{"id":9978,"date":"2016-02-29T10:53:14","date_gmt":"2016-02-29T10:53:14","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/prohibido-girar-alrededor-del-sol\/"},"modified":"2016-02-29T10:53:14","modified_gmt":"2016-02-29T10:53:14","slug":"prohibido-girar-alrededor-del-sol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/prohibido-girar-alrededor-del-sol\/","title":{"rendered":"Prohibido girar alrededor del Sol"},"content":{"rendered":"<p> \u201cEppur si muove\u201d (y pese a todo, se mueve). Es una de las citas m\u00e1s famosas de la historia de la ciencia, aunque es dudoso que el astr\u00f3nomo italiano Galileo Galilei (15 de febrero de 1564 \u2013 8 de enero de 1642), a quien se le atribuye, llegara jam\u00e1s a pronunciarla. Y menos ante la Inquisici\u00f3n que le oblig\u00f3 a retractarse de su teor\u00eda helioc\u00e9ntrica. Pero la aparici\u00f3n de estas palabras camufladas en un retrato de Galileo pintado por la Escuela de Murillo tras la muerte del cient\u00edfico las ha incorporado al acervo popular, fundando la idea de que el eminente astr\u00f3nomo nunca renunci\u00f3 a su convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Galileo fue condenado por su teor\u00eda de que la Tierra giraba en torno al Sol, y no al contrario; una idea que el 24 de febrero de 1616 la Inquisici\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica declar\u00f3 \u201cformalmente her\u00e9tica\u201d, adem\u00e1s de \u201crid\u00edcula y absurda en su filosof\u00eda\u201d. El heliocentrismo se hab\u00eda convertido en materia de discusi\u00f3n teol\u00f3gica a ra\u00edz de la obra de Galileo Sidereus Nuncius (Mensajero sideral), publicada en 1610. En ella el astr\u00f3nomo aportaba sus observaciones telesc\u00f3picas para apoyar la hip\u00f3tesis helioc\u00e9ntrica; una idea que, sin embargo, llevaba circulando en los tratados celestes durante casi un siglo.<\/p>\n<p>El heliocentrismo fue un planteamiento acariciado desde la antig\u00fcedad, atribuy\u00e9ndose su primera formulaci\u00f3n en el mundo occidental al matem\u00e1tico griego Aristarco de Samos en el siglo III antes de Cristo. Sin embargo, fue el polaco Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico quien en 1543 refut\u00f3 el sistema geoc\u00e9ntrico de Ptolomeo en su libro De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de las esferas celestes), publicado poco antes de su muerte y que origin\u00f3 otra expresi\u00f3n prestada de la ciencia a la lengua popular: el giro copernicano. Pero aunque la obra de Cop\u00e9rnico se considera fundacional de la ciencia astron\u00f3mica, curiosamente en su d\u00eda la teor\u00eda copernicana no levant\u00f3 los recelos de la Iglesia Cat\u00f3lica, que la contemplaba como una hip\u00f3tesis matem\u00e1tica y no como un fen\u00f3meno f\u00edsico real.<\/p>\n<p>Fue Galileo quien transform\u00f3 el heliocentrismo en una explicaci\u00f3n de la naturaleza, al lograr una observaci\u00f3n del firmamento in\u00e9dita hasta entonces gracias a su invenci\u00f3n en 1609 del primer telescopio funcional. Entre otras razones, las cuatro lunas de J\u00fapiter descubiertas por Galileo refutaban la idea de que todos los cuerpos celestes giraban alrededor de la Tierra como centro del universo, y las fases de Venus suger\u00edan que este planeta orbitaba en torno al Sol. La defensa del heliocentrismo como una idea pr\u00e1ctica comenz\u00f3 a incomodar a la Iglesia Cat\u00f3lica, que manten\u00eda la interpretaci\u00f3n literal de la Biblia seg\u00fan la cual la Tierra es inm\u00f3vil, mientras que el Sol sale y se pone.<\/p>\n<p>Pero de hecho no fue la publicaci\u00f3n de la obra de Galileo lo que comenz\u00f3 a suscitar la reacci\u00f3n de la Iglesia, sino una carta que el astr\u00f3nomo envi\u00f3 en 1613 a su antiguo alumno Benedetto Castelli, y en la que suger\u00eda que la interpretaci\u00f3n de la Biblia deb\u00eda ser flexible y no contradecir las observaciones de la naturaleza. En febrero de 1615, una copia de la carta lleg\u00f3 a manos de la Congregaci\u00f3n del Santo Oficio, que el 19 de febrero del a\u00f1o siguiente convocaba una comisi\u00f3n de te\u00f3logos para dictaminar sobre las afirmaciones de Galileo. Seis d\u00edas despu\u00e9s, la comisi\u00f3n publicaba su veredicto, ordenando a Galileo mediante un requerimiento que abandonara su \u201copini\u00f3n de que el Sol se sit\u00faa en el centro del mundo y la Tierra se mueve\u201d, y que se abstuviera de \u201csostenerla, ense\u00f1arla o defenderla de cualquier manera, oralmente o por escrito\u201d. De otro modo, prosegu\u00eda el documento, el Santo Oficio emprender\u00eda \u201cprocedimientos contra \u00e9l\u201d. Seg\u00fan precisa el acta del dictamen, Galileo \u201caccedi\u00f3 a este requerimiento y prometi\u00f3 obedecer\u201d.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de aquel episodio la Iglesia prohibi\u00f3 las obras de Cop\u00e9rnico y Galileo. Sin embargo, en 1632 el italiano se ratificaba en sus ideas en su obra Di\u00e1logos sobre los dos m\u00e1ximos sistemas del mundo, lo que le llev\u00f3 a ser juzgado por la Inquisici\u00f3n. El 22 de junio de 1633 el astr\u00f3nomo era condenado por herej\u00eda y sentenciado a prisi\u00f3n indefinida, lo que le llev\u00f3 a abjurar de sus ideas por escrito y a dar pie a la leyenda de la frase que dif\u00edcilmente lleg\u00f3 a pronunciar. Al d\u00eda siguiente su pena fue conmutada por un arresto domiciliario. La prohibici\u00f3n de las obras de Cop\u00e9rnico y Galileo se mantuvo hasta 1835, y no fue hasta 1992 cuando el Papa Juan Pablo II reconoci\u00f3 \u201cel error de los te\u00f3logos de la \u00e9poca\u201d, precisando que \u201ca la Biblia no le conciernen los detalles del mundo f\u00edsico, cuya comprensi\u00f3n es competencia de la experiencia y el razonamiento humanos\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, para el jesuita y astr\u00f3nomo George Coyne, antiguo director del Observatorio Vaticano, la declaraci\u00f3n de Juan Pablo II perpet\u00faa \u201cun mito\u201d al referirse al caso de Galileo como una \u201ctr\u00e1gica incomprensi\u00f3n mutua\u201d. \u201cEs un caso hist\u00f3rico genuino de un contraste real y continuado entre una estructura eclesi\u00e1stica de autoridad intr\u00ednseca y la libertad para buscar la verdad en cualquier empe\u00f1o humano\u201d, valora Coyne para OpenMind. Seg\u00fan el astr\u00f3nomo, no se ha reconocido expl\u00edcitamente la \u201ctragedia\u201d que supuso poner fin a la carrera del que fue \u201cun pionero de la ciencia moderna\u201d.<\/p>\n<p>Galileo muri\u00f3 en 1642, ciego a causa de un glaucoma y a\u00fan en arresto domiciliario. \u00bfEppur si muove? Lo cierto es que nunca rompi\u00f3 su juramento. Poco antes de morir, escribi\u00f3: \u201cLa falsedad del sistema copernicano no deber\u00eda ponerse en duda de ninguna manera, y sobre todo no por nosotros cat\u00f3licos, que tenemos la innegable autoridad de las Sagradas Escrituras, interpretadas por los mejores te\u00f3logos\u201d. Pero tambi\u00e9n a\u00f1adi\u00f3: \u201cSi las observaciones y conjeturas de Cop\u00e9rnico son insuficientes, las de Ptolomeo, Arist\u00f3teles y sus seguidores son en mi opini\u00f3n a\u00fan m\u00e1s falsas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEppur si muove\u201d (y pese a todo, se mueve). 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