{"id":9673,"date":"2015-09-29T15:46:06","date_gmt":"2015-09-29T15:46:06","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/el-cosmos-pertenece-a-los-griegos-i\/"},"modified":"2015-09-29T15:46:06","modified_gmt":"2015-09-29T15:46:06","slug":"el-cosmos-pertenece-a-los-griegos-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-cosmos-pertenece-a-los-griegos-i\/","title":{"rendered":"El cosmos pertenece a los griegos (I)"},"content":{"rendered":"<p>Una c\u00e9lebre an\u00e9cdota cuenta que Tales de Mileto, padre de la filosof\u00eda griega, quiso darles una lecci\u00f3n a quienes se re\u00edan de \u00e9l por su aparente falta de ambici\u00f3n. Viv\u00eda entregado a la reflexi\u00f3n y despreciaba los bienes materiales hasta el punto de llevar una existencia rayana en la pobreza. Era, pues, objeto de burla para quienes no entend\u00edan que un hombre tan preparado pudiera pasar el d\u00eda mirando al infinito, ocupaci\u00f3n in\u00fatil que no le reportaba ganancia alguna. Un d\u00eda, cansado de estas burlas, Tales pidi\u00f3 un pr\u00e9stamo. En una decisi\u00f3n dif\u00edcil de comprender, compr\u00f3 todos los molinos de aceite abandonados de la regi\u00f3n. El n\u00famero de molinos fabricados superaba con mucho lo requerido por la producci\u00f3n habitual de aceitunas, as\u00ed que hab\u00eda un buen n\u00famero de ellos que permanec\u00edan abandonados y gracias a esto, pudo adquirirlos a bajo precio. Semejante extravagancia produjo nuevas burlas. Pero Tales, debido a las predicciones que hab\u00eda elaborado gracias a sus conocimientos astron\u00f3micos, confiaba en que la temporada de la aceituna iba a ser excepcionalmente productiva. Acert\u00f3. La nueva cosecha fue tan abundante que, ante la falta de molinos disponibles, los fabricantes de aceite terminaron alquilando todos los que Tales hab\u00eda adquirido, pagando el precio que tuvo a bien disponer. De este modo, Tales reuni\u00f3 una peque\u00f1a fortuna. Sin embargo, habiendo demostrado a los incr\u00e9dulos que si no utilizaba sus conocimientos para enriquecerse era porque el dinero no significaba nada para \u00e9l, pero no porque no sirvieran para nada, retorn\u00f3 a sus habituales tareas contemplativas. Todos hab\u00edan entendido que lo \u00fanico importante en su vida era acumular nuevo conocimiento, por encima de cualquier otra utilidad que ese conocimiento pudiera proporcionarle.<\/p>\n<p>Este relato pudo ser cierto, pero tambi\u00e9n pudo ser inventado para loar la admirable figura del primer gran fil\u00f3sofo occidental. Dif\u00edcil precisarlo. Como fuere, ilustra muy bien la actitud de los astr\u00f3nomos griegos con respecto a la de sus grandes predecesores, los astr\u00f3nomos egipcios y babilonios. En aquellas grandes civilizaciones la astronom\u00eda hab\u00eda sido valorada como una herramienta para mejorar la vida, por ejemplo organizando la actividad agr\u00edcola para conseguir el mayor rendimiento de las cosechas, gracias a poder determinar de antemano la \u00e9poca del a\u00f1o indicada para la siembra. En estas cuestiones t\u00e9cnicas, los astr\u00f3nomos egipcios y babilonios hab\u00edan alcanzado grandes progresos; conoc\u00edan bien el cielo y pod\u00edan predecir, con una fiabilidad notable, acontecimientos astron\u00f3micos b\u00e1sicos para la elaboraci\u00f3n de su calendario agr\u00edcola. Sin embargo, nunca hab\u00edan usado esos conocimientos para intentar elaborar un concepto del universo. Su cosmovisi\u00f3n era de ra\u00edces mitol\u00f3gicas, y mientras pudiesen seguir organizando sus actividades de acuerdo a ese calendario, no necesitaban otra. Eran, ante todo, pragm\u00e1ticos. Pero los griegos, emulando el ejemplo de Tales de Mileto, quisieron desde muy pronto trascender la mera utilidad pr\u00e1ctica de la astronom\u00eda. Fueron, pues, los primeros en desear desentra\u00f1ar c\u00f3mo es de verdad el universo, e iniciaron un camino en el que descubrieron el poder de fascinaci\u00f3n de una nueva ciencia, la cosmolog\u00eda. Aquel camino, que todav\u00eda hoy estamos recorriendo, est\u00e1 se\u00f1alizado con letras griegas. Todo que hayamos conseguido en siglos recientes en cuanto al conocimiento del cosmos, que es mucho, se lo debemos a ellos m\u00e1s que a nadie.<\/p>\n<p>Un avance sin precedentes<\/p>\n<p>\u201cLa verdad est\u00e1 enterrada en un lugar muy profundo\u201d. (Dem\u00f3crito)<\/p>\n<p>En la actualidad nos parece de sentido com\u00fan el que la observaci\u00f3n de los fen\u00f3menos celestes, la astronom\u00eda, est\u00e9 ligada a la explicaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas del universo, campo de estudio de la cosmolog\u00eda. Despu\u00e9s de varios milenios de experiencia, hemos comprobado que ambas disciplinas describen las mismas leyes f\u00edsicas, por lo que no concebimos la cosmolog\u00eda sin la astronom\u00eda, como tampoco concebimos la medicina sin la anatom\u00eda. Para nosotros son dos caras de la misma moneda. En \u00e9pocas remotas, sin embargo, no lo ten\u00edan tan claro. Y no podemos culparles, dado que desconoc\u00edan muchas de las leyes f\u00edsicas que hoy consideramos obvias. Cualquier cultura humana que ignora los misterios del universo tiende a elaborar una cosmogon\u00eda fantasiosa, repleta de im\u00e1genes mitol\u00f3gicas, con la que explicar de manera f\u00e1cil y sencilla el origen y la estructura del cosmos. Incluso Egipto o Babilonia, que estaban muy avanzadas en la observaci\u00f3n astron\u00f3mica incluso antes de que la cultura griega hubiese abandonado la infancia, manten\u00edan un concepto mitol\u00f3gico del universo a despecho de los muchos datos que acumulaban sobre el comportamiento de los astros. Egipcios y babilonios descubrieron los ciclos que rigen los eclipses solares y lunares. Tambi\u00e9n midieron los movimientos planetarios con gran precisi\u00f3n. Conoc\u00edan bien los astros. Pero nunca intentaron conciliar toda aquella monta\u00f1a de datos con un modelo cosmol\u00f3gico derivado de ellos. No da la impresi\u00f3n de que sintieran la necesidad de construir una teor\u00eda unificada de los cuerpos celestes bas\u00e1ndose en sus conocimientos astron\u00f3micos. Para ellos la astronom\u00eda no era una ciencia cuyo fin fuese explicar el universo como un todo, como tampoco la agricultura \u2014por m\u00e1s que estudie el suelo\u2014 tiene como finalidad elaborar mapas del mundo. As\u00ed pues, su astronom\u00eda era una ciencia, pero su cosmolog\u00eda era tarea de los sacerdotes y te\u00f3logos.<\/p>\n<p>Es verdad que la cosmolog\u00eda griega no siempre estuvo por completo desligada de la religi\u00f3n, o de la metaf\u00edsica, si hablamos de la \u00e9poca plat\u00f3nica. Muchos astr\u00f3nomos griegos o fil\u00f3sofos interesados por la cosmolog\u00eda albergaron creencias religiosas, aunque otros se manten\u00edan dentro de una prudente ortodoxia sin gran fervor creyente, e incluso los hubo ateos. Tampoco puede decirse que en Grecia no existiese un conservadurismo religioso que se opusiera a las nuevas ideas. Comprobaremos que lo hubo, aunque variaba de intensidad seg\u00fan la \u00e9poca y el lugar concreto; recordemos que durante mucho tiempo Grecia fue una dispersa conjunci\u00f3n de ciudades-estado independientes. Aun as\u00ed, los griegos revolucionaron la astronom\u00eda porque se atrevieron a utilizar sus observaciones emp\u00edricas no solo como herramienta pr\u00e1ctica sino como piedra de toque para revisar una y otra vez su visi\u00f3n del universo. No llegaron todo lo lejos que pod\u00edan haber llegado porque, como en toda sociedad humana, los dogmas tendieron a imponerse con el tiempo. Pero all\u00ed ocurri\u00f3 un fen\u00f3meno paralelo que jam\u00e1s se hab\u00eda producido en Egipto o Mesopotamia: tambi\u00e9n la ciencia influy\u00f3 en la religi\u00f3n. As\u00ed se comprende por qu\u00e9, de entre todas las civilizaciones antiguas, fuese la griega la que inici\u00f3 la revoluci\u00f3n cosmol\u00f3gica usando la astronom\u00eda, y no tanto la superstici\u00f3n, para intentar explicar c\u00f3mo es el universo.<\/p>\n<p>Entre los siglos VII y III antes de Cristo se produjo, por efecto de esa nueva mentalidad, un periodo de florecimiento cosmol\u00f3gico sin precedentes, pasando los griegos de una concepci\u00f3n mitol\u00f3gica del universo a una concepci\u00f3n cient\u00edfica cimentada sobre datos observados en la realidad. Equivocaron su visi\u00f3n, hoy lo sabemos, pero adem\u00e1s de empeque\u00f1ecer todo lo conseguido por egipcios y babilonios, esa visi\u00f3n imper\u00f3 durante siglos. Pas\u00f3 mucho tiempo hasta que otros consiguieron superar la cosmovisi\u00f3n griega. Cuando aquella edad dorada griega termin\u00f3, el avance cosmol\u00f3gico se ralentiz\u00f3, hasta estancarse. Se produjo un muy largo par\u00e9ntesis, porque el Imperio romano hizo poco por resucitar el milagro astron\u00f3mico griego, y el cristianismo medieval se opuso ferozmente a cualquier idea cosmol\u00f3gica que contradijese las afirmaciones de la teolog\u00eda. Habr\u00edan de transcurrir casi dos milenios hasta que la cosmolog\u00eda diese el siguiente gran salto, gracias a figuras como Cop\u00e9rnico, Galileo o Kepler. Ellos empezaron su camino donde lo hab\u00edan dejado los \u00faltimos astr\u00f3nomos griegos; es m\u00e1s, sus novedosas ideas cosmol\u00f3gicas, como en el caso de Cop\u00e9rnico, ya hab\u00edan tenido precedentes, aunque aislados, en la propia Grecia. En fin; si consideramos el tama\u00f1o y la poblaci\u00f3n de aquel mundo griego, los avances cosmol\u00f3gicos que produjeron pueden calificarse como milagrosos.<\/p>\n<p>Del mito al hecho: un universo geom\u00e9trico<\/p>\n<p>Los primeros astr\u00f3nomos griegos partieron, como mucho, del punto en donde estaban los egipcios y babilonios por aquella misma \u00e9poca, el siglo VII antes de Cristo. Pero pronto se destacaron del pelot\u00f3n, como ese ciclista al que nadie puede seguir mientras sube una carretera de monta\u00f1a. \u00bfQu\u00e9 fue lo que permiti\u00f3 a los griegos distinguirse tanto? \u00bfAcaso eran m\u00e1s inteligentes? No hay motivo para creerlo, y sabemos bien que aquellas otras dos civilizaciones, mucho m\u00e1s antiguas, hab\u00edan empleado en otros menesteres una inteligencia no inferior. \u00bfEran m\u00e1s h\u00e1biles? Tampoco, y por ejemplo algunos sabios griegos llegaron a envidiar la precisi\u00f3n t\u00e9cnica de los mesopot\u00e1micos en cuestiones de predicci\u00f3n astron\u00f3mica y confecci\u00f3n del calendario. Pero en tal caso, \u00bfpor qu\u00e9 fueron los griegos quienes revolucionaron la cosmolog\u00eda, cambiando para siempre la visi\u00f3n humana del cosmos? La respuesta reside en una sola palabra: geometr\u00eda.<\/p>\n<p>La geometr\u00eda era conocida en Egipto y Mesopotamia, por descontado, pero como suced\u00eda con la astronom\u00eda era \u00fanicamente una herramienta con la que ayudarse a organizar su sociedad. La geometr\u00eda era \u00fatil para construir, para dividir el terreno, para muchas cosas. Pero nunca consideraron usarla como base para un modelo del mundo. Los griegos, en cambio, se la tomaron m\u00e1s en serio como disciplina abstracta y estudiaron incluso aquellos asuntos geom\u00e9tricos que no parec\u00edan tener una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica inmediata, aunque por lo general siempre terminaban por resultar \u00fatiles de una manera u otra. Gracias a esa actitud del estudio por el estudio, como \u2014por supuesto\u2014 a condicionantes sociales y culturales, desarrollaron una manera nueva de pensar. Sus progresos en geometr\u00eda les condujeron a plantear una hip\u00f3tesis revolucionaria y brillante, aunque hoy sepamos que era equivocada: todo puede explicarse gracias a la geometr\u00eda. Concluyeron que el universo estaba regido por un orden predefinido que pod\u00eda descifrarse en t\u00e9rminos geom\u00e9tricos y matem\u00e1ticos, no por el inestable capricho de los dioses. Por primera vez en la historia humana, un grupo de pensadores acordaba que el cosmos obedec\u00eda a fr\u00edas leyes impersonales, en este caso geom\u00e9tricas, en lugar de obedecer constantemente al dictado de divinidades personales. Cosa distinta era la posibilidad de que los dioses personales hubiesen creado dichas leyes, y los griegos no abandonaron la religi\u00f3n, entre otras cosas porque determinados fen\u00f3menos celestes \u2014como los rel\u00e1mpagos\u2014 y muchos otros no celestes, como la propia vida, dif\u00edcilmente pod\u00edan ser encajados dentro de su nueva concepci\u00f3n geom\u00e9trica del mundo y continuaron sin explicaci\u00f3n cient\u00edfica mientras otros no reunieron datos suficientes como para atreverse a plantear nuevas hip\u00f3tesis. Sin embargo, en lo tocante a la forma del universo, los griegos s\u00ed fueron modificando sus creencias de acuerdo con sus descubrimientos cient\u00edficos, que de manera gradual fueron asimilados dentro de algunas doctrinas religiosas. Por ejemplo con la aparici\u00f3n del pitagorismo, que consideraba la geometr\u00eda como una expresi\u00f3n de la perfecci\u00f3n divina y por ello no encontraba conflicto alguno entre ciencia cosmol\u00f3gica y fe. Esto permiti\u00f3 que incluso algunos de los astr\u00f3nomos m\u00e1s devotos de los dioses se atreviesen a especular con nuevas concepciones del universo. As\u00ed pues, ya fuesen religiosos, agn\u00f3sticos o ateos, todos los astr\u00f3nomos griegos tuvieron en com\u00fan una cosa: la geometr\u00eda como base irrenunciable sobre la que construir su visi\u00f3n del universo. Para ellos la geometr\u00eda desempe\u00f1aba el papel que la f\u00edsica cumple para nosotros.<\/p>\n<p>La astronom\u00eda griega ten\u00eda sus limitaciones. No solo en el aspecto tecnol\u00f3gico, ya que nunca gozaron de la inestimable ayuda del telescopio, sino tambi\u00e9n limitaciones creadas por su propia forma de pensar. Algunos conceptos que hoy damos por supuestos y que hasta un ni\u00f1o \u2014de nuestra \u00e9poca\u2014 puede entender, quedaban para los griegos a cientos, incluso miles de a\u00f1os de distancia en el futuro. Su principal limitaci\u00f3n era la incapacidad para comprender que el cosmos estaba regido por fuerzas f\u00edsicas. No sent\u00edan la necesidad de introducir en sus modelos una fuerza f\u00edsica universal para explicar los movimientos astrales, porque el movimiento era en s\u00ed mismo la fuerza. Para ellos, un universo como el de Isaac Newton no exist\u00eda. Es m\u00e1s, resultaba inconcebible. No pod\u00edan imaginar que los astros ejercen influencia sobre las trayectorias de los dem\u00e1s, creando una compleja red de interacciones gravitatorias. Esa noci\u00f3n y cualesquiera similares de la f\u00edsica newtoniana estaban fuera de su alcance. Adem\u00e1s, si viaj\u00e1semos en el tiempo y se las mostr\u00e1semos, chocar\u00edan tanto con su concepci\u00f3n geom\u00e9trica del cosmos que las hubiesen rechazado mediante escandalizados aspavientos. Sin pensar en t\u00e9rminos de fuerzas, lo \u00fanico que ten\u00eda sentido para ellos era la idea de que todos los astros se comportan siguiendo patrones geom\u00e9tricos preestablecidos e invariables. Sus astros eran como un tren que recorre los ra\u00edles por el mero hecho de que esos ra\u00edles est\u00e1n bajo sus ruedas. \u00bfQu\u00e9 motor \u2014qu\u00e9 fuerza\u2014 impulsa al tren? Ninguno. Los propios ra\u00edles son los que obligan al tren a moverse.<\/p>\n<p>Las ideas de los griegos eran err\u00f3neas\u2026 al menos en lo referente a sus diferentes modelos del cosmos, pero en cuanto a estimaciones astron\u00f3micas su precisi\u00f3n lleg\u00f3 a ser pasmosa. De cualquier modo, sin aquellos errores griegos no hubiesen existido los aciertos posteriores. De hecho, la cosmolog\u00eda griega lleg\u00f3 a estar m\u00e1s cerca de la actual que ninguna otra hasta por lo menos el siglo XVI. Estuvieron, pues, por delante de muchas civilizaciones y culturas de las que iban a existir durante casi dos milenios. La cosmolog\u00eda geom\u00e9trica de los griegos fue la madre de las cosmolog\u00edas copernicana y newtoniana, como estas dieron a luz a la cosmolog\u00eda de Einstein. Fueron los constantes esfuerzos griegos por acoplarlo todo a la geometr\u00eda los que permitieron impresionantes avances y abonaron el terreno en el que germinar\u00eda la cosmolog\u00eda moderna. A nivel estrictamente cosmol\u00f3gico, entre ellos y Cop\u00e9rnico casi no hubo nada.<\/p>\n<p>Emergiendo de la cosmogon\u00eda mitol\u00f3gica: astronom\u00eda presocr\u00e1tica<\/p>\n<p>\u201cLos n\u00fameros gobiernan el universo\u201d. (Principio pitag\u00f3rico)<\/p>\n<p>Si retrocedemos al punto inmediatamente anterior al nacimiento de la cosmolog\u00eda cient\u00edfica griega, encontramos, gracias sobre todo a los escritos de Hes\u00edodo y Homero, una descripci\u00f3n del universo muy primitiva, no m\u00e1s avanzada que la de egipcios y babilonios. Los griegos de los siglos VIII y VII antes de Cristo conceb\u00edan la Tierra como un disco plano rodeado por un r\u00edo oce\u00e1nico. No imaginaban que estrellas y planetas fuesen cosas muy distintas, salvo porque estos \u00faltimos no estaban fijos en el firmamento \u2014\u00abplanetas\u00bb proviene de \u03c0\u03bb\u03b1\u03bd\u1fc6\u03c4\u03b1\u03b9, \u00ablos errantes\u00bb\u2014 y su luminosidad variaba de forma evidente. Hasta aqu\u00ed, no hay nada que cualquier otra civilizaci\u00f3n no hubiese observado. Los griegos, de hecho, todav\u00eda no hab\u00edan descubierto algunas verdades astron\u00f3micas b\u00e1sicas, como la de que el lucero del alba, al que llamaban H\u00e9spero, y el lucero del ocaso, al que llamaban, F\u00f3sforo, eran en realidad un mismo astro, el planeta Venus. Tampoco dispon\u00edan de un calendario satisfactorio; de los problemas para conseguir una teor\u00eda para el c\u00e1lculo de fechas podr\u00eda escribirse no ya otro art\u00edculo, sino todo un tratado complementario. En fin, hay muchos ejemplos de sus desconocimientos, y antes de adoptar la geometr\u00eda como modelo viv\u00edan en un universo m\u00e1gico.<\/p>\n<p>Dentro de aquel mundo griego fueron los fil\u00f3sofos y astr\u00f3nomos jonios, procedentes de la costa de la actual Turqu\u00eda, los primeros en modificar ese concepto mitol\u00f3gico del universo, porque fueron los primeros en intentar darle una explicaci\u00f3n racional a lo que ve\u00edan. Ya hemos mencionado al pionero, Tales de Mileto (625-547 a.C.), que aprendi\u00f3 astronom\u00eda y geometr\u00eda gracias a fuentes egipcias y babilonias. Combinando esos conocimientos con hallazgos propios, asombr\u00f3 a sus contempor\u00e1neos gracias a unos poderes prof\u00e9ticos que llegaban a parecer sobrenaturales. No cabe duda de que, por m\u00e1s que algunos pudieran haberlo menospreciado a causa de su carencia de ambiciones materiales, se lo consider\u00f3 un hombre genial. Recordemos la an\u00e9cdota de las aceitunas, o aquella ocasi\u00f3n en que, seg\u00fan se cuenta, detuvo una guerra prediciendo un eclipse de sol. O cuando impresion\u00f3 al fara\u00f3n de Egipto al medir la altura de las pir\u00e1mides usando la comparaci\u00f3n entre la sombra que estas proyectaban y la que proyectaba \u00e9l mismo en determinado momento del d\u00eda.<\/p>\n<p>Tales de Mileto fue el primer griego que intent\u00f3 elaborar un modelo del cosmos basado en observaciones emp\u00edricas, y empez\u00f3 a introducir modificaciones en el modelo heredado de la mitolog\u00eda. El modelo que propuso puede no impresionarnos a primera vista, porque se desviaba poco del mitol\u00f3gico, pero lo importante es que lo concibi\u00f3 con una nueva mentalidad. Pens\u00f3, s\u00ed, que la Tierra era una isla rodeada de agua, pero por ejemplo afirm\u00f3 que esa isla flotaba en el agua sin una base firme, porque as\u00ed consegu\u00eda darle una explicaci\u00f3n f\u00edsica, y no divina, a los terremotos. Tambi\u00e9n crey\u00f3 que en torno a la Tierra giraba una especie de alfombra redonda que cubr\u00eda la luz del d\u00eda, produciendo la noche, y que las estrellas eran agujeros en esa superficie opaca. A sus ojos, esta alfombra era una explicaci\u00f3n f\u00edsica que difer\u00eda mucho de \u00abel mundo es as\u00ed porque los dioses as\u00ed lo han hecho\u00bb. Tales hab\u00eda entendido la necesidad de acoplar su visi\u00f3n del mundo a los fen\u00f3menos f\u00edsicos que observaba, buscando causas materiales para esos efectos. Todos los posteriores astr\u00f3nomos griegos siguieron, de una manera u otra, su estela.<\/p>\n<p>Un disc\u00edpulo y amigo personal de Tales, Anaximandro de Mileto (610-547), utiliz\u00f3 un m\u00e9todo deductivo parecido al de su maestro y reflexion\u00f3 no solamente sobre las posibles causas de los fen\u00f3menos observados, sino tambi\u00e9n sobre las implicaciones secundarias de esas mismas causas. Por ejemplo, recogi\u00f3 la idea de que la Tierra no ten\u00eda una base firme y flotaba sobre un oc\u00e9ano, pero pens\u00f3 que, estando sometido al castigo constante del sol, ese oc\u00e9ano deb\u00eda de haberse evaporado. Dedujo por tanto que la Tierra era una isla que ya no flotaba sobre el agua sino en un espacio vac\u00edo. Tambi\u00e9n sustituy\u00f3 el c\u00edrculo opaco que seg\u00fan Tales produc\u00eda la noche por una b\u00f3veda semicircular. Desech\u00f3 la idea de que la Tierra era plana, porque sus observaciones as\u00ed lo contradec\u00edan, y aunque no acert\u00f3 al proponer una nueva forma \u2014la supuso cil\u00edndrica\u2014 s\u00ed us\u00f3 m\u00e9todos cient\u00edficos basados en la observaci\u00f3n emp\u00edrica para calcularla. Su gran aportaci\u00f3n, empero, fue la idea de que los astros estaban situados en diferentes c\u00edrculos y esferas que condicionaban sus movimientos. Esto, que era una ampliaci\u00f3n o refinamiento de la visi\u00f3n geom\u00e9trica de Tales, cre\u00f3 un modelo cosmol\u00f3gico del que, al menos en lo fundamental, ning\u00fan astr\u00f3nomo griego se iba a alejar jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Durante el siglo VI, la visi\u00f3n geom\u00e9trica de aquellos dos astr\u00f3nomos de Mileto fue convertida en instituci\u00f3n por otro jonio, Pit\u00e1goras (572-497), a quien se recuerda especialmente por sus logros en matem\u00e1ticas y geometr\u00eda \u2014qui\u00e9n no conoce su famoso teorema sobre el tri\u00e1ngulo rect\u00e1ngulo\u2014, adem\u00e1s de por liderar una corriente religiosa que consideraba la geometr\u00eda y las matem\u00e1ticas como expresiones de la perfecci\u00f3n divina. Tambi\u00e9n fue importante su aportaci\u00f3n a la cosmolog\u00eda. Tomando como base las ideas de Tales y Anaximandro, imagin\u00f3 un universo con la Tierra en el centro y los dem\u00e1s astros girando a su alrededor en c\u00edrculos. Esto, por un lado, se ajustaba a los datos que \u00e9l conoc\u00eda y se pod\u00eda deducir intuitivamente de la observaci\u00f3n del firmamento. Pero tambi\u00e9n le agradaba pensar que las \u00f3rbitas de los astros eran c\u00edrculos inmaculados porque consideraba que el dios creador, siendo un ge\u00f3metra, habr\u00eda utilizado formas perfectas en su obra celeste. Este modelo geoc\u00e9ntrico estaba destinado a ser el hegem\u00f3nico durante dos mil a\u00f1os. Pero esto no es culpa de Pit\u00e1goras. Tal vez fue un iluminado, y sabemos que adem\u00e1s de cient\u00edfico ejerci\u00f3 como l\u00edder de una secta \u2014la hermandad pitag\u00f3rica\u2014 que se reg\u00eda por extravagantes reglas y lo veneraba como a un ser superior. Pero su hip\u00f3tesis geoc\u00e9ntrica ten\u00eda sentido si consideramos los datos astron\u00f3micos de los que dispon\u00eda. Gracias a su modelo, de hecho, se realizaron extraordinarios avances. Dedujo que H\u00e9spero y F\u00f3sforo no eran dos astros separados, descubriendo el planeta Venus. Tambi\u00e9n supuso que la Tierra era esf\u00e9rica. Es verdad que algunos atribuyen algunas de estas ideas a Parm\u00e9nides, contempor\u00e1neo suyo aunque varias d\u00e9cadas m\u00e1s joven, pero como sucede siempre con Pit\u00e1goras, resulta dif\u00edcil decir con seguridad qu\u00e9 ideas fueron suyas y cu\u00e1les le fueron atribuidas por sus devotos seguidores o por cronistas posteriores.<\/p>\n<p>S\u00ed sabemos que con el tiempo Pit\u00e1goras abandon\u00f3 su Jonia natal y se estableci\u00f3 en las colonias griegas de Italia, la llamada Magna Grecia, donde tuvo disc\u00edpulos como Filolao (470-380), que se hizo notar por algunas aportaciones muy originales. Estudiando el modelo de Pit\u00e1goras, lo cotej\u00f3 con sus observaciones de los astros y lleg\u00f3 a conclusiones que demuestran la apertura de miras de la cosmolog\u00eda pitag\u00f3rica. Dedujo que la Luna brilla porque refleja la luz que recae sobre ella, no porque tenga luminosidad propia, y observ\u00f3 tambi\u00e9n que siempre ofrece la misma cara a la Tierra. Traz\u00f3 una analog\u00eda con los dem\u00e1s astros y pens\u00f3 que el sol tampoco brillaba por s\u00ed mismo sino porque reflejaba el fulgor de otro astro, el \u00abfuego central\u00bb, que era el verdadero centro del universo. Como tambi\u00e9n la Tierra ofrec\u00eda siempre la misma cara a dicho fuego, este no pod\u00eda ser visto por los humanos: el mundo conocido para Filolao \u2014el Mediterr\u00e1neo y alrededores\u2014 estaba todo \u00e9l sobre la mitad de la Tierra opuesta al fuego central. La otra mitad, suponemos, deb\u00eda de ser un erial calcinado. En su muy personal cosmovisi\u00f3n hab\u00eda, sin contar las estrellas, diez cuerpos celestes: el fuego central, la Tierra, el Sol, la Luna, los cinco planetas conocidos en la antig\u00fcedad (Mercurio, Venus, Marte, J\u00fapiter, Saturno) y el misterioso planeta Antichthon, la \u00abAnti-Tierra\u00bb, situado en \u00f3rbita opuesta a la Tierra y que tampoco pod\u00eda ser visto. Ese planeta fantasma deber\u00eda ser asunto para alguna buena historia de ciencia ficci\u00f3n y, en cierta manera, lo ha sido en diversas ocasiones.<\/p>\n<p>El fuego central y la Anti-Tierra no fueron ocurrencias caprichosas de Filolao, cabe decir. Por extra\u00f1o que nos parezca, se bas\u00f3 en observaciones emp\u00edricas para conjeturar la existencia de ambos. Por ejemplo, su \u2014en apariencia extravagante\u2014 modelo c\u00f3smico explicaba ciertos mecanismos de los eclipses lunares que no hab\u00eda podido interpretar de otra manera, ya que no entend\u00eda la refracci\u00f3n de la luz. As\u00ed pues, su modelo no era una locura, aunque no fuese aceptado por todos los dem\u00e1s griegos, porque conten\u00eda muchas m\u00e1s imperfecciones que el tambi\u00e9n imperfecto modelo geoc\u00e9ntrico de su maestro Pit\u00e1goras. Con todo, es muy de valorar que se atreviese a introducir un concepto tan revolucionario como el de que la Tierra no es el centro del universo. Nunca lleg\u00f3 a comprender que en realidad gira alrededor del Sol y no del fuego central, pero eso no deber\u00eda restarle m\u00e9ritos. De hecho, si con mirada moderna pensamos en el \u00abfuego central\u00bb como en una estrella, podemos considerar su modelo como la primera descripci\u00f3n de algo parecido a un sistema solar, en este caso doble. De cualquier forma, algo que se adelant\u00f3 a su tiempo. Aunque la mayor aportaci\u00f3n de Filolao, o por lo menos la m\u00e1s aceptada entonces, fue sustituir la b\u00f3veda celeste \u2014la superficie semicircular en la que estaban fijas las estrellas\u2014 por una esfera. Durante siglos, de hecho, el t\u00e9rmino \u00abuniverso\u00bb iba a ser sin\u00f3nimo de todo aquello que est\u00e1 dentro de la esfera celeste. Los griegos, desprovistos de telescopios, no ten\u00edan manera de saber que exist\u00edan las galaxias.<\/p>\n<p>Las haza\u00f1as de la astronom\u00eda jonia incluyeron a Anax\u00e1goras (500-428). Defendi\u00f3 que la Tierra era plana y eso le condujo a realizar algunos c\u00e1lculos err\u00f3neos; por ejemplo estimo que el di\u00e1metro del Sol era de poco m\u00e1s que cincuenta kil\u00f3metros. En otros aspectos, sin embargo, demostr\u00f3 poseer una intuici\u00f3n admirable y una gran inteligencia. De hecho se acerc\u00f3 a la verdad todo lo que pod\u00eda concebirse dado el desarrollo del saber astron\u00f3mico de su generaci\u00f3n. Supuso que el Sol era una esfera de hierro al rojo vivo y que por tanto emit\u00eda luz propia, al contrario de lo que afirmaba Filolao, aunque esa idea no era exactamente nueva. M\u00e1s interesante es que tambi\u00e9n describiese los meteoritos como fragmentos de hierro al rojo que ca\u00edan del cielo, una idea que en esencia \u2014aunque sepamos que \u00fanicamente un peque\u00f1o porcentaje de meteoritos est\u00e1 hecho de hierro\u2014 era la correcta. Adem\u00e1s fue el primero en ofrecer una explicaci\u00f3n m\u00e1s o menos certera para el fen\u00f3meno de los eclipses. Tambi\u00e9n afirm\u00f3, otro hallazgo, que la Luna estaba compuesta de un material similar al de la Tierra. En cuanto a las estrellas, las describi\u00f3 como \u00abpiedras de fuego\u00bb. Todas estas ideas eran brillantes, pero resultaron escandalosas, sobre todo en Atenas, donde Anax\u00e1goras se hab\u00eda establecido y donde, por lo que parece, estaban menos predispuestos que en su Jonia natal a aceptar tanta especulaci\u00f3n revolucionaria. Aquellas afirmaciones implicaban retirar la condici\u00f3n divina al Sol y la Luna, lo cual le conllev\u00f3 afrontar, ya en edad avanzada, un grave proceso inquisitorial por delito de impiedad. La acusaci\u00f3n pidi\u00f3 la pena de muerte para Anax\u00e1goras, que se libr\u00f3 gracias a la sentida defensa p\u00fablica que hizo uno de sus antiguos alumnos, el respetado estadista Pericles, y la ejecuci\u00f3n fue conmutada por el destierro. Pero se dice que Anax\u00e1goras se sinti\u00f3 tan decepcionado con la raza humana despu\u00e9s de verse juzgado por sus ideas cient\u00edficas que, una vez en su exilio cercano a Mileto, se dej\u00f3 morir de hambre.<\/p>\n<p>Otro jonio, En\u00f3pides (siglo V, fechas de nacimiento y muerte inciertas), determin\u00f3 un hecho tan importante como que la ecl\u00edptica, el camino que el Sol recorre por el firmamento, no est\u00e1 en \u00e1ngulo recto con la l\u00ednea del ecuador. Esta oblicuidad, producto de que la Tierra tiene un eje de rotaci\u00f3n inclinado con respecto a su \u00f3rbita alrededor del Sol, es responsable del ciclo clim\u00e1tico de las estaciones. Hay que decir que, seg\u00fan la fuente, algunos atribuyeron este descubrimiento a Anax\u00e1goras o Anaximandro. En cuanto a Met\u00f3n de Atenas (siglo V, fechas tambi\u00e9n inciertas), se preocup\u00f3 por el asunto del calendario. La irregularidad de los ciclos c\u00f3smicos desesperaba a quienes intentaban elaborar un calendario exacto. Met\u00f3n entendi\u00f3, como otros antes que \u00e9l, que un a\u00f1o solar no equivale de manera exacta a doce meses lunares o sin\u00f3dicos. Esto hab\u00eda frustrado a muchos estudiosos, porque sobre el papel la idea de que un a\u00f1o estuviese compuesto por doce meses era muy bonita, pero en la realidad \u2014como si todo fuese una broma de los dioses\u2014 el a\u00f1o solar equival\u00eda aproximada pero no exactamente a esos doce meses lunares. Investigando en pos de una soluci\u00f3n, Met\u00f3n descubri\u00f3 que tomando como base del calendario un ciclo de diecinueve a\u00f1os solares, la discrepancia, aunque no desaparec\u00eda, s\u00ed quedaba reducida. A falta de m\u00e1s opciones asumi\u00f3 ese margen de error como un mal menor. No se le puede culpar, y bastante hizo con proponer ese ciclo met\u00f3nico que mejor\u00f3 mucho el c\u00e1lculo de fechas. Fue una herramienta no del todo exacta pero muy \u00fatil para la confecci\u00f3n del calendario, empleada con profusi\u00f3n hasta que otros consiguieron proponer una mejor, un siglo m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>El caso de Dem\u00f3crito (460-370) es muy especial. No ya porque se lo haya incluido muchas veces en el grupo de los presocr\u00e1ticos pese a que fue contempor\u00e1neo de S\u00f3crates (470-399) y pese a que su forma de pensar tuviese poco que ver con la mayor parte de esos presocr\u00e1ticos. Digamos que Dem\u00f3crito se sale de la l\u00f3gica de la cosmolog\u00eda griega si la contemplamos como una disciplina desarrollada a lo largo de una l\u00ednea temporal. Quiz\u00e1 su car\u00e1cter an\u00f3malo se debi\u00f3, entre otras cosas, al hecho de que no fue un astr\u00f3nomo especializado sino un matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo especulativo, en la acepci\u00f3n moderna del t\u00e9rmino. Pero realiz\u00f3 la improbable haza\u00f1a de elaborar dos hip\u00f3tesis universales, dos, que sorprenden por su aspecto moderno. No en vano Carl Sagan dijo que \u00abde todos los fil\u00f3sofos griegos Dem\u00f3crito es el que con m\u00e1s claridad nos habla a trav\u00e9s de los siglos\u00bb y que \u00absus argumentos no eran los que utilizar\u00edamos hoy, pero eran elegantes, sutiles y derivados de la experiencia cotidiana, y sus conclusiones eran fundamentalmente correctas\u00bb. Resulta f\u00e1cil estar de acuerdo con Sagan en esto.<\/p>\n<p>Dem\u00f3crito es c\u00e9lebre, sobre todo, por su exposici\u00f3n de la teor\u00eda at\u00f3mica. Parece ser que el principio fundamental de esa teor\u00eda \u2014que todo en el universo est\u00e1 compuesto de \u00e1tomos\u2014 lo aprendi\u00f3 de su misterioso maestro Leucipo, pero lo que nos ha llegado es fundamentalmente la visi\u00f3n de Dem\u00f3crito. Provisto de una gran mente anal\u00edtica, perfeccion\u00f3 la idea hasta crear un modelo felizmente similar, por lo menos a nivel general, al que se descubrir\u00eda en la era moderna. En parte podemos considerar ese parecido como una casualidad, porque si profundizamos en el modelo at\u00f3mico de Dem\u00f3crito descubriremos que, en lo funcional, no tiene nada que ver con el atomismo moderno, ni aun en sus fases iniciales durante el siglo XIX. Aun as\u00ed, carecer\u00eda de sentido negar que su aportaci\u00f3n fue genial y que los fascinantes paralelismos que pueda contener su hip\u00f3tesis con la teor\u00eda at\u00f3mica moderna se deben a su prodigiosa inteligencia. Pues bien, Dem\u00f3crito tambi\u00e9n tuvo intuiciones geniales en cosmolog\u00eda. Algunas de sus ideas ya hab\u00edan sido expresadas por otros, como el que la Luna est\u00e1 m\u00e1s cerca de la Tierra que el Sol, y que el Sol est\u00e1 m\u00e1s cerca que las estrellas. Pero le distingui\u00f3 el ser capaz de imaginar un universo completamente distinto al aceptado por sus contempor\u00e1neos, ya fuesen geocentristas o partidarios del modelo de Filolao. Dem\u00f3crito pens\u00f3, para empezar, que la Tierra no ten\u00eda por qu\u00e9 ser el centro del universo. Todo un atrevimiento, como ya hemos visto, pero que tambi\u00e9n se le hab\u00eda ocurrido a Filolao. Pero adem\u00e1s, cosa chocante porque no ha sido demostrada hasta hace bien poco, Dem\u00f3crito pens\u00f3 que el cosmos deb\u00eda de estar repleto de planetas similares a la Tierra, y que algunos de esos planetas tendr\u00edan cerca un sol, mientras que otros tendr\u00edan dos o tres soles. Que algunos tendr\u00edan una luna, otros ninguna, y otros tendr\u00edan varias. Que esos m\u00faltiples planetas ser\u00edan diferentes en tama\u00f1o y tambi\u00e9n en las caracter\u00edsticas f\u00edsicas de su superficie, siendo algunos aptos para la vida porque estar\u00edan rodeados por una atm\u00f3sfera respirable, mientras que muchos otros no. Estas intuiciones, sin duda, resultan prof\u00e9ticas hasta niveles abrumadores. Es verdad que acert\u00f3 en lo fundamental como bien pod\u00eda haberse equivocado, ya que no pod\u00eda defender muchas de sus especulaciones cosmol\u00f3gicas con datos \u2014este detalle lo distingui\u00f3 de los astr\u00f3nomos presocr\u00e1ticos, cuyos modelos s\u00ed intentaban tener respaldo emp\u00edrico\u2014 pero aun as\u00ed resulta indiscutible que Dem\u00f3crito fue un genio, que su capacidad de an\u00e1lisis era descomunal y que dio un paso de gigante que otros podr\u00edan haber seguido si se hubieran despojado de prejuicios, pero que nadie lleg\u00f3 a continuar su estela. Por su concepci\u00f3n del cosmos decimos que fue el primer mecanicista, el primero que supo justificar con razonamientos poderosos su atomismo y materialismo. Tambi\u00e9n era ateo. No cre\u00eda que la divinidad gobernase el mundo o tuviese algo que ver con su dise\u00f1o. Supo prescindir de la religi\u00f3n, de la metaf\u00edsica o de la \u00e9tica a la hora de intentar explicar el universo. No us\u00f3 el m\u00e9todo cient\u00edfico para llegar a muchas de sus conclusiones cosmol\u00f3gicas, pero eso nos dice incluso m\u00e1s sobre su prodigiosa intuici\u00f3n, y hace que nos admire comprobar que fue un pionero cuya reconocimiento ser\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s universal cuanto m\u00e1s importante se tornase ese m\u00e9todo cient\u00edfico que \u00e9l apenas utiliz\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una c\u00e9lebre an\u00e9cdota cuenta que Tales de Mileto, padre de la filosof\u00eda griega, quiso darles una lecci\u00f3n a quienes se re\u00edan de \u00e9l por su aparente falta de ambici\u00f3n. Viv\u00eda entregado a la reflexi\u00f3n y despreciaba los bienes materiales hasta el punto de llevar una existencia rayana en la pobreza. Era, pues, objeto de burla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-9673","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9673"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9673\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}