{"id":8203,"date":"2014-01-29T12:16:40","date_gmt":"2014-01-29T12:16:40","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/elementos-para-una-historia-de-la-educacion-publica-colombiana-en-la-segunda-mitad-del-siglo-xx-luces-y-conquistas-sombras-y-engendros-1950-2000\/"},"modified":"2022-06-16T16:22:38","modified_gmt":"2022-06-16T16:22:38","slug":"elementos-para-una-historia-de-la-educacion-publica-colombiana-en-la-segunda-mitad-del-siglo-xx-luces-y-conquistas-sombras-y-engendros-1950-2000","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/elementos-para-una-historia-de-la-educacion-publica-colombiana-en-la-segunda-mitad-del-siglo-xx-luces-y-conquistas-sombras-y-engendros-1950-2000\/","title":{"rendered":"Elementos para una historia de la educaci\u00f3n p\u00fablica colombiana en la segunda mitad del siglo xx: luces y conquistas, sombras y engendros: 1950-2000"},"content":{"rendered":"<p>Tres elementos determinan la historia de la educaci\u00f3n p\u00fablica en Colombia desde la segunda mitad del siglo XX, uno, la p\u00e9rdida de legitimidad de la Iglesia Cat\u00f3lica que domin\u00f3 la orientaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en este pa\u00eds desde la colonia y se extendi\u00f3 a lo largo de casi todo el siglo XIX, pero que tom\u00f3 su forma de duraci\u00f3n de m\u00e1s de un siglo mediante la firma del Concordato con la Santa Sede despu\u00e9s de 1887. Otro, la injerencia determinante de los organismos internacionales controlados por Estados Unidos de 1950 en adelante, factor que condiciona los aspectos fundamentales del devenir hist\u00f3rico de la educaci\u00f3n colombiana desde entonces. Y tres, la lucha de resistencia librada por el movimiento magisterial, por los estudiantes, por la comunidad educativa y por la sociedad misma en defensa de la educaci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>En este intento de aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica a la educaci\u00f3n colombiana solamente se trata de aportar unos puntos m\u00e1s bien metodol\u00f3gicos, sin pretender elaborar un estudio exhaustivo en este espacio reducido de la revista. A medida que avanza la crisis que vive la naci\u00f3n y se descompone cada vez m\u00e1s la sociedad colombiana, la educaci\u00f3n sufre sus consecuencias y reproduce sus momentos cr\u00edticos. Pero a diferencia de la econom\u00eda y la pol\u00edtica, la educaci\u00f3n tiene la caracter\u00edstica de poder avanzar por encima de todo condicionamiento, de tener la capacidad de superarse a\u00fan en los momentos de mayor disoluci\u00f3n social. Es posible una revoluci\u00f3n educativa y cultural, sin una revoluci\u00f3n pol\u00edtica. As\u00ed lo han probado los pueblos a lo largo de la historia, pero sobre todo, durante los dos \u00faltimos siglos. M\u00e1s a\u00fan, las revoluciones educativas han precedido las revoluciones pol\u00edticas. La consigna de moda de los activistas gremiales de que \u201csi no cambia el sistema, no cambiar\u00e1 la educaci\u00f3n,\u201d ha quedado relegada en el olvido por infantil y desproporcionada.<\/p>\n<p>Estas l\u00edneas sobre la historia de la educaci\u00f3n p\u00fablica, se escriben en el momento m\u00e1s cr\u00edtico del desarrollo del pa\u00eds, cuando amenaza ruina, desolaci\u00f3n y liquidaci\u00f3n. Nunca en la vida republicana de la naci\u00f3n un gobierno se hab\u00eda propuesto desaparecer uno de los requisitos esenciales de la sociedad como es la educaci\u00f3n p\u00fablica, es decir, una educaci\u00f3n abierta y para todos, como se propone hacerlo el gobierno de Andr\u00e9s Pastrana.<\/p>\n<p>I. LUCES Y CONQUISTAS<\/p>\n<p>Tres transformaciones hist\u00f3ricas: Ley General de Educaci\u00f3n, Estatuto Docente, Ley 60\/93<\/p>\n<p>A s\u00f3lo cinco a\u00f1os de haberse aprobado en el Congreso de la Rep\u00fablica en 1994, la Ley General de Educaci\u00f3n constituye ya para la historia una fuerza poderosa en pro de una educaci\u00f3n cient\u00edfica, una bandera de defensa de la educaci\u00f3n p\u00fablica, un escenario de confrontaci\u00f3n entre el Estado y la sociedad, un blanco de ataque proveniente de las m\u00e1s diversas fuentes (1). El esfuerzo sistem\u00e1tico de cinco ministros de educaci\u00f3n por desmantelarla demuestra la tensi\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica que ha generado en todos los \u00e1mbitos de la naci\u00f3n colombiana. El proceso y la lucha por alcanzarla se desarroll\u00f3 en el gobierno m\u00e1s neoliberal de la \u00e9poca reciente, el de C\u00e9sar Gaviria Trujillo, el cual cont\u00f3 para oponerse a la Ley General de Educaci\u00f3n con el ministro de Hacienda, Rudolph Hommes, y con el director de Planeaci\u00f3n Nacional, Armando Montenegro, representantes de un neoliberalismo fundamentalista.<\/p>\n<p>Como toda ley, result\u00f3 de acuerdos estrat\u00e9gicos entre los legisladores, la sociedad, el gobierno, los grupos de inter\u00e9s y los enemigos. Es decir, tiene de todo. Pero en la historia los hechos se juzgan, no por los detalles, sino por su contradicci\u00f3n principal. En un escenario tan neur\u00e1lgico y sensible como la educaci\u00f3n, la relaci\u00f3n con el Estado es ineludible. En la Ley General de Educaci\u00f3n, haberle quitado al Estado el control de los contenidos por medio de la autonom\u00eda escolar, signific\u00f3 un hecho revolucionario en la historia educativa de Colombia. Despu\u00e9s de la independencia el Estado hizo esfuerzos ingentes por apoderarse del control de la educaci\u00f3n. Lo logr\u00f3 parcialmente y fue motivo de varias guerras civiles promovidas por la Iglesia Cat\u00f3lica en su af\u00e1n por recuperarlo. En la Constituci\u00f3n del 86 se lleg\u00f3 a una transacci\u00f3n, en la que el Estado conservaba la inspecci\u00f3n, pero la Iglesia defin\u00eda los contenidos. S\u00f3lo la reforma del Concordato de 1976 le quit\u00f3 la injerencia a la Iglesia, despu\u00e9s de que los liberales hab\u00edan claudicado en las d\u00e9cadas del treinta y el cuarenta. Pero corresponde a la reforma de 1994 haber liberado la educaci\u00f3n del control de la Iglesia y del Estado.<\/p>\n<p>Haberle \u201cdevuelto\u201d la educaci\u00f3n a los educadores; haberle suprimido al Estado su papel de \u201ceducador\u201d; y al contrario, haber entronizado legalmente que el que tiene que ser educado es el Estado; constituye hechos de trascendencia revolucionaria. Ya no son ni la Iglesia ni el Estado los que controlan los contenidos de la educaci\u00f3n, sino los educadores. Pueden sum\u00e1rsele otros elementos, como el de la direcci\u00f3n colegiada en las entidades territoriales con las Juntas de Educaci\u00f3n; el gobierno escolar; la educaci\u00f3n para el trabajo; la institucionalizaci\u00f3n de los preescolares de tres a\u00f1os; la defensa de la educaci\u00f3n media; la definici\u00f3n de los fines de la educaci\u00f3n; los objetivos espec\u00edficos del plan de estudios; las \u00e1reas obligatorias como base del curr\u00edculo; y otras de mayor o menor envergadura. Pero la esencia de la Ley General de Educaci\u00f3n reside en la autonom\u00eda escolar. Y si se le adiciona el derecho a la libertad de c\u00e1tedra consagrado en la Constituci\u00f3n del 91 como el derecho exclusivo de todo maestro, se convierten en la mayor transformaci\u00f3n de la educaci\u00f3n colombiana en toda su historia. Juzgar la Ley General de Educaci\u00f3n sin tomar como el aspecto principal de su contenido la autonom\u00eda escolar y sus consecuencias en la educaci\u00f3n colombiana, significa carecer de perspectiva hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Quince a\u00f1os antes, en 1979, el magisterio hab\u00eda conquistado el Estatuto Docente despu\u00e9s de m\u00e1s de diez a\u00f1os de ardua lucha en las calles y en el Parlamento. Ven\u00eda de derrotar los estatutos de Gal\u00e1n en el gobierno de Misael Pastrana y de Hernando Dur\u00e1n Duss\u00e1n en el gobierno de L\u00f3pez Michelsen que se hab\u00edan enfrentado al magisterio desde el Ministerio de Educaci\u00f3n. Corr\u00eda el gobierno de Turbay Ayala, en medio de la lucha contra el movimiento insurgente y de una persecuci\u00f3n generalizada contra las clases populares, el magisterio logra negociar un estatuto docente con el ministro Rodrigo Lloreda Caicedo. Se suele tomar el Estatuto solamente como una conquista reivindicativa. Pero desde el punto de vista hist\u00f3rico su significado es triple: primero, haber igualado en dignidad y salario los maestros de primaria con los de bachillerato; segundo, haber estimulado como nunca en la historia de la educaci\u00f3n, la cualificaci\u00f3n acad\u00e9mica en los maestros con el escalaf\u00f3n; y tercero, haberlos defendido del clientelismo, el chantaje, la politiquer\u00eda, el abuso sexual, la persecuci\u00f3n pol\u00edtica, la arbitrariedad y el abuso de autoridad con la estabilidad del r\u00e9gimen disciplinario. En el gobierno de Laureano G\u00f3mez\u2014para poner s\u00f3lo un ejemplo\u2014se hab\u00eda desatado una persecuci\u00f3n contra los maestros de afiliaci\u00f3n liberal por no concordar con las ideas fascistoides del gobernante. (2)<\/p>\n<p>Para juzgar el Estatuto en esta perspectiva hist\u00f3rica basta con recordar que los maestros de primaria s\u00f3lo se capacitaban si pod\u00edan promoverse a bachillerato que se constitu\u00eda en su m\u00e1xima aspiraci\u00f3n. Haberlos colocado en igualdad de condiciones elev\u00f3 las calidades del magisterio de primaria. Pero que hoy el 80% de los maestros colombianos se hayan licenciado en las universidades, el 30% cuenten con postgrado y un buen porcentaje hayan alcanzado el magister, los coloca en los primeros lugares de toda Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Entre la autonom\u00eda escolar y el Estatuto Docente, se coloca la Ley 60\/93 que aborda el problema financiero y administrativo de la educaci\u00f3n. Puede que no se la considere como de trascendencia revolucionaria, pero intenta poner orden en un servicio educativo ca\u00f3tico y an\u00e1rquico. El hecho solo de haber impedido que la educaci\u00f3n colombiana cayera en el abismo del servicio de salud al convertir los hospitales en empresas \u201cvendedoras\u201d de servicios para autofinanciarse, ya tiene un puesto en la historia. Haberle colocado talanqueras a la municipalizaci\u00f3n propiciada por la Constituci\u00f3n de 1991; haber establecido igualdad salarial y prestacional para las dos plantas de personal, la del situado fiscal y la de los recursos propios de los municipios; haber permitido el aumento porcentual del situado fiscal en cada vigencia presupuestal; haber impedido la asignaci\u00f3n del situado fiscal a los municipios; haber prohibido la vinculaci\u00f3n de educadores por contrato; haber mantenido los FER como entidades pagadoras; definieron un r\u00e9gimen financiero y administrativo para salvaguardar la educaci\u00f3n p\u00fablica. Para lograrla, el magisterio desarroll\u00f3 una de las movilizaciones m\u00e1s combativas y numerosas de todo el siglo. Se enfrentaba a la pol\u00edtica neoliberal de Gaviria.<\/p>\n<p>Tres programas pedag\u00f3gicos: movimiento pedag\u00f3gico, autonom\u00eda escolar, profesionalizaci\u00f3n del magisterio<\/p>\n<p>En su aula, en su escuela, en su colegio, el maestro colombiano siempre ha tenido una preocupaci\u00f3n permanente por mejorar su m\u00e9todo de ense\u00f1anza, profundizar su \u00e1rea de especializaci\u00f3n, llegar a sus educandos en el proceso formaci\u00f3n axiol\u00f3gica y ganarse la legitimidad como educador ante sus estudiantes. Sin esta b\u00fasqueda pedag\u00f3gica, el maestro deja de serlo o simplemente se adocena. Pero como gremio, como sociedad, como grupo profesional, estas inquietudes no se hicieron realidad sino hasta la d\u00e9cada del ochenta con el lanzamiento del movimiento pedag\u00f3gico por la Federaci\u00f3n Colombiana de Educadores, Fecode. (3) Para algunos consisti\u00f3 en la transformaci\u00f3n del maestro de un luchador sindical en un intelectual pedag\u00f3gico, alejado de toda posici\u00f3n contestataria sindical o pol\u00edtica. Esta tendencia expresaba una posici\u00f3n de derecha, de car\u00e1cter pedagogicista. Para otros, se propon\u00eda el mejoramiento de la calidad de la educaci\u00f3n, centrada en el m\u00e9todo y no en el contenido como elemento principal de la pedagog\u00eda, sin renunciar a las luchas reivindicativas. Esta posici\u00f3n ten\u00eda que ver con una tendencia de centro, m\u00e1s pedagogicista que sindical. Y para unos terceros, se trataba de la dignificaci\u00f3n del maestro y de la calidad de la educaci\u00f3n en ligaz\u00f3n indisoluble con la defensa de la educaci\u00f3n p\u00fablica mediante el compromiso social y pol\u00edtico. Se trataba de una posici\u00f3n de izquierda que equilibraba la pedagog\u00eda con la acci\u00f3n sindical.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s significativo del movimiento pedag\u00f3gico consisti\u00f3 en haber promovido un gran debate ideol\u00f3gico sobre el papel del maestro, de la educaci\u00f3n p\u00fablica y sobre la naturaleza de la calidad de la educaci\u00f3n. Pero, tambi\u00e9n, el de haber impulsado una lucha interna dentro del magisterio y de la intelectualidad pedag\u00f3gica nacional en torno a la relaci\u00f3n de la pedagog\u00eda con la pol\u00edtica, o mejor, de la pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica con la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Su limitaci\u00f3n provino de no haber logrado llegar a las grandes masas del magisterio colombiano y haberse reducido a grupos muy limitados de una \u00e9lite magisterial, influida por el pedagogicismo. No logr\u00f3 en esa etapa vincular la pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica a la pr\u00e1ctica pol\u00edtica dentro del magisterio. Adem\u00e1s, sectores intelectuales vinculados al movimiento adoptaron posiciones neoliberales frente al significado del car\u00e1cter p\u00fablico de la educaci\u00f3n a favor del sector privado que los convirti\u00f3 en voceros de la pol\u00edtica gubernamental.<\/p>\n<p>Alrededor de la elaboraci\u00f3n del proyecto de Ley General de Educaci\u00f3n, de negociaci\u00f3n con el gobierno y del tr\u00e1mite de la Ley General de Educaci\u00f3n en el Congreso, entre 1991 y 1994, se gener\u00f3 en el magisterio un gran debate a lo largo y ancho del territorio nacional, promovido por la Federaci\u00f3n Colombiana de Educadores, Fecode. En esencia, signific\u00f3 la verdadera masificaci\u00f3n del movimiento pedag\u00f3gico con un profundo contenido pol\u00edtico en torno al papel del Estado en la educaci\u00f3n, el cual desemboc\u00f3 en el tema estrat\u00e9gico de la autonom\u00eda escolar, del m\u00e1s profundo contenido pol\u00edtico.<\/p>\n<p>No solamente la Ley le concedi\u00f3 a la autonom\u00eda escolar un car\u00e1cter pol\u00edtico frente al papel del Estado en la educaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n un prop\u00f3sito pedag\u00f3gico. Al mismo tiempo que suprimi\u00f3 el curr\u00edculo \u00fanico, obligatorio y uniforme impuesto por el Estado, defini\u00f3 fines a la educaci\u00f3n, estableci\u00f3 \u00e1reas obligatorias y fundamentales, le coloc\u00f3 objetivos a las \u00e1reas de conocimiento de acuerdo a los cuales deben elaborarse los planes de estudios, introdujo una definici\u00f3n de curr\u00edculo y de plan de estudios. Es decir, otorg\u00f3 autonom\u00eda acad\u00e9mica a las instituciones, pero limitada por lo estipulado en ella misma, d\u00e1ndole un car\u00e1cter colectivo con la institucionalizaci\u00f3n de los Consejos Acad\u00e9micos y los Consejos Directivos, como m\u00e1ximas autoridades de1 las instituciones educativas en lugar de la autocracia rectoral.<\/p>\n<p>Por primera vez en la historia educativa de Colombia, la responsabilidad de los contenidos del aprendizaje y de la formaci\u00f3n se hizo recaer sobre los mismos educadores. Anteriormente, la preocupaci\u00f3n central de los maestros en su tarea de ense\u00f1anza consist\u00eda en seguir fielmente el programa del Ministerio de Educaci\u00f3n vigilados de cerca por los supervisores que exig\u00edan el cumplimiento regulado y preciso de los manuales oficiales. Hoy el Ministerio de Educaci\u00f3n hace esfuerzos ingentes por recuperar el control de los contenidos por medio de decretos, resoluciones y publicaciones. Pero lo que produjo la autonom\u00eda, aun limitada como es, fue una apertura de escuelas pedag\u00f3gicas, tendencias y metodolog\u00edas que favorecieron el florecimiento pedag\u00f3gico y el inter\u00e9s profesional de los docentes.<\/p>\n<p>Por a\u00f1os, la vinculaci\u00f3n del personal docente estuvo inficionada de politiquer\u00eda. Mientras la educaci\u00f3n estuvo en manos de los municipios antes de que se nacionalizara la educaci\u00f3n primaria, los alcaldes o los gobernadores tomaron el magisterio como una bolsa de empleo y nombraban personal sin ninguna capacitaci\u00f3n. Despu\u00e9s del Estatuto Docente en 1979, s\u00f3lo pod\u00edan vincularse maestros con t\u00edtulo de normalista o licenciado. Al municipalizarse la educaci\u00f3n de primaria y bachillerato por la Ley 29 y establecerse la elecci\u00f3n popular de alcaldes, la politiquer\u00eda lleg\u00f3 a extremos inconcebibles en la pr\u00e1ctica de exigir o pagar favores de apoyo a candidaturas. Cuando el tema se abord\u00f3 de nuevo en la Ley 60\/93, el n\u00famero de maestros sin profesionalizaci\u00f3n era enorme. All\u00ed se prohibi\u00f3 la vinculaci\u00f3n de educadores sin t\u00edtulo de normalista o de licenciado. Un a\u00f1o despu\u00e9s, la Ley 115\/94 transform\u00f3 las normales al prolongar dos a\u00f1os su formaci\u00f3n, especializ\u00f3 la de los maestros de primaria y le entreg\u00f3 a las universidades la actualizaci\u00f3n de los docentes en ejercicio. Era un paso enorme en la profesionalizaci\u00f3n de los educadores y en la despolitizaci\u00f3n de las vinculaciones de personal docente.<\/p>\n<p>Tres luchas de envergadura: movimiento estudiantil del 71, paro contra la municipalizaci\u00f3n y contra la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n<\/p>\n<p>Durante todo el a\u00f1o 1971 el pa\u00eds asisti\u00f3 al m\u00e1s grande movimiento estudiantil de la historia de Colombia. Tuvo como protagonista principal el estudiantado universitario, pero a \u00e9l se vincularon amplios sectores de estudiantes de bachillerato. Su protesta se enfil\u00f3 contra la falta de democracia en las universidades, contra los Consejos Superiores, contra la injerencia norteamericana en la orientaci\u00f3n y financiaci\u00f3n de los centros de educaci\u00f3n superior y por una investigaci\u00f3n cient\u00edfica financiada por el Estado, puntos centrales de lo que se denomin\u00f3 el Programa M\u00ednimo de los Estudiantes Colombianos. Los objetivos mismos le imprimieron el car\u00e1cter de un movimiento antiimperialista, el m\u00e1s importante del siglo XX en el campo de la educaci\u00f3n colombiana a favor de una cultura nacional y cient\u00edfica.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada del sesenta desde el inicio del Frente Nacional, se hab\u00eda operado una profunda modernizaci\u00f3n de la universidad colombiana, auspiciada, financiada y asesorada por el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, la Agencia Internacional del Desarrollo, AID, y las fundaciones estadounidenses como la Ford y la Kellog. Con este prop\u00f3sito se produjo el Informe Atcon (4) y posteriormente el Plan B\u00e1sico. Hab\u00eda tenido como inicio la pol\u00edtica norteamericana de la Alianza para el Progreso, la cual hab\u00eda encontrado su soporte colombiano en los llamados \u201crectores de la Alianza\u201d como Ignacio V\u00e9lez Escobar en la Universidad de Antioquia y Alfonso Ocampo Londo\u00f1o en la Universidad del Valle. Colombia fue escogida como modelo para los programas de modernizaci\u00f3n en la d\u00e9cada del 50 por el Banco Internacional de Reconstrucci\u00f3n y Fomento\u2014despu\u00e9s Banco Mundial\u2014y el Frente Nacional se convirti\u00f3 en el mejor escenario de las pol\u00edticas modernizadoras de Estados Unidos, uno de cuyos objetivos lo constituy\u00f3 el control de la intelectualidad y de los profesionales.<\/p>\n<p>En este contexto pol\u00edtico se desarroll\u00f3 una ardua lucha, a la que se unieron los profesores de las principales universidades del pa\u00eds. No se trataba de derrotar la modernizaci\u00f3n como tal para mantener la universidad colombiana en el atraso feudal en que todav\u00eda accionaba. Lo que plantearon los estudiantes fue que esa transformaci\u00f3n de las universidades sirviera al pa\u00eds y no a la dominaci\u00f3n extranjera. A finales de 1971 se lograron acuerdos en la Universidad Nacional y en la Universidad de Antioquia y all\u00ed se establecieron Consejo Superiores y Directivos con la participaci\u00f3n mayoritaria de estudiantes y profesores elegidos popularmente en las instituciones. R\u00e1pidamente el gobierno de Misael Pastrana reaccion\u00f3, nombr\u00f3 lo que se llamaron \u201crectores polic\u00edas\u201d, como Luis Duque G\u00f3mez en la Universidad Nacional y Luis Fernando Duque Ram\u00edrez en la Universidad de Antioquia, y en el movimiento estudiantil se oper\u00f3 un viraje al infantilismo de izquierda que abandon\u00f3 el Programa M\u00ednimo e impuso la concepci\u00f3n de que era reformista luchar por la transformaci\u00f3n de la educaci\u00f3n, en cambio de lo cual se impon\u00eda el apoyo o la vinculaci\u00f3n al movimiento guerrillero con miras a un cambio de sistema pol\u00edtico. Fuera de peque\u00f1as escaramuzas, el movimiento entr\u00f3 en grave receso y el gobierno qued\u00f3 con las manos libres para impulsar la reforma universitaria de 1980 y de 1992, ya con una concepci\u00f3n totalmente neoliberal. Lo que queda para la historia es el impacto pol\u00edtico del movimiento estudiantil del 71 y la ense\u00f1anza de que un programa y una organizaci\u00f3n pueden desafiar la pol\u00edtica imperialista en el terreno de la educaci\u00f3n si los estudiantes y profesores se deciden a rebelarse. Gracias al movimiento estudiantil del 71 y a pesar de la pol\u00edtica represiva impuesta por Misael Pastrana, la modernizaci\u00f3n universitaria empez\u00f3 a servirle al pa\u00eds m\u00e1s que al imperialismo norteamericano.<\/p>\n<p>En tres ocasiones el gobierno ha intentado municipalizar la educaci\u00f3n, en 1984 durante el gobierno de Belisario Betancur y el ministerio de Doris Eder de Zambrano; con la Ley 29 en el gobierno de Virgilio Barco y el ministerio de Manuel Francisco Becerra; y con el proyecto de ley 127 de 1993. El magisterio colombiano se ha opuesto sistem\u00e1ticamente a este prop\u00f3sito. Sus argumentos han consistido en la imposibilidad de financiar la educaci\u00f3n con recursos municipales, en el poder de la politiquer\u00eda que domina en esas entidades territoriales y en los riesgos de arbitrariedad contra los educadores as\u00ed como en la falta de altura para dirigir la educaci\u00f3n a ese nivel. La breve experiencia de la Ley 29 mostr\u00f3 pruebas fehacientes para probar los argumentos del magisterio. Pero la Constituci\u00f3n de 1991, impuesta por el gobierno de C\u00e9sar Gaviria con una concepci\u00f3n neoliberal fundamentalista, le impuso a la educaci\u00f3n un prop\u00f3sito municipalizador y le abri\u00f3 el camino a la autogesti\u00f3n de las instituciones educativas. (5) Dos paros nacionales del magisterio, el de 1984 y el de 1993, impidieron que la planta del situado fiscal pasara a los municipios, que cada uno de ellos estableciera un r\u00e9gimen salarial, prestacional y disciplinario, que los alcaldes vincularan los maestros diferentes a los de sus recursos propios y que el curr\u00edculo dependiera de ellos. Y haber logrado que no se convirtiera la educaci\u00f3n en una mercanc\u00eda como el servicio de salud, se constituy\u00f3 en un resultado de alta significaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Seis a\u00f1os despu\u00e9s, en medio de la peor crisis econ\u00f3mica de la historia contempor\u00e1nea del pa\u00eds, el gobierno de Andr\u00e9s Pastrana se propuso llevar a cabo lo que ning\u00fan gobierno hab\u00eda hecho en dos siglos, desmantelar la educaci\u00f3n p\u00fablica, privatizarla y reducirla a su m\u00ednima expresi\u00f3n. Puso en marcha los postulados neoliberales propuestos por una serie de estudios sobre el gasto p\u00fablico en educaci\u00f3n dirigidos a privatizar la educaci\u00f3n p\u00fablica como cualquier servicio p\u00fablico domiciliario. (6) En primer lugar, mantuvo la congelaci\u00f3n del porcentaje del situado fiscal, lo cual signific\u00f3 una disminuci\u00f3n real en los \u00faltimos tres a\u00f1os de m\u00e1s de un 2.5% en relaci\u00f3n con los ingresos corrientes de la naci\u00f3n, equivalente a trescientos mil millones de pesos. (7) En segundo lugar, dej\u00f3 en el presupuesto un d\u00e9ficit que supera los setecientos mil millones de pesos, sin esperanza de cubrirlos. En tercer lugar, cerr\u00f3 los cupos en la educaci\u00f3n p\u00fablica para los estratos superiores al dos, lo cual, adem\u00e1s de una educaci\u00f3n pobre para pobres, obliga a recurrir a la educaci\u00f3n privada. En cuarto lugar, se propone el llamado Nuevo Colegio para poder funcionar la gesti\u00f3n gerencial en las instituciones con autonom\u00eda financiera y de manejo de personal orientado a la autofinanciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha ido imponiendo subrepticiamente una tergiversaci\u00f3n sobre el car\u00e1cter p\u00fablico de la educaci\u00f3n, impulsada por los neoliberales. Seg\u00fan ella toda la educaci\u00f3n es p\u00fablica, pr\u00e9stela el que la preste. A ello dio pie la definici\u00f3n constitucional de la educaci\u00f3n como \u201cservicio p\u00fablico\u201d y las posiciones de intelectuales desclasados que apoyaron esa teor\u00eda. En esa forma se tergiversaba por completo el significado de la educaci\u00f3n p\u00fablica, cuya esencia consiste en ser abierta y para todos. Si es abierta, no puede ser confesional, desde el punto de vista religioso o ideol\u00f3gico. Si es para todos no puede limitarse su ingreso a ella por el cobro de la pensi\u00f3n o la matr\u00edcula. Este hist\u00f3rico debate lo revivi\u00f3 el gobernador de Antioquia, Alvaro Uribe V\u00e9lez y lo aplic\u00f3 el ministro de Educaci\u00f3n del gobierno de Andr\u00e9s Pastrana, Germ\u00e1n Bula Escobar, para quienes el Estado hace educaci\u00f3n p\u00fablica por medio de becas y subsidios a la educaci\u00f3n privada con los recursos de los contribuyentes. Para detener esta pretensi\u00f3n que sustenta el Plan de Desarrollo de Pastrana, el magisterio desarroll\u00f3 un paro de alto contenido pol\u00edtico en la primera mitad de 1999. Este fue el paro contra la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>II. SOMBRAS Y ENGENDROS<\/p>\n<p>Tres atentados contra la soberan\u00eda nacional: los programas educativos de los organismos internacionales, los planes de desarrollo y la pol\u00edtica neoliberal<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 1950, fecha del primer plan de desarrollo elaborado por Lauchlin Currie en la misi\u00f3n del BIRF, la econom\u00eda colombiana ha dependido para su desarrollo del endeudamiento externo. (8) Poco a poco, a medida que los cr\u00e9ditos crecieron y la situaci\u00f3n macroecon\u00f3mica se volvi\u00f3 m\u00e1s compleja, los organismos internacionales, principalmente el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, FMI, han condicionado el desenvolvimiento del pa\u00eds. Cada vez m\u00e1s el capital financiero internacional ha dominado el vaiv\u00e9n de la econom\u00eda nacional, hasta el hecho dram\u00e1tico de los \u00faltimos diez a\u00f1os con la globalizaci\u00f3n, como sucedi\u00f3 en Asia, cuando el mercado de capitales y las f\u00f3rmulas medicinales de los organismos internacionales pusieron en jaque la estructura econ\u00f3mica colombiana hasta llevarla a la m\u00e1s profunda crisis de este siglo. Ninguno de los gobiernos anteriores o posteriores al Frente Nacional en estos cincuenta a\u00f1os, hicieron algo para no continuar sometidos a esta coyunda de la m\u00e1s pura catadura imperialista.<\/p>\n<p>En estas condiciones, la educaci\u00f3n nacional no pod\u00eda escapar a este sometimiento. (9) Durante la \u00e9poca del Frente Nacional \u201cColombia ha sido uno de los pa\u00edses que m\u00e1s ha recibido asistencia extranjera,\u201d afirma un observador no comprometido con la situaci\u00f3n interna del pa\u00eds. (10) El Banco Mundial ha vertido en esta mitad del siglo millones de d\u00f3lares en orientar la educaci\u00f3n colombiana. Pero desde la d\u00e9cada del cincuenta entraron al pa\u00eds la Agencia Internacional para el Desarrollo, AID, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, que patrocinaron programas como los INEM, la universalizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n, la escuela nueva, las madres comunitarias, las \u00farsulas, entre otros. Primero, se inquietaron por la educaci\u00f3n universitaria y prestaron m\u00e1s de 25 millones de d\u00f3lares para la modernizaci\u00f3n de las universidades. Despu\u00e9s fue la educaci\u00f3n t\u00e9cnica. M\u00e1s tarde la educaci\u00f3n rural. Enseguida la educaci\u00f3n primaria. De 1960 a 1967 el pa\u00eds recibi\u00f3 de estas organizaciones m\u00e1s de cuarenta millones de d\u00f3lares. (11) Entre 1987 y 1990, el Banco Mundial, por ejemplo, hizo cr\u00e9ditos por m\u00e1s de diez mil millones de pesos de ese a\u00f1o. (12)<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significado y qu\u00e9 repercusiones ha tenido el condicionamiento de los organismos internacionales en educaci\u00f3n? Estados Unidos control\u00f3 todo el proceso de modernizaci\u00f3n de las universidades colombianas durante la d\u00e9cada del 60, principalmente por intermedio de la AID y de las fundaciones estadounidenses, impulsada por la pol\u00edtica de Kennedy de la Alianza para el Progreso, a la que \u00e9l mismo denomin\u00f3 \u201crevoluci\u00f3n preventiva.\u201d Un pa\u00eds no invierte veinticinco millones de d\u00f3lares en la educaci\u00f3n superior de un pa\u00eds nada estrat\u00e9gico para sus intereses en esa etapa, simplemente por compasi\u00f3n humana sobre el subdesarrollo. Su prop\u00f3sito fue claro, impedir que la revoluci\u00f3n cubana se repitiera en los dem\u00e1s pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y cooptar para sus intereses la \u00e9lite intelectual. Pero, adem\u00e1s, formar los profesionales que pudieran llevar adelante una industria capaz de reemplazar la norteamericana en los sectores donde su mano de obra muy cara se hubiera vuelto menos competitiva. Nelson Rockefeller planteaba en 1969 que \u201clos bienes que Estados Unidos producen ahora ineficientemente ser\u00edan importados, principalmente, de los pa\u00edses menos desarrollados y los consumidores se beneficiar\u00edan a trav\u00e9s de menores precios.\u201d (13) Un alto empleado de la AID afirmaba a su turno: \u201cel punto crucial del pr\u00e9stamo es inducir a los colombianos a gastar su dinero en las \u00e1reas que nosotros consideramos prioritarias.\u201d (14) Cuando el imperialismo resolvi\u00f3 el problema de una \u00e9lite intelectual sumisa formada en las universidades colombianas, las abandon\u00f3 a la autofinanciaci\u00f3n y las matr\u00edculas altas para tornar hacia la educaci\u00f3n primaria con miras a la capacitaci\u00f3n de la mano de obra barata sobre la base de que en un pa\u00eds de pocos recursos la universidad la pagan los que aspiren a ella.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas educativas insertas en los planes de desarrollo han demostrado el mismo sometimiento a los organismos internacionales y a los intereses de Estados Unidos sobre Colombia. Entre los organismos internacionales de cr\u00e9dito y el Departamento Nacional de Planeaci\u00f3n, financiado y asesorado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional\u2014sus directores han pasado, con muy pocas excepciones, de all\u00ed a trabajar en uno de los dos organismos\u2014convertido en la transmisi\u00f3n de las pol\u00edticas imperialistas para el pa\u00eds, han ido adecuando la pol\u00edtica educativa a los intereses estadounidenses de cada momento. No es lo mismo una modernizaci\u00f3n acorde con los intereses nacionales que una modernizaci\u00f3n imperialista. La diferencia consiste en que esta \u00faltima mantiene el pa\u00eds en el l\u00edmite del atraso para que su econom\u00eda pueda ser aprovechada por el pa\u00eds dominante. Es decir, toda modernizaci\u00f3n hace avanzar el pa\u00eds, pero la controlada por el imperialismo le impide surtir efectos de despegue econ\u00f3mico definitivo. Eso fue lo que pas\u00f3 con la modernizaci\u00f3n de la infraestructura econ\u00f3mica de los a\u00f1os veinte a cuarenta. (15) Surgieron ferrocarriles, carreteras, acueductos, electrificaci\u00f3n, sin una pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n con miras al desarrollo nacional. Ese ha sido el caso de las pol\u00edticas educativas de modernizaci\u00f3n, en la universidad, en los INEM. Mientras cumplieron el prop\u00f3sito para el que fueron dise\u00f1ados, recibieron al apoyo extranjero. Cuando se les sali\u00f3 de su control o dejaron de ser \u00fatiles, los abandonaron y pasaron a otro programa. Y as\u00ed sucesivamente. Por eso Colombia se ha ido adecuando a la modernizaci\u00f3n mundial, pero sin superar el subdesarrollo econ\u00f3mico y el atraso.<\/p>\n<p>Cada plan de desarrollo desde el primero en 1950 viene acompa\u00f1ado por objetivos en el campo educativo. (16) En esencia, con excepci\u00f3n del de las Cuatro estrategias que se propuso el fortalecimiento del capital financiero, todos han tenido el car\u00e1cter de programas de distribuci\u00f3n e inversi\u00f3n del endeudamiento externo. Sus planteamientos educativos han respondido a ese condicionamiento y a esos prop\u00f3sitos y han respondido a la misma finalidad de la modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica de adecuarse a los intereses de los cr\u00e9ditos internacionales. Esa contradicci\u00f3n entre objetivos aparentemente universales y aceptables como podr\u00edan ser los de alfabetizaci\u00f3n, cobertura total en educaci\u00f3n primaria, introducci\u00f3n de la educaci\u00f3n t\u00e9cnica, con los intereses inversi\u00f3n de capital en un pa\u00eds subdesarrollado como Colombia, s\u00f3lo se puede resolver si se mira el verdadero inter\u00e9s nacional del desarrollo econ\u00f3mico independiente y de autonom\u00eda relativa, como cualquier pa\u00eds desarrollado del mundo. Cuando se coloc\u00f3 el \u00e9nfasis de los planes de desarrollo en la educaci\u00f3n primaria, se condicion\u00f3 al abandono de la educaci\u00f3n superior por parte del Estado. Y una vez se defini\u00f3 el abandono de la educaci\u00f3n t\u00e9cnica por la educaci\u00f3n acad\u00e9mica en la Apertura Educativa fue sobre la base de privatizar el bachillerato mediante subsidios a la demanda. Ning\u00fan organismo internacional, por ejemplo, invierte en la educaci\u00f3n alemana, porque no la puede utilizar para sus objetivos de dominaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Pero eso es lo que hace el capital extranjero y el de organismos internacionales controlados por Estados Unidos. (17)<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de diez a\u00f1os arrib\u00f3 al pa\u00eds la fiebre neoliberal de globalizaci\u00f3n, apertura econ\u00f3mica, reducci\u00f3n del Estado, privatizaciones y reforma constitucional. Comenz\u00f3 efectivamente con la imposici\u00f3n de la Secretaria de Comercio de los Estados Unidos, Carla Hill al gobierno de Barco a riesgo de no desembolsar las cuotas del cr\u00e9dito Challenger, pero tom\u00f3 auge en de C\u00e9sar Gaviria, bajo cuyo ministerio de Hacienda de la anterior administraci\u00f3n se hab\u00eda iniciado. Con el neoliberalismo se cumpl\u00eda el sue\u00f1o secular de Estados Unidos de un continente americano sometido al libre comercio. Hab\u00eda firmado convenios internacionales de plena libertad de intercambio durante toda la primera mitad del siglo en la mayor\u00eda de pa\u00edses latinoamericanos, aunque se hubieran dilu\u00eddo en los avatares de la guerra fr\u00eda de los a\u00f1os cincuenta a ochenta. Pero su hegemon\u00eda pol\u00edtica mundial le hab\u00eda dado la oportunidad de imponer la pol\u00edtica de libertad de comercio y de capitales. Cuando comienza a derrumbarse el dogma de que la globalizaci\u00f3n al modo estadounidense es ineludible con la crisis asi\u00e1tica y latinoamericana, en Colombia penetra todos los vericuetos de la educaci\u00f3n impulsada en este momento por el gobierno de Andr\u00e9s Pastrana.<\/p>\n<p>Congelamiento y reducci\u00f3n progresiva del situado fiscal, transferencia de las responsabilidades a las impotentes administraciones municipales, subsidio a la demanda y no a la oferta, distribuci\u00f3n de recursos por capitaci\u00f3n, desviaci\u00f3n de recursos estatales a instituciones privadas y solidarias de educaci\u00f3n, autonom\u00eda financiera a las instituciones, cr\u00e9dito educativo generalizado, elevaci\u00f3n de matr\u00edculas para garantizar la autofinanciaci\u00f3n, conversi\u00f3n de la educaci\u00f3n en mercanc\u00eda sujeta a la oferta y la demanda, responsabilidad estatal reducida a los m\u00e1s pobres de los pobres, metas de racionalizaci\u00f3n del gasto p\u00fablico que afectan la calidad de la educaci\u00f3n, constituyen una pol\u00edtica liquidadora de la educaci\u00f3n p\u00fablica. A sangre y fuego va imponi\u00e9ndose la pol\u00edtica dise\u00f1ada a comienzos del 90 con la Apertura Educativa del plan de desarrollo de Gaviria, sin importarles a sus promotores ni normas ni leyes. (18) Con el argumento de la pobreza de la econom\u00eda nacional, acaba el pa\u00eds acomod\u00e1ndose a una educaci\u00f3n pobre para pobres, in\u00fatil para impulsar el desarrollo. Educaci\u00f3n como empresa de producci\u00f3n, como mercanc\u00eda, como servicio domiciliario, como t\u00e9cnica administrativa, como capital humano sujeto a la ley de la m\u00e1xima ganancia capitalista, es la prescripci\u00f3n de la econom\u00eda de moda. A eso se reduce toda la ret\u00f3rica neoliberal sobre la prioridad de la educaci\u00f3n. Y nada m\u00e1s. En estas condiciones, el futuro es extremadamente oscuro para la educaci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Tres atentados contra la calidad de la educaci\u00f3n: La doble jornada, la promoci\u00f3n autom\u00e1tica y las madres comunitarias<\/p>\n<p>En quince a\u00f1os de 1950 a 1975, Colombia dio un salto en la cobertura educativa. En primaria se triplic\u00f3, en bachillerato se decuplic\u00f3 y en educaci\u00f3n superior se multiplic\u00f3 por veinte. (19) Era una necesidad ineludible. Los niveles de analfabetismo llegaban al 40% y 50%. Pero en la educaci\u00f3n primaria y bachillerato de la educaci\u00f3n p\u00fablica, el aumento de la cobertura no corri\u00f3 parejo con el mejoramiento de la calidad de la educaci\u00f3n. Una de las medidas m\u00e1s perjudiciales para la educaci\u00f3n p\u00fablica consisti\u00f3 en duplicar la jornada diurna de los estudiantes. Hasta 1967 la jornada diurna se desarrollaba en dos modalidades, la de jornada continua hasta las tres de la tarde, m\u00e1s o menos, y la de jornada interrumpida que iba hasta las 12 por la ma\u00f1ana y hasta las cinco por la tarde. La permanencia en la instituci\u00f3n educativa variaba entre siete y ocho horas. Con la medida de la jornada qued\u00f3 reducida a cinco horas. Solamente los efectos desastrosos para la educaci\u00f3n p\u00fablica colombiana sobre la calidad vino a hacerse notoria veinte a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Los efectos nocivos de la doble jornada han sido devastadores. Al mismo tiempo que desaparecieron las actividades complementarias de la educaci\u00f3n acad\u00e9mica, como el deporte organizado, las tareas culturales, los \u00e9nfasis especializados de los estudiantes, y se convirtieron en semanas de reemplazo con perjuicio de la actividad acad\u00e9mica, las horas totales de permanencia disminuyeron de un poco m\u00e1s de mil a menos de ochocientas, muy por debajo de los est\u00e1ndares de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados (20). La doble jornada cre\u00f3 una distancia entre la educaci\u00f3n privada y la educaci\u00f3n p\u00fablica muy dif\u00edcil de subsanar en desventaja para la p\u00fablica. E el momento de establecerse la jornada doble, los colegios p\u00fablicos de las principales ciudades del pa\u00eds eran los establecimientos preferidos y de mejor calidad. Hoy son colegios de segunda. Recientemente los gobiernos neoliberales en los ministerios de Arturo Saravia, Mar\u00eda Emma Mej\u00eda y Germ\u00e1n Bula, se han propuesto restablecer la jornada \u00fanica diurna, cargando la responsabilidad sobre los educadores. Por m\u00e1s ineludible que sea su restablecimiento, no puede llevarse a cabo cometiendo otro error hist\u00f3rico, como ser\u00eda carg\u00e1rsela a los educadores. Igualmente, no se puede afectar la cobertura ni se puede llevar a efecto a costa del trabajo y salario de los docentes. Mucho menos con propuestas que empeoran la calidad de la educaci\u00f3n como la de encargar a bachilleres de las horas adicionales o no garantizar la planta f\u00edsica indispensable. (21)<\/p>\n<p>Casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s, los organismos internacionales de cr\u00e9dito presionaron sus pr\u00e9stamos a la disminuci\u00f3n o eliminaci\u00f3n de la repitencia de grado por parte de los estudiantes en primaria. (22) Argumentaron la existencia de altos porcentajes de repitencia en toda Am\u00e9rica Latina y, especialmente, en Colombia, lo cual elevaba los costos educativos por alumno y limitaba los cupos para nuevos aspirantes al sistema educativo. Para el Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional la soluci\u00f3n era sencilla, si hab\u00eda repitencia, lo que hab\u00eda que hacer era \u201csuprimir la repitencia\u201d. Entonces el ministro de Educaci\u00f3n Antonio Yepes introdujo estableci\u00f3 en Colombia la promoci\u00f3n autom\u00e1tica en medio de bombos y platillos. La medida llegaba acompa\u00f1ada de toda una parafernalia te\u00f3rica de sofisticadas consideraciones pedag\u00f3gicas que atacaban la evaluaci\u00f3n cuantitativa, asignaban a los n\u00fameros perversas condiciones de represi\u00f3n, demeritaban los planes de estudio basados en el conocimiento, denigraban de la memoria como un elemento mec\u00e1nico opuesto al pensamiento, y una serie m\u00e1s de consideraciones populistas y rom\u00e1nticas sobre la educaci\u00f3n. Se cumpl\u00eda as\u00ed una ley social, que las concepciones ideol\u00f3gicas siguen los intereses econ\u00f3micos. En este caso la elaboraci\u00f3n ideol\u00f3gica corresponde a las necesidades de rendimiento del capital financiero internacional invertido en los pa\u00edses subdesarrollados para controlar su educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando se vuelve imposible que la pr\u00e1ctica corresponda a la teor\u00eda, como en el caso de la promoci\u00f3n autom\u00e1tica, resulta muy simplista atribuirle el fallo a quienes tienen la obligaci\u00f3n de ejecutarla como han hecho diferentes estudios sesgados desde las preguntas hasta el muestreo estad\u00edstico, haciendo culpable a los educadores del fracaso asombroso, tild\u00e1ndolos o de ignorantes o de atrasados en pedagog\u00eda. Pero lo que sucedi\u00f3 fue que la promoci\u00f3n autom\u00e1tica cre\u00f3 una cultura del promocionismo y del facilismo entre los estudiantes, que derrumb\u00f3 la conciencia de estudio, de redimiento, de esfuerzo y de trabajo acad\u00e9mico. S\u00f3lo qued\u00f3 la idea de que en la escuela lo \u00fanico consiste en ascender de grado en grado sin condiciones ningunas de aprendizaje. Nada ha afectado m\u00e1s la calidad de la educaci\u00f3n en Colombia que la promoci\u00f3n autom\u00e1tica. Es la medida m\u00e1s desastrosa tomada por gobierno alguno en la historia de la educaci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Con tal de adecuar la educaci\u00f3n a las condiciones econ\u00f3micas de subdesarrollo y atraso en que est\u00e1 sumida Colombia, las clases dominantes ponen en acci\u00f3n la inventiva m\u00e1s extraordinaria. Han aprendido la lecci\u00f3n imperialista. Por ejemplo, para cuidar la infancia se inventaron los hogares comunitarios en donde madres sin formaci\u00f3n pedag\u00f3gica, sin cultura, sin educaci\u00f3n, cuidan los ni\u00f1os de familias pobres de Colombia. Desmontaron las guarder\u00edas infantiles del Instituto de Bienestar Familiar regentado por personal docente capacitado y lo entregaron a las \u201cmadres comunitarias\u201d. Van ampliando la cobertura de la \u201cescuela nueva\u201d, de un maestro para cinco grados, con cartilla \u00fanica y criterios de conocimiento regionalizado, trasladando una experiencia de zonas semipobladas a las m\u00e1s pobladas. En todas estas estrategias para pobres, domina el criterio de que la educaci\u00f3n en los pa\u00edses subdesarrollados debe adecuarse al subdesarrollo. Mientras los pa\u00edses desarrollados batallan para que su educaci\u00f3n no desmejore en comparaci\u00f3n con su nivel econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico, en Colombia sucede lo contrario, se inventan modalidades cada vez m\u00e1s atrasadas que constituir\u00edan una verg\u00fcenza en un pa\u00eds desarrollado. Precisamente, en los pa\u00edses subdesarrollados deber\u00eda primar el esfuerzo de comprometerse no con el atraso, sino con el avance, debido a las mayores necesidades en educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de la baja cobertura de la educaci\u00f3n en la primera mitad de este siglo, la educaci\u00f3n p\u00fablica siempre estuvo a la altura de la mejor educaci\u00f3n privada. Una vez el servicio educativo del pa\u00eds qued\u00f3 determinado por las pol\u00edticas imperialistas de los a\u00f1os cincuenta en adelante, la educaci\u00f3n p\u00fablica se concibi\u00f3 como una educaci\u00f3n para pobres. Y se convirti\u00f3 en una educaci\u00f3n pobre para pobres. Jornada doble, escuela nueva, promoci\u00f3n autom\u00e1tica, madres comunitarias, no son sino expresiones de una educaci\u00f3n subdesarrollada para el subdesarrollo. Se esgrimi\u00f3 por contagio de los organismos internacionales que como no hab\u00eda recursos suficientes, la educaci\u00f3n deb\u00eda ajustarse a las condiciones reales del pa\u00eds, de pobreza y de subdesarrollo. Una sana l\u00f3gica, no inficionada por la sumisi\u00f3n de dependencia econ\u00f3mica, se hubiera encauzado en contrav\u00eda de las soluciones subdesarrolladas que se adoptaron, precisamente para superar el subdesarrollo, el atraso y la pobreza. No porque la educaci\u00f3n en s\u00ed misma resuelva estos problemas, sino porque es una condici\u00f3n sine qua non de desarrollo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Tres frustraciones pedag\u00f3gicas: la renovaci\u00f3n curricular, la fiebre constructivista y el espejismo del nuevo colegio<\/p>\n<p>Las d\u00e9cadas del sesenta y el setenta asistieron a la implantaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda educativa y del dise\u00f1o instruccional con lo que se denomin\u00f3 en Colombia \u201cla renovaci\u00f3n curricular\u201d. (23) Su auge tuvo que ver con el viraje del Ministerio de Educaci\u00f3n hacia los programas estadounidenses propiciados por la AID, la OEA, la Universidad de New Mexico, la Universidad de Tallahasee. Rodaron los d\u00f3lares, los viajes, las especializaciones, las asesor\u00edas gringas, las carreras de las facultades de educaci\u00f3n para ganar d\u00f3lares y viajes, hasta rectores extranjeros en las instituciones educativas. La pedagog\u00eda se convirti\u00f3 en una t\u00e9cnica, donde las f\u00f3rmulas sistem\u00e1ticas conduc\u00edan al aprendizaje. Rein\u00f3 soberano el conductismo, considerado como la ciencia de la conducta y la administraci\u00f3n. De ello se contagiaron las universidades y las facultades de educaci\u00f3n absorbieron las nuevas p\u00f3cimas para la transformaci\u00f3n de la educaci\u00f3n colombiana. Universidades como la de Antioquia y la del Valle se convirtieron en centros piloto. Se pretend\u00eda por un lado \u201cgarantizar la eficiencia del maestro, y por otro, ahorrar el costo de una mejor preparaci\u00f3n del mismo.\u201d (24) Lo fundamental para el dise\u00f1o instruccional era la t\u00e9cnica y no el maestro. Se aplic\u00f3 a la educaci\u00f3n lo que se estaba practicando en la industria, la transferencia de tecnolog\u00eda; \u201cpodemos decir,\u201d dec\u00edan los t\u00e9cnicos de la educaci\u00f3n, \u201cque la transferencia se genera de Estados Unidos a Latinoamerica, mediante la transmisi\u00f3n de teor\u00edas y enfoques metodol\u00f3gicos espec\u00edficos.\u201d (25) Obligado el magisterio a volverse conductista a la fuerza, sin convencimiento y por imposici\u00f3n, la \u201crenovaci\u00f3n curricular\u201d pas\u00f3 por Colombia como un formalismo m\u00e1s que como una pedagog\u00eda.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os de tecnolog\u00eda educativa impuesta desde el Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional, MEN, a toda la educaci\u00f3n colombiana no dej\u00f3 sino resoluciones, manuales, parceladores, formularios. Poco a poco se fue operando la reacci\u00f3n ideol\u00f3gica contra el conductismo. Ya no ven\u00eda solamente de Estados Unidos, sino tambi\u00e9n de Europa. Atacaba frontalmente la pedagog\u00eda acartonada del conductismo y la estigmatizaba. Hab\u00eda aparecido el constructivismo, producto de la filosof\u00eda individualista, de la epistemolog\u00eda idealista y de la moda postmoderna. Seguidores de Kant, su definici\u00f3n de constructivismo se vuelve elusiva, porque cada uno le va dando un giro particular. (26) Pero en el fondo queda una impronta inconfundible, al decir de F\u00e9lix Bustos Cobos: \u201cel constructivismo tiene sus ra\u00edces en la reflexi\u00f3n kantiana sobre la imposibilidad de la ciencia de conocer la \u2018verdad\u2019 y su visi\u00f3n interaccionista de la construcci\u00f3n del conocimiento de los fen\u00f3menos.\u201d (27) A diferencia de la renovaci\u00f3n curricular, el constructivismo no pudo tomar forma de decreto, de resoluci\u00f3n ministerial, debido a la desaparici\u00f3n del curr\u00edculo \u00fanico, obligatorio y uniforme que produjo la Ley General de Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de ello, el Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional, se las ha arreglado para tomarla como la moda que reemplaz\u00f3 la del conductismo e imponerla como la pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica en evaluaci\u00f3n, plan de estudios, administraci\u00f3n, logros, lineamientos del curr\u00edculo, y dem\u00e1s. Su mejor ejemplo fue la Resoluci\u00f3n 2343 de 1995 con su estilo farragoso, abstruso, cincunloquial y abstracto. En esencia, introdujo una confusi\u00f3n entre conocimiento y pensamiento, de perversas consecuencias para el aprendizaje, la ense\u00f1anza y el avance de la educaci\u00f3n, como si pudiera darse pensamiento sin conocimiento concreto. (28) Y para reforzar la promoci\u00f3n autom\u00e1tica desde la metodolog\u00eda pedag\u00f3gica en una especie de desaparici\u00f3n de los grados sucesivos, han impulsado una forma de evaluaci\u00f3n basada en el ritmo individual de aprendizaje, descartando las normas promedio de aprendizaje indispensables de cada grado y dejando a un lado la esencia comparativa de toda calificaci\u00f3n. Del constructivismo no va quedando sino confusi\u00f3n, desprecio por el conocimiento, desorden y caos en la educaci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista hist\u00f3rico, no puede juzgarse un programa que solamente est\u00e1 en un plan de desarrollo, como el del Nuevo Colegio propuesto en el Plan de Desarrollo, o como se empieza a denominar \u201creorganizaci\u00f3n del sistema educativo,\u201d pero s\u00ed puede confrontarse su propuesta y su estructura. Para reemplazar la autonom\u00eda escolar de car\u00e1cter curricular y acad\u00e9mico, se propone la autonom\u00eda \u201creal\u201d de car\u00e1cter financiero y de manejo de personal. Es decir, la autofinanciaci\u00f3n y la vinculaci\u00f3n del personal docente por cada instituci\u00f3n. Subyace en esta propuesta la concepci\u00f3n de que los criterios gerenciales y administrativos de la empresa privada resuelven las deficiencias de calidad de la educaci\u00f3n. Adem\u00e1s, significa la privatizaci\u00f3n total de la educaci\u00f3n p\u00fablica y la culminaci\u00f3n de la pol\u00edtica neoliberal de convertir la educaci\u00f3n en mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Con el conductismo se elimin\u00f3 toda la autonom\u00eda de las instituciones, se oblig\u00f3 a los educadores a adoptar una particular concepci\u00f3n pedag\u00f3gica, qued\u00f3 anulada la libertad de c\u00e1tedra y los maestros se redujeron a casi meros repetidores de las f\u00f3rmulas acartonadas del curr\u00edculo impuesto desde una oficina gubernamental. Con el constructivismo se atent\u00f3 contra la autonom\u00eda escolar para desmontarla e imponer una tendencia ideol\u00f3gica \u00fanica y se trat\u00f3 de desbaratar la libertad de c\u00e1tedra consagrada en la Constituci\u00f3n de 1991. Con el Nuevo Colegio no import\u00f3 la pedagog\u00eda, ni la ciencia, ni la tecnolog\u00eda, ni el aprendizaje, simplemente una f\u00f3rmula administrativa de gesti\u00f3n gerencial de autofinanciaci\u00f3n y vinculaci\u00f3n propia de los docentes, que conducen inexorablemente a la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n p\u00fablica. La receta neoliberal conjuga admirablemente la ideolog\u00eda idealista del constructivismo con el criterio empresarial individualista del Nuevo Colegio.<\/p>\n<p>III. EP\u00cdLOGO<\/p>\n<p>Simplemente quedan por fuera de este intento hist\u00f3rico demasiados elementos e innumerables hechos de un proceso riqu\u00edsimo y complejo como el de la educaci\u00f3n colombiana en la segunda mitad de este siglo. No se ha planteado la formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n del magisterio con la evoluci\u00f3n de las normales y la profusi\u00f3n de facultades de educaci\u00f3n; no se ha profundizado en el desarrollo de la educaci\u00f3n t\u00e9cnica tanto formal como informal; solamente se ha tocado de pasada el proceso seguido por la cobertura y su relaci\u00f3n con la calidad. No se ha abordado sistem\u00e1ticamente las vicisitudes de la financiaci\u00f3n estatal y de los avances y retrocesos de la descentralizaci\u00f3n; ha quedado por fuera temas de tanta trascendencia como la educaci\u00f3n preescolar y el a\u00f1o cero, lo mismo que el debate sobre la escuela nueva. Se podr\u00eda haber escogido m\u00e1s bien el m\u00e9todo de analizar separadamente la pol\u00edtica de cada gobierno en educaci\u00f3n y someterlo a un juicio hist\u00f3rico o, tambi\u00e9n, las tendencias de liberales, conservadores y frente nacional. Se hubieran podido seguir paralelamente las modernizaciones por las que ha pasado el pa\u00eds en este siglo y definir su correlaci\u00f3n o, igualmente, dividir en etapas el desarrollo educativo, en la hegemon\u00eda conservadora, la modernizaci\u00f3n liberal, el frente nacional y la impronta neoliberal. En fin, la extraordinaria diversidad de temas y situaciones ha que se visto abocada la educaci\u00f3n colombiana, deber\u00eda haber sido tratada m\u00e1s profundamente. Acept\u00e9 el desaf\u00edo de contribuir a este n\u00famero de la revista Educaci\u00f3n y Cultura, aun a sabiendas de todas estas deficiencias. Espero haber dejado una serie de inquietudes hist\u00f3rico-metodol\u00f3gicas para quienes aborden el tema en toda su extensi\u00f3n y profundidad.<\/p>\n<p>La segunda mitad de este siglo en Colombia no comienza en 1950, sino en 1948 con el asesinato de Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n y sus consecuencias determinantes para la historia nacional subsiguiente. Tampoco el siglo XX comienza en 1900, sino en 1886, con una Constituci\u00f3n, cuyos rasgos esenciales perduraron m\u00e1s de un siglo, hasta 1991, no obstante las reformas de 1910, 1936, 1945 y 1968. La historia verdadera y sus etapas no coinciden exactamente con la de los siglos. En la educaci\u00f3n de esta segunda mitad de siglo pudo haber sido determinante el impulso de la pol\u00edtica norteamericana de modernizaci\u00f3n imperialista con el primer plan de desarrollo elaborado e impuesto por el Banco Internacional de Reconstrucci\u00f3n y Fomento de 1950, pero la fundaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Colombiana de Educadores, Fecode, en 1959, le imprime al desarrollo hist\u00f3rico de la educaci\u00f3n nacional un sello inconfundible. No importa la mezcla ineludible de razones reivindicativas, pedag\u00f3gicas y financieras en la lucha de los maestros colombianos dirigida por Fecode, el desarrollo de la educaci\u00f3n desde entonces, en mayor o menor medida, ha estado ce\u00f1ida a la fuerza organizada del magisterio. Sus mayores conquistas tienen que ver con el Estatuto Docente, con el r\u00e9gimen prestacional y con la reforma educativa del 93-94. La oligarqu\u00eda colombiana le est\u00e1 cobrando eso a los maestros y a Fecode. Toda una literatura originada en los m\u00e1s connotados centros de la burgues\u00eda imperialista de este pa\u00eds, como la Universidad de los Andes y Fedesarrollo, atestiguan, con su odio, su ataque sistem\u00e1tico y su fastidio por Fecode, el papel jugado por el magisterio organizado en esta segunda mitad de siglo. \u00a1Qu\u00e9 honor para Fecode ser atacado por los antros del imperialismo!<\/p>\n<p>Con an\u00e1lisis de escritorio no se conoce la educaci\u00f3n. Solamente se obtiene una visi\u00f3n abstracta de ella. Hay que ir a las escuelas, hay que intercambiar con los maestros, hay que saber de la tarea diaria de la ense\u00f1anza y el aprendizaje, hay que involucrarse con cada uno de los elementos concretos del proceso educativo. La inmensa mayor\u00eda de los ministros de Educaci\u00f3n de esta mitad de siglo llegaron a su cargo sin haber conocido una escuela. He tenido la fortuna de haber trabajado al lado de los maestros colombianos, en sus luchas, en sus desvelos, en sus inquietudes, en sus angustias, en sus deficiencias, en su inmensa capacidad de servicio a la ni\u00f1ez y la juventud de este pa\u00eds y haber aprendido de ellos. Que este esfuerzo modesto de visi\u00f3n hist\u00f3rica sea un homenaje de agradecimiento a su tarea diaria y trascendental.<\/p>\n<p>NOTAS:<\/p>\n<p>1. Ver \u201cPropuestas de Fecode sobre Ley General de Educaci\u00f3n,\u201d revista Educaci\u00f3n y Cultura, diciembre de 1991, N\u00b0 25, pags. 11-18; Jos\u00e9 Fernando Ocampo, \u201cHacia una revoluci\u00f3n educativa en Colombia,\u201d revista Educaci\u00f3n y Cultura, diciembre de 1991, N\u00b0 25, pags. 19-24; Jaime Duss\u00e1n Calder\u00f3n y Jos\u00e9 Fernando Ocampo, \u201cProyecto de Ley General de Educaci\u00f3n,\u201d revista Educaci\u00f3n y Cultura, marzo de 1993, N\u00b0 29, pags. 4-13; \u201cPliego de modficaciones al proyecto de Ley General de Educaci\u00f3n,\u201d revista Educaci\u00f3n y Cultura, N\u00b0 29, pags. 20-23; Piedad Caballero, \u201cLa reforma educativa en Colombia,\u201d revista Educaci\u00f3n y Cultura, marzo de 1995, N\u00b0 36-37, pags. 21-26; Jaime Duss\u00e1n Calder\u00f3n y Jos\u00e9 Fernando Ocampo, \u201cUna reforma educativa de largo alcance,\u201d en La reforma educativa. Ley General de Educaci\u00f3n y Ley 60 de 1993, ediciones Fecode, enero de 1994.<\/p>\n<p>2. Aline Helg, \u201cLa educaci\u00f3n en Colombia. 1946-1957,\u201d Nueva historia de Colombia, T. IV, Planeta, pag. 114.<\/p>\n<p>3. Ver N\u00b0 1 de la revista Educaci\u00f3n y Cultura, julio de 1984, especialmente los art\u00edculos de Alberto Mart\u00ednez Boom y Felipe Rojas \u201cMovimiento pedag\u00f3gico: otra escuela, otros maestros;\u201d el de Jorge Gantiva, \u201cOr\u00edgenes del movimiento pedag\u00f3gico;\u201d y el documento \u201cFundamentos y prop\u00f3sitos del movimiento pedag\u00f3gico.\u201d En el N\u00b0 2, de septiembre de 1984, el art\u00edculo de Antanas Mockus, \u201cMovimiento pedag\u00f3gico y calidad de la educaci\u00f3n.\u201d En el N\u00b0 5, en septiembre de 1985, el art\u00edculo de Jorge Gantiva, \u201cTesis sobre el movimiento pedag\u00f3gico.\u201d En el N\u00b0 19, de diciembre de 1989, \u201c Movimiento pedag\u00f3gico, presente y porvenir.\u201d<\/p>\n<p>4. Rudolph Atcon, \u201cLa Universidad Latinoamericana. Clave para un enfoque conjunto del desarrollo coordinado social, econ\u00f3mico y educativo en la Am\u00e9rica Latina,\u201d revista Eco, 1961.<\/p>\n<p>5. Ver revista Planeaci\u00f3n y Desarrollo, revista del Departamento Nacional de Planeaci\u00f3n, Volumen XXIV, N\u00b03, Santa Fe de Bogot\u00e1, 1993. Contiene una serie de art\u00edculos sobre las reformas educativas en el mundo. En particular sobre el tema de la descentralizaci\u00f3n, ver Alfredo Sarmiento, \u201cHistoria de las reformas educativas en Colombia,\u201d pags. 111-140; tambi\u00e9n Clemencia Chiappe, \u201cEl impacto de la descentralizaci\u00f3n sobre la calidad del servicio escolar,\u201d revista Educaci\u00f3n y ciudad, Idep, 1997.<\/p>\n<p>6. Ver Sergio Clavijo, Descentralizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n y la salud: aspectos fiscales del gasto social en Colombia, Fundaci\u00f3n Sociedad y Democracia, Serie: Documentos de inter\u00e9s pol\u00edtico, 1998; Eduardo Wiesner Dur\u00e1n, \u201cLa asignaci\u00f3n de recursos por capitaci\u00f3n y la reforma del sector educativo en Colombia,\u201d revista Educo, N\u00b0 2, agosto de 1998, pags. 40-61; Eduardo Sarmiento Palacio, \u201cFinanciaci\u00f3n equitativa y eficiente del sector educativo,\u201d revista Educo, N\u00b0 2, agosto de 1998, pags. 62-93.<\/p>\n<p>7. Eduardo Wiesner Dur\u00e1n, \u201cLa asignaci\u00f3n de recursos por capitaci\u00f3n y la reforma del sector educativo en Colombia,\u201d en Educo, revista de estudios en educaci\u00f3n, agosto 1998, pags. 48 y 49.<\/p>\n<p>8. Ver Jos\u00e9 Fernando Ocampo, Colombia siglo XX, Editorial Tercer mundo, tercera edici\u00f3n, Bogot\u00e1, 1984.<\/p>\n<p>9. Robert Aravone, \u201cPol\u00edticas educativas durante el Frente Nacional. 1958-1974,\u201d en Revista Colombiana de Educaci\u00f3n, N\u00b0, Bogot\u00e1, 1978; Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez, Educaci\u00f3n y Estado en la historia de Colombia, Controversia, CINEP, Bogot\u00e1, 1978; Aline Helg, op.cit.. Los documentos de la AID, del Banco Mundial y de otros organismos internacionales, por ejemplo, el PNUD y la Unesco, son numerosos en torno al dictado de pol\u00edticas educativas para Am\u00e9rica Latina y Colombia. Est\u00e1 por hacerse esa recopilaci\u00f3n. Aqu\u00ed cito unos pocos: AID-BIRF-UNESCO, Proyecto del Plan de orientaci\u00f3n escolar y profesional, 1964; Rand Corporation for AID, Planning Educational Change for Primary Schools of Colombia. A briefing, mayo, 1968; Departamento Nacional de Planeaci\u00f3n, Pr\u00e9stamo AID: sector educativo, 1970; Agency for International Development, Intercountry Evaluation of Education Sector Programs. Brazil, Colombia, Panam\u00e1, diciembre, 1976; An\u00e1lisis sectorial Ministerio de Educaci\u00f3n-BIRF, An\u00e1lisis y propuestas para el sector educativo colombiano. T\u00e9rminos de referencia, julio de 1985; Ministerio de Educaci\u00f3n, BIRF-OSPE, An\u00e1lisis del sector educativo con \u00e9nfasis en sus aspectos administrativos y financieros, documento de discusi\u00f3n, junio de 1987; Banco Mundial, Mejoramiento de la calidad de la educaci\u00f3n primaria en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Resumen ejecutivo. En el art\u00edculo de Yvon Lebot titulado \u201cOrganizaci\u00f3n y funcionamiento del sistema educativo colombiano,\u201d publicado por el Dane, Bolet\u00edn mensual de estad\u00edstica, N\u00b0 243, octubre de 1971, se anexa una bibliograf\u00eda detallada de los documentos de Planeaci\u00f3n Nacional sobre educaci\u00f3n y de los organismos internacionales.<\/p>\n<p>10. Arvone, op. cit., 41.<\/p>\n<p>11. Helg, op.cit., pag. 138.<\/p>\n<p>12. Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional, Realizaciones del sector educativo. Cuatrienio 1987-1990, Oficina de planeaci\u00f3n del sector educativo, 1990.<\/p>\n<p>13. The Rockefeller Report on the Americas, the New York edition, 1969.<\/p>\n<p>14. Citado por Arvone, Ibid., pag. 42.<\/p>\n<p>15. Ver Ocampo, op.cit.<\/p>\n<p>16. Ver, por ejemplo, la introducci\u00f3n de Carlos Gerardo Molina al libro del Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional, MEN, La planeaci\u00f3n educativa en Colombia, 1950-1986, Bogot\u00e1, septiembre, 1986.<\/p>\n<p>17. Arvone, op.cit., ilustra muy bien el car\u00e1cter determinante de los cr\u00e9ditos de los organismos internacionales sobre la educaci\u00f3n colombiana para ponerla a servicio m\u00e1s de sus intereses que de los del pa\u00eds, pag. 41-43.<\/p>\n<p>18. Sobre la Apertura Educativa ver revista Educaci\u00f3n y Cultura, N\u00b0 23, junio de 1991.<\/p>\n<p>19. Alfredo Sarmiento, Bernardo Kugler y Carlos Gerardo Molina, An\u00e1lisis del sector educativo con \u00e9nfasis en sus aspectos administrativos y financieros (resumen ejecutivo), copia mimeografada, BIRF, 1986, pag. 1.<\/p>\n<p>20. El Plan Nacional de Desarrollo, 1998-2002, pag. 184, se inventa una cifra sobre horas anuales de clase en la educaci\u00f3n colombiana de 680 horas. Nuestra cuenta nos da que est\u00e1 por encima de 800. Ambas, por supuesto, est\u00e1n por debajo de pa\u00edses como Jap\u00f3n y Estados Unidos de 1280 y 1200, respectivamente.<\/p>\n<p>21. Plan Nacional de Desarrollo 1998-2002, pag. 221.<\/p>\n<p>22. Ver Banco Mundial, Mejoramiento de la calidad, op. cit.<\/p>\n<p>23. De una numerosa bibliograf\u00eda sobre el tema, v\u00e9ase el excelente art\u00edculo de Antanas Mockus, Carlos Augusto Hern\u00e1ndez y otros, \u201cLa reforma curricular y el magisterio,\u201d en la revista Tribuna Pedag\u00f3gica, de la Asociaci\u00f3n Distrital de Educadores, N\u00b0 1, julio de 1982. Ver, tambi\u00e9n, Luis Bernardo Pe\u00f1a, \u201cLas tecnolog\u00edas de la mente,\u201d Educaci\u00f3n y Cultura, N\u00b0 34.<\/p>\n<p>24. Ibid. pag. 9.<\/p>\n<p>25. Clara Franco de Machado y Pilar Santamar\u00eda de Reyes, \u201cFundamentos te\u00f3ricos de tecnolog\u00eda educativa en los programas demejoramiento cualitativo que adelanta el Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional, Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional, MEN ,\u201d en el seminario patrocinado por la OEA sobre \u201cTransferencia de tecnolog\u00eda educativa\u201d, cit. por Mockus y otros, op.cit., pag. 10.<\/p>\n<p>26. F\u00e9lix Bustos Cobos, \u201cPeligros del constructivismo,\u201d Educaci\u00f3n y Cultura, N\u00b0 34.<\/p>\n<p>27. Ibid., pag 23.<\/p>\n<p>28. Ver Jos\u00e9 Fernando Ocampo, \u201cTres obsesiones de la pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica en Colombia. Del constructivismo y otras tendencias,\u201d Educaci\u00f3n y Cultura, N\u00b0 34, pags. 35-44; Reznick y Klofer, Curr\u00edculo y cognici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres elementos determinan la historia de la educaci\u00f3n p\u00fablica en Colombia desde la segunda mitad del siglo XX, uno, la p\u00e9rdida de legitimidad de la Iglesia Cat\u00f3lica que domin\u00f3 la orientaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en este pa\u00eds desde la colonia y se extendi\u00f3 a lo largo de casi todo el siglo XIX, pero que tom\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[103,97,58],"tags":[],"class_list":["post-8203","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-educacion","category-imperialismo-y-neoliberalismo","category-jose-fernando-ocampo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[{"id":10173,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-educacion-de-la-colonia-al-siglo-xx-un-libro-de-capital-importancia\/","url_meta":{"origin":8203,"position":0},"title":"La educaci\u00f3n de la Colonia al siglo XX, un libro de capital importancia","author":"admin","date":"mayo 25, 2016","format":false,"excerpt":"Jos\u00e9 Fernando Ocampo ha dedicado su vida a defender el desarrollo y la soberan\u00eda de Colombia como pol\u00edtico, historiador, economista y maestro. 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