{"id":8195,"date":"2014-01-27T14:40:03","date_gmt":"2014-01-27T14:40:03","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/negociacion-del-salario-minimo-a-la-conveniencia-de-santos-y-de-las-trasnacionales\/"},"modified":"2014-01-27T14:40:03","modified_gmt":"2014-01-27T14:40:03","slug":"negociacion-del-salario-minimo-a-la-conveniencia-de-santos-y-de-las-trasnacionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/negociacion-del-salario-minimo-a-la-conveniencia-de-santos-y-de-las-trasnacionales\/","title":{"rendered":"Negociaci\u00f3n del salario m\u00ednimo: a la conveniencia de Santos y de las trasnacionales"},"content":{"rendered":"<p>El decadente espect\u00e1culo de cada fin de a\u00f1o alrededor del incremento del salario m\u00ednimo, a cargo de la ostentosa Comisi\u00f3n Permanente de Pol\u00edticas Salariales y Laborales, termin\u00f3 mucho peor de lo esperado por los trabajadores. Y, pese a la ocurrencia de otros hechos trascendentes en la agon\u00eda de 2013, como la incalificable destituci\u00f3n de Gustavo Petro, el acuerdo entre el Gobierno, los patronos y las centrales CGT y CTC, por sus implicaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, desat\u00f3 encontrados juicios y opiniones. Lo dado, ratifica la cuesta abajo de los salarios, y debe permitir la reflexi\u00f3n sobre la distancia entre las direcciones sindicales y los condenados al &#8216;m\u00ednimo&#8217;, la segmentaci\u00f3n de los trabajadores de acuerdo con la creaci\u00f3n de los reg\u00edmenes de transici\u00f3n y el quiebre generacional. Los estragos ideol\u00f3gicos sufridos por las filas obreras, que han mermado la resistencia a la Apertura imperialista, a los TLC y a las pol\u00edticas de los gobiernos, se revelan devastadoramente, mereciendo tambi\u00e9n un examen cr\u00edtico sin vacilaciones. <\/p>\n<p>Alrededor del incremento de la remuneraci\u00f3n en 4,5%, para cerca de 1.273.000 trabajadores, debi\u00f3 promoverse la denuncia sobre el escandaloso descenso de los costos laborales y sus causas, y de acuerdo con ello, exigir una restituci\u00f3n importante del poder adquisitivo de los asalariados. Por lo menos, ese fue el papel atribuido por el Comit\u00e9 Ejecutivo de la CUT a sus delegados en la Comisi\u00f3n. Y, se quisiera o no, el movimiento sindical ten\u00eda que aclarar si en su seno se gestaba una r\u00e9plica de la Unidad Nacional que respalda la pretensi\u00f3n reeleccionista de Juan Manuel Santos.<\/p>\n<p>El primero en expresar su benepl\u00e1cito por el avenimiento fue Santos \u2013comprensiblemente, pues hab\u00eda atado otro cabo en su prop\u00f3sito reeleccionista\u2013, aunque anot\u00f3 que la dicha no era completa porque un sector de la CUT, obedeciendo a su firme oposici\u00f3n al Gobierno, no lo hab\u00eda firmado. As\u00ed, se cre\u00f3 la impresi\u00f3n de que la Central m\u00e1s importante del pa\u00eds, salvo algunos \u201cradicales\u201d, estaba a bordo de la tramoya configurada con la complicidad de la CTC y la CGT. Luis Alejandro Pedraza, entonces, apur\u00f3 una declaraci\u00f3n en la cual aclar\u00f3 que la CUT, por definici\u00f3n democr\u00e1tica de su Comit\u00e9 Ejecutivo, no firmaba acuerdo alguno por debajo de lo definido en esa instancia y que lo transado en la Mesa &#8220;no alcanzaba siquiera para una bolsa de leche&#8221;. La pol\u00e9mica pareci\u00f3 quedar en sus debidas proporciones, pues nadie ignora la naturaleza cada vez m\u00e1s distanciada de los intereses obreros de la CGT y de su proclividad al gobierno norteamericano (el embajador gringo es invitado especial a los congresos de esa organizaci\u00f3n, al lado del Presidente y del Vicepresidente de Colombia; muchos de sus dirigentes viajan a Washington a solicitar tr\u00e1mites expeditos para la aplicaci\u00f3n de los TLC, no se cansan de alabar el acuerdo Obama-Santos, el contrato sindical cuenta con su promoci\u00f3n abierta o embozada, entre otras perlas).<\/p>\n<p>Pero, como para no permitir que Santos se revalidara como el contumaz mentiroso que es, el 30 de diciembre apareci\u00f3 un pronunciamiento del autodenominado sector democr\u00e1tico de la CUT, firmado por cuatro de sus integrantes, exaltando el acuerdo y enumerando sus componentes: formalizaci\u00f3n laboral \u2013la demagogia de siempre-, una confusa exoneraci\u00f3n a los pensionados del pago de 8% en salud y una convocatoria de la Subcomisi\u00f3n del Sector P\u00fablico para revisar los incrementos de los servidores del Estado. Es muy relevante destacar que quienes hacen parte de esta expresi\u00f3n sindical en la CUT, hace rato definieron su respaldo a la aspiraci\u00f3n reeleccionista de Santos sin ning\u00fan tapujo y con mayor claridad que la CGT y CTC (1). <\/p>\n<p>En ese lapso de festejos y navidad aparecieron las opiniones de los defensores del establecimiento, todos colmados de favores por el Ejecutivo, incluidos los gremios, prestando sus lomos al &#8220;triunfo&#8221; del Gobierno y celebrando con algazara la manipulada disminuci\u00f3n del desempleo, el crecimiento econ\u00f3mico de 4% (seg\u00fan la Cepal), por encima de la vecindad latinoamericana, sin echar de ver el crecimiento de la deuda externa a casi U$ 100.000 millones -que se incrementar\u00e1 por la mayor dependencia de la econom\u00eda del cr\u00e9dito externo-, las tergiversaciones de las cuentas y el ininterrumpido decaimiento industrial. En altivo contraste con lo anterior, a las iras expresadas por los trabajadores y gentes del com\u00fan, se sumaron las voces de Clara L\u00f3pez, Jorge Robledo, Iv\u00e1n Cepeda, el semanario Voz, C\u00e9sar Luque y diversos analistas y medios de talante democr\u00e1tico, todos tildando con vehemencia el aumento como ruin y ajustado a las ambiciones de los oligopolios y del reeleccionismo.<\/p>\n<p>Recordemos \u2013sin precisiones exhaustivas\u2013 que la fijaci\u00f3n del salario m\u00ednimo fue el resultado de la admisi\u00f3n por parte del Estado colombiano de la normativa laboral adquirida por el proletariado europeo, con sus fuerzas y protestas desencadenadas contra las burgues\u00edas, en las postrimer\u00edas del siglo XIX. Como siempre, lo alcanzado por la resistencia de los trabajadores ante la explotaci\u00f3n en los pa\u00edses de desarrollo capitalista se reconoci\u00f3 en nuestro medio con un retardo de varios decenios \u2013otro de los tantos hechos que explica nuestro enorme atraso y demuestra la rapacidad de las clases opresoras que han controlado los destinos de la naci\u00f3n\u2013. Luego de la creaci\u00f3n de la Ley 6 de 1945, los criterios para imponer la paga m\u00ednima, por parte de los gobiernos, tuvieron modificaciones formales, hasta que bajo el embeleso suscitado por la Constituci\u00f3n y el &#8216;Estado Social de Derecho&#8217;, y atendiendo las ingeniosas recomendaciones de la misiones asesoras norteamericanas, se crearon las Comisiones Permanentes, con las cuales los reclamantes se hacen aparecer como coautores de las tropel\u00edas contra sus representados, sin que algunas migajas y reconocimientos dejen de aparecerles.<\/p>\n<p>Con la apertura econ\u00f3mica, los trabajadores perdieron sus conquistas casi centenarias, sufriendo el hierro de la renovada dominaci\u00f3n norteamericana. Con una f\u00f3rmula inescrupulosa pero efectiva, se dividi\u00f3 a los afectados: la Ley 50 dispuso dos reg\u00edmenes de cesant\u00edas, dejando el peso del desmonte a los que ingresaran a las lides productivas despu\u00e9s del 1\u00b0 de enero de 1991, sofrenando la indignaci\u00f3n de los ya vinculados; la Ley 100 estableci\u00f3 reg\u00edmenes de transici\u00f3n, con igual prop\u00f3sito; los maestros fueron clasificados tambi\u00e9n en dos opuestos estatutos laborales y con el 1278 emergi\u00f3 un nuevo magisterio sin garant\u00edas para el mejoramiento econ\u00f3mico y su capacitaci\u00f3n cient\u00edfica. En las pocas convenciones colectivas existentes se produjeron, por fuerza de las embestidas gubernamentales y de la debilidad sindical, modificaciones que diferenciaban a unos y otros sectores de beneficiarios. Todo esto impregn\u00f3 la actitud de muchos sectores sindicales vinculados a las generaciones \u201cprotegidas\u201d que, sin exponer su futuro econ\u00f3mico, sucumbieron ideol\u00f3gicamente bajo la gu\u00eda de los Garzones, y se aferraron a las tesis, \u2013tra\u00eddas de los contornos del FMI y de sus \u201ctanques de pensamiento\u201d\u2013, de los planes alternativos, cuya m\u00e9dula es el abandono de la confrontaci\u00f3n de las pol\u00edticas imperialistas adversas a la naci\u00f3n y a los trabajadores. Lucho y Angelino, actuando como abiertos brigadistas antimotines del Gobierno, ahora hacen menos da\u00f1o que el que le infligieron, casi irreparablemente, a la causa de los obreros; por supuesto, esta aseveraci\u00f3n es discutible, porque no sabemos a cu\u00e1ntos males coadyuvar\u00e1n en el futuro.<\/p>\n<p>El mayor obst\u00e1culo que tienen los miles y miles de trabajadores que &#8220;viven para no morir&#8221;, es el de la carencia de organizaci\u00f3n, pues tanto los del m\u00ednimo sueldo, como aquella masa que devenga menos de $ 204.000 mensuales \u2013esta \u00faltima, constitutiva de 32% de la fuerza laboral- no est\u00e1n representados por las Centrales Obreras (la tasa de sindicalizaci\u00f3n es de apenas 4%), y encarna el sector m\u00e1s desprotegido y numeroso del proletariado colombiano. Por eso, no se rompe una lanza por ellos en la v\u00edspera de las conversaciones, ni se asume la elemental tarea propagand\u00edstica de \u201cponer los gritos en los cielos\u201d para convocar las solidaridades del pueblo, como tampoco se propone un per\u00edodo distinto al decembrino para su tr\u00e1mite. <\/p>\n<p>Tal vez los encomiables y contundentes estudios, que precisan las desgracias que padecen los asalariados -en contraposici\u00f3n con las ganancias acumuladas por los oligopolios for\u00e1neos y nacionales-, a cargo de desvelados economistas amigos de los trabajadores, como C\u00e9sar Giraldo y Aurelio Su\u00e1rez, sea lo \u00fanico que les depare alguna satisfacci\u00f3n a los esclavos del atraso en estas controversias, en la medida que apuntalan sus exigencias democr\u00e1ticas, pues el evento que cierra el a\u00f1o de angustias adquiere una confrontaci\u00f3n protocolaria, sin una fuerza social movilizada que haga valer sus elementales reivindicaciones, para terminar con la renovaci\u00f3n del desvalijamiento obrero.<\/p>\n<p>La realidad econ\u00f3mica en la que se encuentran los trabajadores es insoportable: el poder de compra ha ca\u00eddo en 50%; menos de dos salarios m\u00ednimos aforan a m\u00e1s de 75% de la masa laboral formalizada; la intermediaci\u00f3n, incluidos los contratos sindicales, representa alrededor de 65% del espectro laboral reconocido por las estad\u00edsticas oficiales; a pesar de lo inexacta, la medici\u00f3n de la canasta familiar confirma la imposibilidad de la reposici\u00f3n de fuerzas para un trabajador con salario m\u00ednimo, en tanto que el denominado \u201cc\u00edrculo infernal\u201d de las alzas postdecembrinas engulle de tajo el m\u00edsero incremento. La inflaci\u00f3n, tasada en 1,94%, pone l\u00edmites a las reclamaciones econ\u00f3micas y, basados en ella, los doctos analistas al servicio de las fuerzas retardatarias (lo mismo que hace 200 a\u00f1os), advierten que no podr\u00e1n crearse empleos si las remuneraciones dejan de ser miserables, pero su mutismo es desconcertante frente a las ganancias de los todopoderosos.<\/p>\n<p>La tendencia mundial se\u00f1ala la configuraci\u00f3n de un polo de riqueza, menos numeroso, pero m\u00e1s rico cada vez, lo que en Colombia se revela con la comprobaci\u00f3n de una \u00e9lite casi m\u00e1gica, integrada por 625 personajes que, seg\u00fan Portafolio, detentan la friolera de US$ 80.000 millones. La reforma tributaria les depar\u00f3 a los empresarios y trasnacionales ventajas infinitas y exenciones billonarias, entre ellas, la anulaci\u00f3n de los pagos parafiscales por concepto de los trabajadores de remuneraci\u00f3n inferior a diez salarios m\u00ednimos, lo que les concede 13,5% de \u201cahorro\u201d al establecer menos 2% para la financiaci\u00f3n del Sena, menos 3% para el sostenimiento del Icbf y menos 8,5% para el r\u00e9gimen de salud (mo\u00f1ona contra los sectores populares). Esta no es la desigualdad, ni la inequidad invocada en el glosario de moda, es apenas la forma de la explotaci\u00f3n imperialista que no morigerar\u00e1 en la medida en que las naciones sometidas sean capaces de soportarla y admitirla como un mal natural.<\/p>\n<p>A la CUT le corresponde afanarse en la revisi\u00f3n del esfuerzo orientado a todos los sectores de trabajadores con la finalidad de configurar un \u00e1nimo de organizaci\u00f3n capaz de enfrentar la pol\u00edtica de los gobiernos y de rescatar la tradici\u00f3n democr\u00e1tica, antimperialista y revolucionaria de la clase obrera. En la Colombia de hoy, retrotra\u00edda al esquema colonial minero-exportador y sometida al redoblamiento del sojuzgamiento for\u00e1neo, el listado de las movilizaciones de las clases y sectores sociales contra el enervante estado de cosas es casi infinito; su progresi\u00f3n ser\u00e1 mayor, as\u00ed haya quienes intenten rendirlas ante el gobierno. Los trabajadores incrementar\u00e1n sus reclamaciones y se unir\u00e1n en torno de una gu\u00eda pol\u00edtica correcta y de las organizaciones sindicales que interpreten sus intereses con empe\u00f1o y claridad. Que Santos, el mejor agente de los gringos, no cuente con el respaldo sindical ser\u00e1 una forma de vislumbrar un futuro menos aciago para Colombia y los oprimidos.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>(1) Editorial La Bagatela, noviembre 1 de 2013, Definiciones del congreso del Partido Liberal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El decadente espect\u00e1culo de cada fin de a\u00f1o alrededor del incremento del salario m\u00ednimo, a cargo de la ostentosa Comisi\u00f3n Permanente de Pol\u00edticas Salariales y Laborales, termin\u00f3 mucho peor de lo esperado por los trabajadores. 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