palacio, rector 2003-2005; impuesto por el gobierno a la comunidad universitaria, fue el promotor de la reforma académica. Ramón Fayad, asumió la rectoría después de que Palacio renunció ante la presión de manifestaciones estudiantiles y profesorales.

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