{"id":9367,"date":"2015-05-11T12:48:14","date_gmt":"2015-05-11T12:48:14","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/la-celula-de-la-que-venimos-todos\/"},"modified":"2015-05-11T12:48:14","modified_gmt":"2015-05-11T12:48:14","slug":"la-celula-de-la-que-venimos-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-celula-de-la-que-venimos-todos\/","title":{"rendered":"La c\u00e9lula de la que venimos todos"},"content":{"rendered":"<p><em>Un nuevo grupo de arqueas que viven a m\u00e1s de 3.000 metros de profundidad aclaran el origen de humanos, animales, plantas y hongos.<\/em><\/p>\n<p>Los humanos sabemos m\u00e1s de la superficie de Marte que de las profundidades del oc\u00e9ano, y hoy un ser microsc\u00f3pico nos lo vuelve a dejar meridiano. Un barco de exploraci\u00f3n cient\u00edfica ha encontrado en el fondo del \u00c1rtico unos microbios que permiten aclarar c\u00f3mo, hace m\u00e1s de 2.000 millones de a\u00f1os, una c\u00e9lula solitaria y primitiva dio lugar a la espectacular org\u00eda de vida compleja que abarca a humanos, animales, plantas y hongos.<\/p>\n<p>Los nuevos organismos han sido bautizados como lokiarqueas, un t\u00e9rmino que probablemente abarca a varias especies hasta ahora desconocidas. Su material gen\u00e9tico se ha encontrado a 3.283 metros de profundidad, cerca de unas chimeneas hidrotermales entre Noruega y Groenlandia conocidas como el Castillo de Loki, el misterioso dios n\u00f3rdico. Sus descubridores creen que son el puente entre la vida celular m\u00e1s sencilla, los procariotas, y el resto de seres vivos, los eucariotas.<\/p>\n<p>Usted y todos los seres vivos que puede ver a su alrededor son miembros del gran imperio eucariota. Toda forma de vida cuyas c\u00e9lulas tienen un n\u00facleo diferenciado para guardar el ADN, un citoesqueleto bien desarrollado y org\u00e1nulos que las mantienen vivas es un eucariota.<\/p>\n<p>Las arqueas componen otro dominio fundamental de la vida m\u00e1s desconocido. No tienen n\u00facleo celular, pero s\u00ed rasgos gen\u00e9ticos que las acercan a nosotros y las alejan de las bacterias y otros procariotas. Los primeros f\u00f3siles de procariotas datan de hace unos 3.500 millones de a\u00f1os. <\/p>\n<p>Unos 1.500 millones de a\u00f1os despu\u00e9s, en una Tierra irreconocible, evolucionaron las primeras c\u00e9lulas eucariotas que sustentaron una incomparable proliferaci\u00f3n de nuevos seres vivos. C\u00f3mo sucedi\u00f3 es un misterio que varias hip\u00f3tesis cient\u00edficas compiten por explicar.<\/p>\n<p>Las lokiarqueas pueden ser la respuesta. &#8220;Parecen descendientes directos de nuestro ancestro microbio\u201d, explica a Materia Thijs Ettema, uno de sus descubridores. &#8220;Nuestro hallazgo nos acerca un poco m\u00e1s a poder responder la eterna pregunta, \u00bfde d\u00f3nde venimos?&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Solo el 1% de todos los microorganismos que habitan la Tierra se pueden criar en el laboratorio y estas nuevas arqueas no son una excepci\u00f3n. Ettema, de la Universidad de Uppsala (Suecia), y el resto de su equipo, han podido identificarlas y estudiarlas gracias a una t\u00e9cnica, la metagen\u00f3mica, que identifica el c\u00f3digo de barras gen\u00e9tico de cada ser vivo de entre los sedimentos marinos y luego intenta recomponer el resto de su genoma.<\/p>\n<p>A\u00f1os para reproducirse<\/p>\n<p>Seg\u00fan el trabajo, publicado en Nature, las arqueas de Loki son los microbios sin n\u00facleo m\u00e1s parecidos a nuestras propias c\u00e9lulas eucariotas, de las que parecen \u201chermanas\u201d en t\u00e9rminos filogen\u00e9ticos. Su genoma es mucho m\u00e1s evolucionado de lo esperado y contiene \u201cunos 100 genes eucariotas\u201d relacionados con aspectos fundamentales de este grupo, seg\u00fan Ettema. Algunos de estos genes producen actina, \u201cuna prote\u00edna que indica que el ancestro de los eucariotas ten\u00eda ya un citoesqueleto din\u00e1mico y tal vez un mecanismo primitivo de fagocitosis\u201d, explica este microbi\u00f3logo. Esto es un dato clave, pues explicar\u00eda c\u00f3mo apareci\u00f3 la mitocondria, el org\u00e1nulo que proporciona energ\u00eda a todas nuestras c\u00e9lulas, cuando nuestro antepasado arquea se trag\u00f3 una bacteria primitiva.<\/p>\n<p>Una de las encendidas pol\u00e9micas que rodea esta etapa fundamental de la vida en la Tierra es si los eucariotas evolucionaron de los procariotas antes o despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de las arqueas. El nuevo trabajo dibuja un \u00e1rbol de la vida con dos ramas principales (arqueas y resto de procariotas) con los eucariotas surgiendo de la primera hace m\u00e1s de 2.000 millones de a\u00f1os. Las lokiarqueas son descendientes directos de ese ancestro com\u00fan del que hablaba Ettema.<\/p>\n<p>Tal vez lo m\u00e1s frustrante de este descubrimiento es que no sabemos qu\u00e9 aspecto tienen las arqueas de Loki. El estudio no se basa en el organismo en s\u00ed, sino en sus genes y prote\u00ednas. El nuevo objetivo de Ettema ser\u00e1 sacar a estos microbios del fondo del mar y estudiarlos bajo el microscopio, lo que ofrece una doble dificultad. Primero, estas arqueas est\u00e1n tan esparcidas en el tenebroso y g\u00e9lido fondo marino dada la escasez de nutrientes que las muestras recogidas por los barcos contienen muy pocas. Segundo, su ritmo de divisi\u00f3n celular es extremadamente lento, puede llevar a\u00f1os, y eso si hay suerte y los cient\u00edficos adivinan de qu\u00e9 se alimentan. Por eso, al mismo tiempo, van a seguir secuenciando el metagenoma de las profundidades en busca de nuevas especies que aclaren c\u00f3mo la uni\u00f3n entre los dos grandes imperios procariotas dieron lugar a un tercero, el nuestro.<\/p>\n<p>El linaje perdido<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de vida desconocida gracias a las nuevas t\u00e9cnicas de secuenciaci\u00f3n gen\u00e9tica ha empezado hace muy poco tiempo y ya est\u00e1n dando resultados sorprendentes, explican T. Martin Embley y Tom Williams, de la Universidad de Newcastle, en un art\u00edculo complementario publicado en Nature. \u201cLa identificaci\u00f3n de las lokiarqueas tan pronto en la historia de este campo naciente sugiere que pronto descubriremos entre las arqueas a parientes incluso m\u00e1s cercanos a nosotros\u201d, opinan ambos investigadores, que no han participado en el trabajo.<\/p>\n<p>Purificaci\u00f3n L\u00f3pez-Garc\u00eda, una experta espa\u00f1ola en evoluci\u00f3n microbiana que trabaja en la Universidad Par\u00eds Sur, ofrece una opini\u00f3n independiente sobre el estudio. La hip\u00f3tesis propuesta, dice, \u201csigue en liza con otros modelos para explicar la aparici\u00f3n de los eucariotas, como que surgiesen por simbiosis entre bacterias y arqueas\u201d, resalta. Uno de los mayores problemas de este y muchos otros trabajos es que \u201cno tienen al organismo en s\u00ed, sino que deducen su presencia a partir de los genes\u201d, resalta.<\/p>\n<p>\u201cSe trata de un estudio muy interesante, sobre todo por descubrir un linaje perdido que ayuda a entender un momento clave de la historia evolutiva sobre el que existen bastantes teor\u00edas alternativas\u201d, opina I\u00f1aki Ruiz-Trillo, investigador del Instituto de Biolog\u00eda Evolutiva (CSIC-UPF).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo grupo de arqueas que viven a m\u00e1s de 3.000 metros de profundidad aclaran el origen de humanos, animales, plantas y hongos. Los humanos sabemos m\u00e1s de la superficie de Marte que de las profundidades del oc\u00e9ano, y hoy un ser microsc\u00f3pico nos lo vuelve a dejar meridiano. 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