{"id":9927,"date":"2016-02-08T16:49:41","date_gmt":"2016-02-08T16:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/van-der-hammen-el-holandes-de-los-humedales\/"},"modified":"2016-02-08T16:49:41","modified_gmt":"2016-02-08T16:49:41","slug":"van-der-hammen-el-holandes-de-los-humedales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/van-der-hammen-el-holandes-de-los-humedales\/","title":{"rendered":"Van der Hammen: el holand\u00e9s de los humedales"},"content":{"rendered":"<p><em>Casi 60 de sus 85 a\u00f1os de vida los dedic\u00f3 a recorrer cordilleras, p\u00e1ramos, sabanas y selvas colombianas. La pol\u00e9mica por la reserva natural y la pol\u00edtica del alcalde Pe\u00f1alosa<\/em><\/p>\n<p>Qu\u00e9 paradoja. Naci\u00f3 con esp\u00edritu de monta\u00f1ista en Holanda, un pa\u00eds sin monta\u00f1as y bajo el nivel del mar. Sin embargo, en el poblado de Schiedam su padre Cornelis le ense\u00f1\u00f3 a amar la naturaleza y le contaba historias de altas cumbres que so\u00f1aba conquistar. El peque\u00f1o Thomas Van der Hammen le prometi\u00f3 que alg\u00fan d\u00eda las alcanzar\u00eda por \u00e9l y para eso estudi\u00f3 astronom\u00eda, geolog\u00eda y biolog\u00eda. <\/p>\n<p>Fue el famoso naturalista J. B. Bernik, su profesor de ciencias naturales, quien le advirti\u00f3 que las monta\u00f1as m\u00e1s altas y hermosas estaban en Am\u00e9rica del Sur. Desde entonces las cordilleras de los Andes se convirtieron en su obsesi\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Mientras su sue\u00f1o se hac\u00eda realidad se contentaba coleccionando minerales, rocas y f\u00f3siles al lado del fundador del primer museo de historia natural de su pa\u00eds. A los 19 a\u00f1os ya hac\u00eda parte de la Asociaci\u00f3n Neerlandesa de J\u00f3venes para el Estudio de la Naturaleza. Hac\u00eda inventarios de plantas, musgos, hongos y p\u00e1jaros. Despu\u00e9s de la II Guerra Mundial vino su gran oportunidad gracias a que a los 25 a\u00f1os ya era uno de los pocos maestros internacionales en paleontolog\u00eda y bot\u00e1nica. Europa le hab\u00eda quedado peque\u00f1a. La hab\u00eda recorrido por completo, atravesando los Alpes y los Pirineos, y se sent\u00eda listo para la aventura americana. Por eso cuando la Universidad de Amsterdam ofreci\u00f3 un intercambio con el Servicio Geol\u00f3gico Nacional de Colombia, el actual Ingeominas, grit\u00f3: !Eso es m\u00edo!<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a Bogot\u00e1 en noviembre de 1951 con apenas 27 a\u00f1os de edad y con un reci\u00e9n desempacado t\u00edtulo de PhD. por una investigaci\u00f3n de la flora glacial que nadie entend\u00eda. M\u00e1s enredado era su cargo, Jefe de la secci\u00f3n de Palinolog\u00eda-Paleobot\u00e1nica, y su trabajo, \u201cdesarrollar el estudio de palinolog\u00eda tropical del Cret\u00e1ceo, Terciario y Cuaternario\u201d. En pocas palabras descubrir la historia natural de Colombia durante los \u00faltimos dos millones de a\u00f1os. Nada m\u00e1s. En las calles de Bogot\u00e1, que desde entonces ya se constru\u00edan sobre rellenos que antes eran humedales, todo eso se simplific\u00f3 en \u201cdoctor Thomas\u201d.<\/p>\n<p>Su refugio preferido fueron los laboratorios de la Facultad de Ciencias Geol\u00f3gicas de la Universidad Nacional. Desde all\u00ed form\u00f3 a dos generaciones de investigadores que no dudan en calificar al profesor Van der Hammen como el mejor heredero de Humboldt y de Mutis. Sus condisc\u00edpulos colombianos, como Luis Eduardo Mora, Gonzalo Correal, Roberto Jaramillo o Mar\u00eda Teresa Murillo, no se sorprenden al enterarse de que a punto de cumplir 80 a\u00f1os est\u00e9 dedicado a estudiar por en\u00e9sima vez el estado de los once humedales de la capital del pa\u00eds en un proyecto con el que la Alcald\u00eda Mayor pretende asegurar la supervivencia del escaso ecosistema original de la Sabana de Bogot\u00e1. <\/p>\n<p>Su esposa Anita, una colombiana experta en elaboraci\u00f3n de mapas geol\u00f3gicos con la que tuvo tres hijos, lo respalda aunque ya no puede acompa\u00f1arlo porque prefiere quedarse en su finca en Ch\u00eda, donde conservan un bosque de dos hect\u00e1reas con la vegetaci\u00f3n que ten\u00eda la Sabana de Bogot\u00e1 hasta hace un siglo y con humedal incluido.<\/p>\n<p>El estudio que este mes le entregar\u00e1 Van der Hammen al Departamento Administrativo del Medio Ambiente es detallado y sorprendente. Mientras los bogotanos creemos que los humedales ya hab\u00edan sido rescatados durante los \u00faltimos ocho a\u00f1os gracias a la construcci\u00f3n de obras urban\u00edsticas como ciclorutas y alamedas, el profesor concluy\u00f3 que \u201cla situaci\u00f3n es deplorable\u201d.<\/p>\n<p>Para \u00e9l lo que ocurri\u00f3 fue un ecocidio. En torno al h\u00e1bitat de once especies de aves en v\u00eda de extinci\u00f3n, de las ranas de sabana y de vegetaci\u00f3n \u00fanica, se levantaron centenares de kil\u00f3metros de muros de concreto que en el corto plazo pueden acabar del todo con el \u00faltimo rastro del ecosistema de lo que alguna vez fue una gigantesca laguna. A mediados del siglo pasado hab\u00eda 50 mil hect\u00e1reas de humedales en Bogot\u00e1, hoy apenas quedan cerca de 2.500.<\/p>\n<p>Desde las aceras humedales como Juan Amarillo, C\u00f3rdoba o Santa Mar\u00eda del Lago se ven hermosos, pero por dentro siguen muriendo. \u201cAntes de ejecutar dichas obras se debi\u00f3 fijar una pol\u00edtica ecol\u00f3gica para dichas zonas, pero ni siquiera se dise\u00f1\u00f3 un sistema de manejo de aguas negras y grises\u201d, advierte el naturalista. Muchas veces insisti\u00f3 en ello ante la academia y frente a funcionarios distritales, pero no le prestaron atenci\u00f3n. Ahora acuden a \u00e9l cuando el mal ya est\u00e1 hecho. <\/p>\n<p>Y el holand\u00e9s que no se ha querido desprender de este pa\u00eds desde hace 53 a\u00f1os vuelve a embarrarse, como lo hizo durante d\u00e9cadas para escribir las m\u00e1s grandes investigaciones sobre los p\u00e1ramos y las selvas que nadie se hab\u00eda atrevido a espulgar. Estudios para la Unesco, cincuenta tesis de doctorado, 300 publicaciones cient\u00edficas, cinco vol\u00famenes sobre cordilleras y 27 vol\u00famenes sobre el cuaternario colombiano, la biblia de la historia natural de este pa\u00eds, son su legado y el que muy pocos se atreven a estudiar. <\/p>\n<p>No puede ser, se duele el cient\u00edfico, que despu\u00e9s de medio siglo de investigaciones la suerte de los humedales de Bogot\u00e1 dependa de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, una entidad especializada en redes de agua y no en ecolog\u00eda. Si los miles de millones de pesos que se gastaron en circuitos de asfalto y concreto se hubieran destinado realmente a la rehabilitaci\u00f3n de los humedales otras ser\u00edan sus conclusiones.<\/p>\n<p>A pesar de la situaci\u00f3n de contaminaci\u00f3n y de la falta de metodolog\u00eda, al profesor lo animan a trabajar campa\u00f1as de la comunidad como la ocurrida en el humedal de la Conejera donde los vecinos crearon una asociaci\u00f3n que se ha preocupado por entender de verdad su entorno natural. \u201cHan hecho un trabajo maravilloso y por eso es el humedal mejor conservado y el de mayor diversidad de flora y fauna\u201d, dice. Los ciudadanos de ese sector del norte de Bogot\u00e1 le dan cr\u00e9dito a los consejos del \u201cdoctor Thomas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEste es el camino que hay que seguir\u201d, advierte el holand\u00e9s. Que la comunidad, en uni\u00f3n con las autoridades ambientales y los investigadores se concienticen del valor de estos ecosistemas y que pongan en marcha un plan cient\u00edfico en el que la prioridad no sean las ciclorutas y alamedas sino el h\u00e1bitat natural. Como el que el profesor Van der Hammen y su esposa restauraron a puro pulso, desde hace doce a\u00f1os, en torno a su casa frente al Cerro del \u00c1guila.<\/p>\n<p>*Este perfil fue publicado originalmente en la revista Cromos en 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi 60 de sus 85 a\u00f1os de vida los dedic\u00f3 a recorrer cordilleras, p\u00e1ramos, sabanas y selvas colombianas. La pol\u00e9mica por la reserva natural y la pol\u00edtica del alcalde Pe\u00f1alosa Qu\u00e9 paradoja. Naci\u00f3 con esp\u00edritu de monta\u00f1ista en Holanda, un pa\u00eds sin monta\u00f1as y bajo el nivel del mar. 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