{"id":9602,"date":"2015-08-27T12:11:11","date_gmt":"2015-08-27T12:11:11","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/adios-con-ebriedades-para-gabriel\/"},"modified":"2024-08-13T14:25:42","modified_gmt":"2024-08-13T14:25:42","slug":"adios-con-ebriedades-para-gabriel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/adios-con-ebriedades-para-gabriel\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s con ebriedades para Gabriel"},"content":{"rendered":"<p>La vida es una herida absurda, s\u00ed, hermano, que vos, con tu barba de profeta extempor\u00e1neo, con tus manos de escultor capaces de transformaciones de yeso en bronce, vos, metamorfoseado con el fraseo sin par de Goyeneche, trist\u00f3n en una silla de soledades, cantando, susurrando, dici\u00e9ndote para vos, muy hacia adentro, no s\u00e9 hasta qu\u00e9 abismos de tu alma de tango, \u201cgar\u00faa, solo y triste en esta noche, va mi coraz\u00f3n transido\u2026\u201d, y as\u00ed sucedi\u00f3 una noche, en un caf\u00e9 de arrabal, vos, en un Cuartito azul, te somet\u00edas a la audiencia de beodos, con tu voz maleducada, pero con un sentimiento de \u00faltima canci\u00f3n de recital, te ibas entreverado por los versos de Cad\u00edcamo \u201c\u00a1qu\u00e9 noche llena de hast\u00edo y de fr\u00edo!\u201d, pero no hab\u00eda ni lo uno ni lo otro, est\u00e1bamos en un \u00e1mbito de embriagueces y bandoneones tristes, en un rinc\u00f3n de Medell\u00edn.<\/p>\n<p>Tu \u00faltima curda ya pas\u00f3, tu pen\u00faltimo whisky se qued\u00f3 sin beber, che, Gabriel, que vos eras tan-goyeneche, \u201c\u00a1p\u00f3nganme a Goyeneche!\u201d, dec\u00edas en caf\u00e9s en las que las turbulencias \u00e9ramos vos y yo. No hab\u00eda remedio. El cantor de Buenos Aires aparec\u00eda entre las brumas de la borrachera y ah\u00ed, entre distancias y recuerdos, el mundo se volv\u00eda un poquito de nostalgia y un tanto de poes\u00eda flotando entre una lluvia seca.<\/p>\n<p>Chau, no va m\u00e1s, compa\u00f1ero del alma, compa\u00f1ero. No s\u00e9 qu\u00e9 tanto te apetec\u00edan las tristezas de un espa\u00f1ol, de eleg\u00edas y nanas cebolludas, el mismo que en una pel\u00edcula sobre Goya, de aquellas de cine-foro, de cine-club de los setentas, dec\u00eda con voz en off que \u201cvientos del pueblo me llevan\u201d. Vos llevabas un pueblo en la garganta y en la copiosa barba, en tus brazos que pudieron ser un d\u00eda (y el d\u00eda ya est\u00e1 lejano) de Miguel \u00c1ngel, aquel que vos aprendiste en La Agon\u00eda y el \u00c9xtasis, cuando la vida, la tuya, la m\u00eda, estaba en flor (ah, Naranjo en flor).<\/p>\n<p>No s\u00e9 ya qu\u00e9 tanto de tus ganas escult\u00f3ricas se quedaron en el monumento de Ci\u00e9naga, levantado en diciembre seis de 1978, homenaje a los obreros bananeros asesinados cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s; no s\u00e9 cu\u00e1ntas fundiciones de tristezas y alegr\u00edas se hospedaron en una obra tuya, la p\u00e1tina verdosa sigue envejeci\u00e9ndola, Homenaje a la Vida, en una plazuela de Bello, Antioquia, junto a un bar de miniatura, con nombre porte\u00f1o: Caf\u00e9 de Los Angelitos.<\/p>\n<p>Vos eras un escultor con pinta de retrato renacentista. Cu\u00e1ntas creaciones se esfumaron con tus sue\u00f1os; cu\u00e1ntas se quedaron, aguardando un golpe de gracia, escondidas en tus intenciones. Vos, que eras un tango andante, ya no estar\u00e1s m\u00e1s en las noches de vino, ni en las madrugadas con promesas de soles ebrios. Sos un fantasma de aquello tan inasible, que ya no se puede recuperar.<\/p>\n<p>Vos, que quemaste banderas yanquis en manifestaciones estudiantiles, en desfiles del Primero de Mayo, en demostraciones de desobediencia civil; que a punta de \u201cscreen\u201d llenaste paredes con gritos antiimperialistas, con consignas rojiamarillas contra la tiran\u00eda y el despotismo. A vos, que un d\u00eda, en un campus universitario, te puso a cantar con ella una diva de tango, Adriana Varela, que al verte entre el p\u00fablico, dijo, \u201cven\u00ed, vos, s\u00ed, vos\u201d, que no te cre\u00edas el llamado, \u201cs\u00ed, vos, ven\u00ed a cantar conmigo\u201d y entraste a destiempo, sin comp\u00e1s, pero con la gracia de decir \u201ccada vez que me recuerdes \/ la noche amiga me lo dir\u00e1\u2026\u201d. Y ella te despidi\u00f3 con un beso acompasado.<\/p>\n<p>Con vos, tipo guapo si los hubo, sin miedos ni recatos, una madrugada joven de Maracaibo, Jun\u00edn y La Playa, en una fugaz Medell\u00edn que ya no existe, caminamos (tal vez \u00e9ramos pasajeros de un barco ebrio) cantando, bueno, es tal vez un decir, mejor dicho: gritando \u201c\u00a1loco, loco, loco!, cuando anochezca en tu porte\u00f1a soledad, por la ribera de tu s\u00e1bana vendr\u00e9 con un poema y un tromb\u00f3n a desvelarte el coraz\u00f3n\u2026\u201d, y desvel\u00e1bamos a los habitantes de calle, a los que en su despertar imprevisto, les tir\u00e1bamos luces celestes y banderitas de taxi libre.<\/p>\n<p>Vos, viejo Gabriel, ya sos polvo de estrellas, aunque, como dec\u00eda otro viejo que tampoco est\u00e1, segu\u00eds vivo, porque todav\u00eda no sos olvido. Viv\u00eds en las luces de un Wurlitzer de medianoche, dormido sobre una mesa de caf\u00e9 (de aquellas que nunca preguntan). Segu\u00eds caminando por la memoria de una canci\u00f3n de ayer, mientras la herida absurda que abriste con tu fuga sigue sangrando soledades.<\/p>\n<p>(N.B. Gabriel Restrepo Gonz\u00e1lez muri\u00f3 el 25 de agosto de 2015)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida es una herida absurda, s\u00ed, hermano, que vos, con tu barba de profeta extempor\u00e1neo, con tus manos de escultor capaces de transformaciones de yeso en bronce, vos, metamorfoseado con el fraseo sin par de Goyeneche, trist\u00f3n en una silla de soledades, cantando, susurrando, dici\u00e9ndote para vos, muy hacia adentro, no s\u00e9 hasta qu\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[274,3],"tags":[],"class_list":["post-9602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gabriel-restrepo","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9602"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23845,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9602\/revisions\/23845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}