Desde 1983, los trabajadores de la mina Cerrejón han encontrado en su sindicato la voz que defiende con equidad, buen criterio y principios democráticos, sus derechos humanos, laborales y sociales. Convertido en 1996 en sindicato de industria, Sintracarbón ha dado ejemplo en el movimiento sindical del país por la defensa de la equidad para los trabajadores, su disposición al diálogo y sus muy importantes contribuciones, cuantificadas en los resultados de la compañía, a la productividad de la mina de carbón más rentable de Colombia.
Hasta ahora, la historia de las relaciones laborales en esta mina ha sido el relato de la voluntad de concertar de los trabajadores y el respeto de la compañía a su existencia y derechos. Hasta ahora, ha sido una historia ejemplar que enorgullecía a trabajadores y empresarios. Ojalá esta realidad que nos diferenciaba entre las carboneras de Colombia no haya quedado atrás.
Este sábado comienza a correr la última semana de prórroga de la etapa de negociación directa y son muchos los incidentes que alejan la posibilidad de un acuerdo. A la cicatería de Carbones del Cerrejón para atender el pliego de peticiones de Sintracarbón, se vienen a sumar muy delicadas situaciones que acaban con la tranquilidad de los trabajadores y sus familias y que minan la disposición de los negociadores a conseguir un pronto acuerdo que termine con el conflicto laboral iniciado con la presentación del pliego de peticiones el pasado 29 de noviembre.
En efecto, durante los tres últimos días, Aldo Raúl Amaya Daza, tesorero nacional, e Igor Díaz López, presidente de Sintracarbón y quienes también son miembros de la comisión negociadora de Sintracarbón, sus esposas e hijos, han sido atropellados por inadmisibles llamadas amenazantes a sus teléfonos familiares y móviles. Estas agresiones fueron denunciadas ante la Fiscalía en San Juan del Cesar, puestas en conocimiento del Gaula de la Policía y de Carbones del Cerrejón Limited, instituciones que desde el momento en que conocieron los hechos tienen la responsabilidad de garantizar seguridad y tranquilidad a los directivos sindicales y sus familias, así como a todos los trabajadores y de la mina.
Cuando Cerrejón ha sufrido atentados terroristas que afectan su operación y que han puesto en riesgo la seguridad de los trabajadores, Sintracarbón ha demostrado solidaridad con la empresa y ha apoyado las medidas de protección de las instalaciones y el personal. Lo ha hecho porque está convencido de que la buena marcha de la mina, la seguridad de quienes en ella trabajan y de las comunidades vecinas, y la estabilidad de la empresa y su sindicato, son responsabilidad de quienes participan de ambos.
Ante este hecho de las amenazas, que tiene enorme gravedad en la historia de las relaciones laborales de Sintracarbón con Carbones del Cerrejón, la Plenaria de Directivos de Sintracarbón reunida el viernes en Riohacha expresó su voz de rechazo.
En resolución aprobada por unanimidad, la comunidad de dirigentes destacó que los señores Amaya Daza y Díaz López no ejercen actividades distintas a las de sus labores profesionales como operador de maquinaria y técnico eléctrico en Carbones del Cerrejón; las gremiales como directivos de Sintracarbón y las personales como padres de familia, cuya tranquilidad ahora ven amenazada por personas inescrupulosas.
Los directivos de Sintracarbón siguen abiertos a conseguir una negociación colectiva que represente equidad para los trabajadores y esperan que la compañía, bajo la presidencia de Roberto Junguito Pombo, se disponga a ofrecer pronto una oferta que abra las puertas a los acuerdos que garanticen paz laboral, equidad con los trabajadores directos y tercerizados, sus familias y las comunidades vecinas, y el regreso de la tranquilidad para los trabajadores que la han perdido por estas amenazas.
Mayores informes: Igor Díaz López 317 5179935 (Presidente) – Álvaro Enrique Frías 317 6577476 (Secretario de Prensa y Propaganda) – Luz María Tobón 320 6987614 (Asesora de Prensa Negociación)