{"id":9920,"date":"2016-02-02T14:03:18","date_gmt":"2016-02-02T14:03:18","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/el-otro-carlos-gaviria\/"},"modified":"2016-02-02T14:03:18","modified_gmt":"2016-02-02T14:03:18","slug":"el-otro-carlos-gaviria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-otro-carlos-gaviria\/","title":{"rendered":"El otro Carlos Gaviria"},"content":{"rendered":"<p>Carlos Gaviria es ya una instituci\u00f3n: el gran maestro, el fil\u00f3sofo audaz, el impecable magistrado, el jefe natural del Polo Democr\u00e1tico. Casi imposible que haya alguien en el pa\u00eds que no sepa de su existencia. Hoy el sistema constitucional colombiano est\u00e1 influido de un modo innegable por su lucidez y si gozamos de alguna suerte de protecci\u00f3n a los derechos constitucionales es gracias a su incansable lucha por dotar de verdadera eficacia a la tutela, minada ahora soterradamente por Santos y por su ministro Alejandro Gaviria.<\/p>\n<p>Todos conocemos al gran hombre que fue Carlos Gaviria, pero hay un Carlos Gaviria a quien no conocemos sino unas pocas personas, otro Carlos Gaviria que tambi\u00e9n ha luchado durante toda su vida por la dignidad. Es Carlos Alberto Gaviria P\u00e9rez, un hombre humilde de Yal\u00ed, Antioquia. Algo m\u00e1s que el nombre lo une al maestro: es un l\u00edder comunitario que ha padecido las injusticias del sistema de salud y que hoy, a pesar de su estado de salud, sigue peleando con valor por sus derechos.<\/p>\n<p>Carlos fue a mi oficina hace m\u00e1s de dos meses y una de las primeras cosas que me dijo fue: \u201cYo quiero morirme, pero no voy a suicidarme. Tengo derecho a que un m\u00e9dico me asista\u201d.<\/p>\n<p>Cada vez que lo recuerdo me abismo. Es ver la escena de un hombre en silla de ruedas y que parece estar contorsion\u00e1ndose del dolor. Padece una enfermedad que hace que sus m\u00fasculos dejen de responder y que lo somete a terribles jornadas. La mielopat\u00eda y la encefalopat\u00eda son enfermedades tan dolorosas, que no sirven para controlarlas ni los analg\u00e9sicos m\u00e1s fuertes. Algunas sustancias le producen descanso por un par de horas, pero siempre despu\u00e9s del alivio viene la angustia de saber que en unos minutos el dolor volver\u00e1 a atacar. Carlos Gaviria no puede moverse,y los dolores no lo dejan a veces ni siquiera respirar bien. Y est\u00e1 dispuesto a dar la pelea.<\/p>\n<p>Cada vez comprendo m\u00e1s las coincidencias entre este Carlos Gaviria y el maestro de todos nosotros. Ninguno de los dos estar\u00eda dispuesto a ceder si de lo que se trata es de defender la dignidad.<\/p>\n<p>Hace casi dos meses radicamos una tutela buscando que se protegieran su derecho a morir dignamente y a recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica para tratar el dolor hasta el d\u00eda en que por fin la EPS respete su voluntad leg\u00edtima de partir. Hoy ajustamos casi 40 d\u00edas desde que una juez, aplicando sentencias del otro Carlos Gaviria, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de proteger su dignidad ordenando que se le brindaran los medicamentos y que se iniciara el tr\u00e1mite para determinar la viabilidad y resolver la petici\u00f3n de Carlos en 10 d\u00edas. Lo que le respondi\u00f3 fue el silencio sepulcral de Savia Salud, otra EPS indolente, si no hubiera ya tantas.<\/p>\n<p>Hoy cursa ante ese despacho un incidente de desacato, tampoco contestado por el Gerente de Savia Salud. Mientras tanto, Carlos vive uno de los momentos m\u00e1s dif\u00edciles de su vida, pues la EPS no le est\u00e1 brindando ni siquiera los medicamentos para poder resisitir el dolor. Mientras Carlos Gaviria libra una de las batallas jur\u00eddicas m\u00e1s heroicas que he visto, una empresa se lucra al son de negar servicios a sus pacientes terminales, quiz\u00e1 aguardando a que Carlos Gaviria muera antes del cumplimiento de la sentencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Gaviria es ya una instituci\u00f3n: el gran maestro, el fil\u00f3sofo audaz, el impecable magistrado, el jefe natural del Polo Democr\u00e1tico. Casi imposible que haya alguien en el pa\u00eds que no sepa de su existencia. 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