{"id":9619,"date":"2015-09-06T13:52:54","date_gmt":"2015-09-06T13:52:54","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/el-pecado-astrologico-de-kepler-y-brahe\/"},"modified":"2015-09-06T13:52:54","modified_gmt":"2015-09-06T13:52:54","slug":"el-pecado-astrologico-de-kepler-y-brahe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-pecado-astrologico-de-kepler-y-brahe\/","title":{"rendered":"El \u2018pecado\u2019 astrol\u00f3gico de Kepler y Brahe"},"content":{"rendered":"<p>Los grandes astr\u00f3nomos Tycho Brahe y Johannes Kepler financiaron sus investigaciones confeccionando cartas astrales a sus mecenas.<\/p>\n<p>El verano es \u00e9poca propicia para mirar al cielo. M\u00e1s all\u00e1 de las sucesivas capas de insectos, p\u00e1jaros, drones, aviones y sat\u00e9lites nos topamos con el firmamento: la b\u00f3veda que soporta a los astros. Desde muy antiguo, algunos sabios, como el mismo Arist\u00f3teles, postularon que el cielo era inmutable&#8230; salvo por algunas peque\u00f1as cosas. Como ejemplos de esas anomal\u00edas celestes se encontraban los planetas \u2013que erraban entre las estrellas fijas\u2013 o los cometas. Si los dioses permit\u00edan tales caprichos sin romper la perfecci\u00f3n de su modelo \u2013se planteaban nuestros ancestros\u2013, era que algo importante estaban tratando de decirnos. Y este razonamiento tan simple dio lugar a un nuevo oficio: el int\u00e9rprete o traductor divino, vulgo astr\u00f3logo.<\/p>\n<p>La profesi\u00f3n de astr\u00f3logo ha sobrevivido hasta hoy y no tiene visos de desaparecer, lo que no deja de sorprender, indignar y deprimir, todo al mismo tiempo. Hasta la Agencia Tributaria le asigna un ep\u00edgrafe propio en el programa PADRE: el 881, para ser exactos Sin embargo, no podemos ser demasiado ingratos con los astr\u00f3logos. La Historia nos demuestra que, de no haber sido por ellos, tal vez no habr\u00edamos llegado hasta aqu\u00ed: &#8220;Si he logrado ver m\u00e1s lejos que nadie, ha sido porque he subido a hombros de gigantes&#8221;, dicen que dijo Newton refiri\u00e9ndose a Cop\u00e9rnico, Tycho Brahe, Kepler y Galileo. El cuarteto de formidables astr\u00f3nomos del Renacimiento que sent\u00f3 las bases de la astronom\u00eda moderna. Y ninguno de ellos est\u00e1 libre del pecado astrol\u00f3gico aunque, para ser justos, ten\u00edan sus buenas razones. \u201cPoderoso caballero es don Dinero\u201d, tanto ayer como hoy.<\/p>\n<p>La m\u00e1s extra\u00f1a pareja de estos genios la formaron, sin duda, Tycho Brahe y Johannes Kepler, que coincidir\u00edan all\u00e1 por el a\u00f1o 1600 en la corte del emperador Rodolfo II en Praga. Hipocondr\u00edaco y arruinado, el cr\u00e9dulo de Rodolfo pagaba sus buenos cuartos a todo aquel que le diera esperanzas de curarse o enriquecerse, bien fuera por la correcta interpretaci\u00f3n de los astros o por el hallazgo de la esquiva piedra filosofal. Tycho Brahe sab\u00eda, y mucho, de ambas cosas. Y de casi todo. Este dan\u00e9s fue un personaje excesivo que a los diecis\u00e9is a\u00f1os \u2013tras pasar por las mejores universidades europeas\u2013 decidi\u00f3 cartografiar toda la b\u00f3veda celeste desde cero porque no le sal\u00edan los n\u00fameros. Y no pocas veces tambi\u00e9n se emborrach\u00f3 de cerveza junto a su mascota en esta tarea, un descomunal alce. Astronom\u00eda y astrolog\u00eda eran casi la misma cosa por aquellos a\u00f1os, as\u00ed que la una llevaba a la otra. En cierta ocasi\u00f3n, Tycho, interpelado por un noble acerca de la diferente interpretaci\u00f3n astral ofrecida por distintos profesionales del gremio, replic\u00f3 con astucia que las posiciones de los cuerpos celestes estaban tan mal calculadas que era imposible predecir el futuro con precisi\u00f3n, as\u00ed que no s\u00f3lo no le devolvi\u00f3 el dinero sino que recibi\u00f3 otro montante a\u00fan mayor para continuar con su ingente trabajo de medir los cielos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de astr\u00f3logo, Tycho Brahe cotiz\u00f3 como ingeniero, diplom\u00e1tico, bot\u00e1nico, alquimista, m\u00e9dico, matem\u00e1tico y notable poeta, entre otras actividades. En lo \u00fanico que debi\u00f3 de ser un desastre fue en el manejo de la espada, torpeza que le llevar\u00eda a perder la nariz en su juventud, al parecer, en un lance amoroso.<\/p>\n<p>Pero Tycho Brahe no fue un astr\u00f3logo al uso. Su infancia estuvo marcada por una terrible paradoja. Perteneciente a la realeza danesa, su madre estaba embarazada de gemelos. Su t\u00edo, m\u00e1s pr\u00f3ximo al rey, no ten\u00eda descendencia, por lo que ambas familias acordaron repartirse los ni\u00f1os. Pero su hermano naci\u00f3 muerto. Tras arduas discusiones, Tycho finalmente se educar\u00eda con sus t\u00edos, lo que fue una bendici\u00f3n para la humanidad puesto que creci\u00f3 en el ambiente cultivado de la corte, muy lejos del ardor militar de su padre. Y, como es natural, Tycho razon\u00f3 sobre este suceso: &#8220;Si mi hermano y yo nacimos bajo el mismo cielo y en el mismo momento, \u00bfc\u00f3mo corrimos tan distinta suerte?&#8221;<\/p>\n<p>Al igual que Tycho, su ayudante durante los \u00faltimos a\u00f1os en la corte de Praga, Johannes Kepler, tambi\u00e9n pensaba que hab\u00eda d\u00e9biles relaciones entre las estrellas y los hombres. De origen muy humilde y fuertes convicciones religiosas luteranas, Kepler ten\u00eda un car\u00e1cter obsesivo fuera cual fuera su actividad. Como su maestro Tycho, tocaba muchos palos, tanto daba que fueran de ciencias como de letras (a \u00e9l muchos le atribuyen el primer relato de ciencia ficci\u00f3n de la literatura, \u201cSomnium\u201d, en el que incluye un viaje a la Luna). En cuanto a sus predicciones astrol\u00f3gicas, Kepler no hac\u00eda distingos. \u00c9l mismo estudi\u00f3 sesudamente la posici\u00f3n de los astros en el momento de su nacimiento, aunque no acertara nada de nada (de sus predicciones, porque las ubicaciones de los planetas y estrellas las clav\u00f3 con una precisi\u00f3n digna del siglo XX).<\/p>\n<p>Durante sus interminables a\u00f1os de modesto profesor de matem\u00e1ticas en Graz, confeccionaba un calendario \u2014en el que podemos ver un precursor del famoso Calendario Zaragozano\u2014 para sumar algo a sus magros ingresos. En 1595 aventur\u00f3 un invierno muy fr\u00edo, una sublevaci\u00f3n campesina y un ataque de los turcos por el Sur. Aqu\u00ed s\u00ed acert\u00f3 en todo y eso le hizo muy popular. No eran predicciones muy arriesgadas, ya que Kepler \u2014y m\u00e1s a\u00fan su mentor Tycho\u2014 anotaba todos los cambios meteorol\u00f3gicos. Y tanto campesinos como turcos estaban amostazados y se lo pusieron f\u00e1cil. Pero tambi\u00e9n Kepler escribir\u00eda al respecto: &#8220;Si en ocasiones los astr\u00f3logos aciertan, eso se debe s\u00f3lo a la suerte&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 seguimos hablando hoy en d\u00eda con t\u00e9rminos de astrolog\u00eda? Tal vez sea por una tradici\u00f3n at\u00e1vica inexplicable. Nos hemos empe\u00f1ado en etiquetarnos seg\u00fan doce bellos asterismos, conjuntos de estrellas que no parecen tener inter\u00e9s alguno en nuestras prosaicas venturas y desventuras. Y en salud, trabajo, dinero y amor, los astr\u00f3logos de hoy aciertan casi lo mismo que el FMI y el gobierno juntos.<\/p>\n<p>*Doctor en Ciencias F\u00edsicas, trabaja como ingeniero en el Instituto de Astrof\u00edsica de Canarias (IAC). Compagina sus tareas cient\u00edfico-t\u00e9cnicas con la divulgaci\u00f3n y la escritura de ficci\u00f3n. Ha publicado dos novelas con la astronom\u00eda como eje principal: &#8216;El Castillo de las Estrellas&#8217; (RocaEditorial, 2007) y, recientemente, &#8216;El Templo del Cielo&#8217; (RocaEditorial, 2013).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los grandes astr\u00f3nomos Tycho Brahe y Johannes Kepler financiaron sus investigaciones confeccionando cartas astrales a sus mecenas. El verano es \u00e9poca propicia para mirar al cielo. M\u00e1s all\u00e1 de las sucesivas capas de insectos, p\u00e1jaros, drones, aviones y sat\u00e9lites nos topamos con el firmamento: la b\u00f3veda que soporta a los astros. 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