{"id":8717,"date":"2014-09-15T14:29:38","date_gmt":"2014-09-15T14:29:38","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/el-mendigo-y-el-caballo-cochero\/"},"modified":"2014-09-15T14:29:38","modified_gmt":"2014-09-15T14:29:38","slug":"el-mendigo-y-el-caballo-cochero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-mendigo-y-el-caballo-cochero\/","title":{"rendered":"El mendigo y el caballo cochero"},"content":{"rendered":"<p>Cartagena: ciudad de contrastes, embrujadora, sencillamente fascinante, no solo por sus paisajes, el mar, las playas, los monumentos y sus gentes, sino adem\u00e1s porque en ella se ve reflejado en su m\u00e1xima dimensi\u00f3n el realismo m\u00e1gico. Lo m\u00e1s antiguo lo hacen combinar con lo supermoderno; el romanticismo no desentona ante el hablar franco, dicharachero y a veces deslenguado; la modorra del calor desbordante es solo un recuerdo ante las brisas decembrinas, acogedoras pero fugaces; las grandes figuras del espect\u00e1culo, el deporte, la pol\u00edtica o el simple jet set colombiano, son uno m\u00e1s entre sus habitantes. Los carruajes coloniales compiten, en sus angostas calles, con la abigarrada muchedumbre, las bicicletas y las nuevas formas de transporte. Cartagena deja \u201cmatao\u201d a quien por primera vez llega a su aposento.<\/p>\n<p>Pero esos contrastes se hacen m\u00e1s evidentes en la medida en que el forastero se adentra en sus aspectos sociales. Solo basta una mirada por la ventanilla del avi\u00f3n cuando este hace las maniobras de aproximaci\u00f3n al aeropuerto Rafael N\u00fa\u00f1ez para observar las grandes diferencias socioecon\u00f3micas entre los que habitan en las faldas del cerro La Popa y los afortunados del Centro Hist\u00f3rico, del emporio de desarrollo de la Zona Norte, de la carretera al Mar v\u00eda a Barranquilla o quienes disfrutan de la vida en la Zona Tur\u00edstica de Bocagrande, Castillogrande o en el barrio Manga, aqu\u00ed luchan las casonas coloniales contra los edificios y urbanizaciones modernas. El mismo ejercicio se puede hacer si se ingresa por carretera viniendo de Barranquilla por la Cordialidad o de la sabana, v\u00eda Sincelejo. No en balde esta subyugante Cartagena de casi un mill\u00f3n de habitantes tiene cerca de 600 mil de sus hijos en condiciones de pobreza.<\/p>\n<p>Esa pobreza de los hijos de Cartagena se manifiesta de muchas formas: ni\u00f1os que se lanzan a las aguas del mar esperando que el turista lo recompense con unas monedas por sus piruetas; los que cantan, bailan y r\u00eden, mientras su familia sufre, esperando igual recompensa \u2013que no en pocas veces ha sido la prostituci\u00f3n\u2013; los que se rebuscan en los buses, en las playas, en las calles\u2026 todo un enjambre humano perseguido como animales por orden del gendarme del Espacio P\u00fablico, mientras algunos operadores tur\u00edsticos se toman las playas ante su mirada complaciente; los m\u00e1s de buenas, \u201cgozan\u201d de alg\u00fan trabajo tercerizado, en unas zonas francas y portuarias que se benefician de todas las exenciones tributarias, y los mendigos, que duermen donde los coge la noche y comen lo que encuentran en las basuras de los ricos. <\/p>\n<p>Ese contraste lo encontramos hasta en la muerte. Separados por un d\u00eda fallecieron: un caballo cochero \u2013seg\u00fan la Unidad Municipal de Asistencia T\u00e9cnica lo fulmin\u00f3 un infarto\u2013 y un mendigo que estaba durmiendo en una de sus coloniales murallas \u2013cay\u00f3, muriendo en el acto\u2013. Sin descalificar la defensa de los animales: \u00a1Por el caballo se form\u00f3 un esc\u00e1ndalo nacional; del mendigo nada se dijo, porque los pobres da\u00f1an la imagen de la fant\u00e1stica Cartagena!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartagena: ciudad de contrastes, embrujadora, sencillamente fascinante, no solo por sus paisajes, el mar, las playas, los monumentos y sus gentes, sino adem\u00e1s porque en ella se ve reflejado en su m\u00e1xima dimensi\u00f3n el realismo m\u00e1gico. 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