{"id":9820,"date":"2015-12-07T16:57:37","date_gmt":"2015-12-07T16:57:37","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/masacre-de-las-bananeras-y-matanza-de-iquique\/"},"modified":"2015-12-07T16:57:37","modified_gmt":"2015-12-07T16:57:37","slug":"masacre-de-las-bananeras-y-matanza-de-iquique","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/masacre-de-las-bananeras-y-matanza-de-iquique\/","title":{"rendered":"Masacre de las Bananeras y matanza de Iquique"},"content":{"rendered":"<p>Diciembre, que suele ser un mes en el que reina la alegr\u00eda en medio de las celebraciones navide\u00f1as y el adi\u00f3s a un a\u00f1o para dar paso al nuevo, es tambi\u00e9n un mes de ingrata recordaci\u00f3n para la clase trabajadora latinoamericana. Dos de los acontecimientos m\u00e1s tr\u00e1gicos para los obreros en su lucha contra los desmanes del capital tuvieron lugar en este mes: en Colombia, m\u00e1s de tres mil trabajadores de la empresa bananera norteamericana United Fruit Company fueron asesinados por el ej\u00e9rcito nacional en la noche del 5 al 6 de diciembre de 1928, durante el gobierno conservador de Miguel Abad\u00eda M\u00e9ndez. Veinti\u00fan a\u00f1os atr\u00e1s, el 21 de diciembre de 1907, m\u00e1s de tres mil trabajadores del salitre hab\u00edan sido asesinados en la poblaci\u00f3n chilena de Iquique, a manos del ej\u00e9rcito de ese pa\u00eds, durante el gobierno liberal de Pedro Montt Montt. <\/p>\n<p>M\u00e1s de una semejanza tienen esos dos dolorosos insucesos que afectaron al naciente movimiento sindical de nuestro continente; la primera es que son una muestra del total desprecio que los due\u00f1os del capital sienten por las vidas de quienes acrecientan sus ganancias a trav\u00e9s del trabajo, los modernos esclavos; Marx resume esa caracter\u00edstica del capitalismo en una frase c\u00e9lebre: \u201cSi el dinero, como dice Augier, viene al mundo con manchas de sangre en una mejilla, el capital lo hace chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies\u201d (\u201cEl Capital\u201d, p. 950). La segunda es que muestran en forma clara el papel del Estado y su brazo armado, el ej\u00e9rcito, como los instrumentos pol\u00edtico y militar de la clase que ostenta el poder econ\u00f3mico. Estos dos casos, adem\u00e1s, ilustran la forma genuflexa en que las clases dominantes de nuestros pa\u00edses y sus partidos pol\u00edticos dan cumplimiento a las \u00f3rdenes que los due\u00f1os del gran capital en las metr\u00f3polis del Norte les imparten para que aseguren a toda costa la defensa de sus intereses, su dominaci\u00f3n y su sacrosanto \u201cderecho\u201d a la tasa de ganancia. En Chile el Presidente Pedro Montt, su ministro del interior Rafael Sotomayor y el sanguinario general Roberto Silva Renard, los dos primeros ordenantes y el tercero ejecutor de la matanza de Iquique, act\u00faan para \u201caliviar la preocupaci\u00f3n\u201d del Rey Eduardo VII de Inglaterra con el desarrollo de la huelga de trabajadores del salitre en el Norte de Chile que con sus peticiones elementales de aumento salarial, medidas simples de seguridad industrial y salud, escuelas y vivienda decente,  \u201camenazaba\u201d intereses de compa\u00f1\u00edas brit\u00e1nicas. En Colombia el Presidente Miguel Abad\u00eda M\u00e9ndez, su ministro de Guerra Ignacio Rengifo, como autores intelectuales y el sanguinario coronel Carlos Cort\u00e9s Vargas, como jefe material de la matanza en Ci\u00e9naga, act\u00faan para ejecutar las \u00f3rdenes que les imparten los due\u00f1os de la United Fruit Company, empresa gringa que actuaba en ese entonces, al decir de todas las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca, como un \u201cEstado dentro del Estado\u201d, y que ve\u00eda en la huelga bananera una \u201cconspiraci\u00f3n de agentes comunistas extranjeros\u201d y no las peticiones elementales de contrataci\u00f3n directa por la compa\u00f1\u00eda y no por intermediarios, salario justo y a tiempo, no en especie sino en dinero efectivo, vivienda digna, atenci\u00f3n adecuada en salud, eliminaci\u00f3n del negocio de los comisariatos de la empresa.<\/p>\n<p>Y un parang\u00f3n final: el general Roberto Silva Renard hab\u00eda sido fiscal castrense en el proceso que termin\u00f3 absolviendo a los militares responsables de la matanza de cerca de un centenar de obreros del puerto de Valpara\u00edso en huelga en mayo de 1903; contra toda evidencia, Silva Renard acus\u00f3 entonces a los obreros de ser los responsables y a los militares los declar\u00f3 v\u00edctimas. El 17 de septiembre de 1904 comand\u00f3 al piquete militar conocido como \u201cLos H\u00fasares de la Muerte\u201d que asesin\u00f3 a medio centenar de obreros de la oficina salitrera Chile para acabar con la huelga que sosten\u00edan. Fue el comandante de las tropas que a fines de octubre de 1905 masacraron cerca de trescientas personas en Santiago, durante la llamada \u201chuelga de la carne\u201d que congreg\u00f3 a los pobladores pobres de la capital chilena en movilizaciones que exig\u00edan al presidente Germ\u00e1n Riesco bajar los altos precios de la carne que se importaba de Argentina, pues no pod\u00edan tener acceso a ella. Su actuaci\u00f3n \u201cestelar\u201d fue sin embargo, el haber aparecido en las horas de la tarde del 21 de diciembre de 1907, cabalgando un enorme corcel blanco, como en una estampa napole\u00f3nica, para levantar su sable y dar la orden de iniciar descargas de fusil y metralla contra los inermes obreros salitreros en huelga y sus familias, que se aglutinaban en la escuela Santa Mar\u00eda de Iquique. Silva Renard muri\u00f3 en julio de 1920, seis a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido herido gravemente por Antonio Ram\u00f3n Ram\u00f3n, obrero espa\u00f1ol que quiso vengar la muerte de su medio hermano Manuel Vaca, uno de los ca\u00eddos en la Escuela de Santa Mar\u00eda de Iquique el fat\u00eddico 21 de diciembre de 1907.<\/p>\n<p>Su par colombiano, el coronel Carlos Cort\u00e9s Vargas acus\u00f3 a los obreros bananeros de ser los responsables de la matanza acaecida en Ci\u00e9naga porque hab\u00edan provocado a la poblaci\u00f3n a sublevarse contra el Ej\u00e9rcito y creado la confusi\u00f3n y el caos (tambi\u00e9n para \u00e9l como para Renard Silva, el mundo es al rev\u00e9s: las v\u00edctimas fueron los reales victimarios y los asesinos se convirtieron en v\u00edctimas), sostuvo adem\u00e1s el torcido argumento de que hab\u00eda actuado para defender la soberan\u00eda nacional porque si la huelga se prolongaba hubiera intervenido la marina norteamericana, estacionada en el puerto de Santa Marta, para defender los intereses de la United Fruit Company; el cobarde admiti\u00f3 as\u00ed que le resultaba m\u00e1s f\u00e1cil resolver el pleito asesinando tres mil personas desarmadas que enfrentando a la poderosa marina gringa, ante la cual prefer\u00eda arrodillarse. Su actuaci\u00f3n como jefe material de la masacre de obreros no s\u00f3lo no fue condenada, ni mucho menos castigada por el gobierno de Abad\u00eda M\u00e9ndez, sino que recibi\u00f3 como precio su ascenso a general y comandante de la polic\u00eda de Bogot\u00e1, que el 7 de junio de 1929 arremeti\u00f3 contra una manifestaci\u00f3n que culmin\u00f3 con la muerte del estudiante de derecho Gonzalo Bravo P\u00e9rez, cuyo sepelio al d\u00eda siguiente, 8 de junio, y la masacre realizada por el gobierno militar de Gustavo Rojas Pinilla cinco lustros despu\u00e9s, marcar\u00edan para la historia, la celebraci\u00f3n del d\u00eda de los estudiantes colombianos.<\/p>\n<p>Los autores intelectuales y materiales de las masacres de obreros de 1907 en Iquique (Chile) y en 1928 en Ci\u00e9naga) Colombia, nunca fueron ni procesados ni condenados por ning\u00fan tribunal judicial de la \u00e9poca ni de los per\u00edodos posteriores. Al contrario, la historiograf\u00eda oficial de ambos pa\u00edses suele mostrar a estos personajes como pr\u00f3ceres de la patria. La condena proviene de los de abajo, de los obreros, de los estudiantes, de los intelectuales consecuentes, de los historiadores honestos y de las gentes sencillas del pueblo que han alcanzado a conocer la verdadera historia de sus pa\u00edses y con sus luchas rinden homenaje a las incontables v\u00edctimas que propici\u00f3 el salvaje advenimiento del capital en Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diciembre, que suele ser un mes en el que reina la alegr\u00eda en medio de las celebraciones navide\u00f1as y el adi\u00f3s a un a\u00f1o para dar paso al nuevo, es tambi\u00e9n un mes de ingrata recordaci\u00f3n para la clase trabajadora latinoamericana. Dos de los acontecimientos m\u00e1s tr\u00e1gicos para los obreros en su lucha contra los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-9820","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9820\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}