{"id":8193,"date":"2014-01-27T14:29:30","date_gmt":"2014-01-27T14:29:30","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/diatriba-contra-el-posmodernismo\/"},"modified":"2014-01-27T14:29:30","modified_gmt":"2014-01-27T14:29:30","slug":"diatriba-contra-el-posmodernismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/diatriba-contra-el-posmodernismo\/","title":{"rendered":"Diatriba contra el posmodernismo"},"content":{"rendered":"<p>I<\/p>\n<p>La ciencia es el camino m\u00e1s expedito que tiene el hombre para alcanzar un conocimiento objetivo de la realidad material que lo rodea. La objetividad lograda en dicho conocimiento previene al pensamiento de la tentaci\u00f3n de pretender ir m\u00e1s all\u00e1 de la verdad cient\u00edfica, buscando inexistentes principios metaf\u00edsicos \u201csuperiores\u201d. Sin el recurso de la objetividad es imposible obtener un conocimiento fidedigno de las leyes que gobiernan el comportamiento de los fen\u00f3menos naturales y sociales. Adem\u00e1s, se har\u00eda imposible cualquier forma de aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de los conocimientos logrados. <\/p>\n<p>La peligrosa moda del relativismo filos\u00f3fico reniega del principio de objetividad al sostener, por ejemplo, que en el \u00e1mbito de la ciencia cualquier explicaci\u00f3n es v\u00e1lida. Valga el caso del f\u00edsico y fil\u00f3sofo Paul Feyerabend para quien las proposiciones \u201cla Tierra gira alrededor del Sol\u201d y \u201cla Tierra es una esfera hueca que contiene el Sol, los planetas y las estrellas fijas\u201d, tienen el mismo grado de validez. Como para esta forma de relativismo no hay \u201cest\u00e1ndares objetivos y universales\u201d, entonces, \u201ctodo vale por igual: la filantrop\u00eda y el canibalismo, la ciencia y la magia, tu virtud y mi vicio\u201d ha escrito el f\u00edsico y epistem\u00f3logo argentino Mario Bunge. A estas alturas del siglo XXI el pensamiento racional a\u00fan tiene que v\u00e9rselas con un nuevo tipo de oscurantismo el cual, adoptando formas sutiles y enga\u00f1osas, vali\u00e9ndose de un complicado lenguaje filos\u00f3fico barnizado con algunos conceptos cient\u00edficos, a veces distorsionados, adelanta desde el siglo pasado una cruzada en contra de la ciencia.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos indagan acerca de las causas de los fen\u00f3menos naturales vali\u00e9ndose del siempre renovado m\u00e9todo cient\u00edfico, apoy\u00e1ndose en el formalismo matem\u00e1tico, planteando teor\u00edas, concatenando observaciones y dise\u00f1ando experimentos que terminan por respaldar o rechazar una hip\u00f3tesis, en fin, haciendo lo que sea necesario para transitar por camino seguro hacia la verdad cient\u00edfica. La evoluci\u00f3n de la ciencia ha permitido explicar cada vez una mayor cantidad de fen\u00f3menos con m\u00e1s precisi\u00f3n, es decir, con profundidad creciente: en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1950 James Watson, Francis Crick, Maurice Wilkins y Rosalind Franklin descubrieron la estructura en doble h\u00e9lice del \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN) y desde entonces cada d\u00eda se profundiza m\u00e1s y m\u00e1s en el conocimiento de su compleja estructura y funci\u00f3n gen\u00e9tica. <\/p>\n<p>La ciencia es la forma m\u00e1s elaborada de organizaci\u00f3n de los conocimientos que la humanidad, a lo largo de su desarrollo hist\u00f3rico, ha venido acumulando sobre el funcionamiento de la naturaleza y la sociedad. La validez de sus hip\u00f3tesis y teor\u00edas no dependen de la fe o de la autoridad de un individuo, sino del veredicto de la pr\u00e1ctica experimental, de su relaci\u00f3n con los hechos: fue el experimento de Joseph John Thomson cuando descubri\u00f3 el electr\u00f3n el que desmoron\u00f3 la milenaria creencia de la indivisibilidad del \u00e1tomo; fue el experimento bien hecho el que defini\u00f3 que los neutrinos no viajan m\u00e1s r\u00e1pido que la luz y tambi\u00e9n fue con el experimento como se demostr\u00f3 la existencia del bos\u00f3n de Higgs. <\/p>\n<p>La ciencia es un camino para desechar prejuicios y supersticiones, para lograr una visi\u00f3n racional de los fen\u00f3menos que suceden en el mundo natural y social. Esto hace parte de su grandeza. No importa que a veces sus aplicaciones tecnol\u00f3gicas entren en contradicci\u00f3n con la dignidad humana, como cuando la bomba at\u00f3mica fue dejada caer sobre Hiroshima y Nagasaki. La culpa no est\u00e1 en el conocimiento cient\u00edfico, recae en la forma de organizaci\u00f3n social que tiene la humanidad.<\/p>\n<p>El conocimiento cient\u00edfico hace rato se convirti\u00f3 en palanca fundamental para el desarrollo y progreso de las naciones. Los pa\u00edses del Tercer Mundo ven con pavor la manera acelerada como la brecha cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica se ampl\u00eda y profundiza respecto de los que pertenecen al Primer Mundo, desde donde se escuchan recomendaciones que sugieren que Colombia debe dedicarse a lo que sabe hacer bien, pero no cometer el error de tratar de incursionar en temas m\u00e1s sofisticados en los cuales no tiene ninguna oportunidad; que lo \u00fanico que debe hacer es leer y tratar de entender la ciencia que en otros pa\u00edses se est\u00e1 haciendo y vender a las metr\u00f3polis aquellos recursos naturales (hoy los mineros) que le permitan comprar, ya elaborada, toda la tecnolog\u00eda que necesita. <\/p>\n<p>Esas tesis han encontrado abyecto eco en los Gobiernos que hemos tenido que padecer, que han definido que no vale la pena que en Colombia se haga un esfuerzo importante para crear una capacidad propia de producci\u00f3n de ciencia y tecnolog\u00eda, que lo mejor que podemos hacer es dejar esos temas a los pa\u00edses desarrollados. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales que han aplicado los gobernantes de estas tierras, han terminado por llevar a la naci\u00f3n al abismo del saber. <\/p>\n<p>Cient\u00edficos como el neurobi\u00f3logo Rodolfo Llin\u00e1s han reclamado del gobierno colombiano darle a la ciencia y la tecnolog\u00eda la importancia necesaria para contribuir a mejorar el bienestar de las gentes del pa\u00eds. Con claridad el doctor Llin\u00e1s ha se\u00f1alado: \u201cColombia no est\u00e1 dando todo lo que puede dar desde el punto de vista humano. Definitivamente nuestros artistas son fant\u00e1sticos, nuestros escritores son fant\u00e1sticos, pero nuestros cient\u00edficos no pueden ser fant\u00e1sticos. No porque falte capacidad, sino porque simplemente no existe el inter\u00e9s ni la voluntad social y pol\u00edtica necesaria para sostener un eje cient\u00edfico fuerte\u201d.<\/p>\n<p>Los centros de poder mundial han decidido condenarnos, por ahora, a cien a\u00f1os de soledad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica. Para lograrlo necesitan debilitar al m\u00e1ximo nuestra soberan\u00eda nacional y arrasar con la d\u00e9bil estructura industrial y agropecuaria, objetivos que est\u00e1n alcanzando desde que se inici\u00f3 lo que se conoce como la apertura econ\u00f3mica y que se ha profundizado con los tratados de libre comercio negociados con Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, am\u00e9n de los TLC con Canad\u00e1, Corea del Sur y otros pa\u00edses. En las condiciones de dise\u00f1o de un pa\u00eds atrasado, dedicado \u00fanicamente a la producci\u00f3n de bienes primarios, como los mineros, no hay necesidad de una educaci\u00f3n que imparta una ense\u00f1anza cient\u00edfica, que garantice la formaci\u00f3n de profesionales y cient\u00edficos de primer\u00edsima calidad. Se explica entonces, lo que en su momento expres\u00f3 Marco Palacios cuando era rector de la Universidad Nacional: \u201cQuiz\u00e1s estemos ense\u00f1ando demasiado, entregando un profesional que supera los requerimientos del mercado\u201d. <\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Ante las preguntas \u00bfson las teor\u00edas cient\u00edficas una descripci\u00f3n aproximadamente fiel de la realidad material?, \u00bftiene la ciencia la misma capacidad explicativa que el mito?, \u00bfexiste la realidad independientemente de la conciencia o es una proyecci\u00f3n de \u00e9sta?, \u00bfc\u00f3mo logramos saber que una teor\u00eda cient\u00edfica es falsa o verdadera? los defensores del relativismo epist\u00e9mico han dado respuestas que hacen parte del credo posmodernista y con las cuales pretenden socavar la legitimidad del conocimiento cient\u00edfico. <\/p>\n<p>El significado m\u00e1s com\u00fan de la palabra relativismo tiene que ver con la afirmaci\u00f3n de que se puede atribuir un peso o valor equivalente a cualquier explicaci\u00f3n posible, pues no existe un criterio objetivamente v\u00e1lido para decidir cu\u00e1l de todas las opciones es la verdadera ya que toda afirmaci\u00f3n depende de las condiciones o contextos de la persona o grupo que la afirma. El relativismo epist\u00e9mico considera que la ciencia no es m\u00e1s que un \u201cmito\u201d, una \u201cnarraci\u00f3n\u201d o una \u201cconstrucci\u00f3n social\u201d. La ciencia es uno de los tantos mitos culturales, no m\u00e1s verdadero ni v\u00e1lido que los mitos de cualquier otra cultura; por ejemplo, la ciencia sostiene que los ind\u00edgenas americanos proceden de Asia, mientras que una creencia nativista dice que surgieron a la superficie de un hueco situado en el interior de la Tierra. Objetivamente una de las dos tesis tiene que ser falsa. Para evitar la contradicci\u00f3n el arque\u00f3logo brit\u00e1nico Roger Anyon, quien durante a\u00f1os estuvo estudiando al pueblo zuni que habita en Nuevo M\u00e9xico (Estados Unidos), encuentra esta curiosa v\u00eda intermedia: \u201cLa ciencia es una manera, una entre muchas, de conocer el mundo\u2026 La visi\u00f3n de los zuni es tan v\u00e1lida como la que la arqueolog\u00eda nos propone sobre el pasado prehist\u00f3rico\u201d. Esta forma de anarquismo filos\u00f3fico permite que el inicialmente citado Feyerabend, en su tratado Contra el m\u00e9todo, plantee esta barbaridad: \u201cMientras los padres de un ni\u00f1o pueden escoger entre educarlo en el protestantismo, en la fe jud\u00eda, o suprimir toda instrucci\u00f3n religiosa, no gozan de la misma libertad en el caso de las ciencias, pues resulta obligatorio aprender f\u00edsica, astronom\u00eda e historia\u201d. Aceptar esta f\u00f3rmula implica, ni m\u00e1s ni menos, que se podr\u00eda implementar un sistema educativo con un curr\u00edculo donde los conocimientos de la astronom\u00eda podr\u00edan reemplazarse por las ficciones de la astrolog\u00eda; donde el maestro que quisiera ense\u00f1ar sobre el origen del hombre escoger\u00eda uno de entre los miles de mitos que sobre el tema existen y desechar los conocimientos logrados por la investigaci\u00f3n paleontol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Como para el posmodernismo todos los puntos de vista son v\u00e1lidos y deben ser respetados, entonces la afirmaci\u00f3n de que el holocausto nazi haya ocurrido es una cuesti\u00f3n de creencia personal; o deben tener la misma validez las investigaciones de la astronom\u00eda sobre la formaci\u00f3n de la V\u00eda L\u00e1ctea y el relato m\u00edtico griego que dice que la galaxia se origin\u00f3 cuando sobre el firmamento se derram\u00f3 leche de uno de los senos de Hera, la mujer de Zeus; o a la teor\u00eda del dise\u00f1o inteligente se le debe dar la misma respetabilidad que a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n darwiniana. <\/p>\n<p>Alan Sokal y Jean Bricmont en su magn\u00edfico libro Imposturas Intelectuales definen el posmodernismo como \u201cuna corriente intelectual caracterizada por el rechazo m\u00e1s o menos expl\u00edcito de la tradici\u00f3n racionalista de la Ilustraci\u00f3n, por elaboraciones te\u00f3ricas desconectadas de cualquier prueba emp\u00edrica, y por un relativismo cognitivo y cultural que considera que la ciencia no es nada m\u00e1s que una \u201cnarraci\u00f3n\u201d, un \u201cmito\u201d o una construcci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p>Algunos de los exponentes m\u00e1s destacados del pensamiento posmodernista han pregonado ideas tan absurdas como el \u201cfin de la historia\u201d supuesto por Francis Fukuyama; la negaci\u00f3n de la posibilidad del pensamiento humano para lograr una explicaci\u00f3n objetiva de la realidad; idioteces como la de Jaques Lacan de hacer equivalente la erecci\u00f3n del miembro sexual masculino a la ra\u00edz cuadrada de menos uno, o sea un n\u00famero imaginario; a tratar de establecer una relaci\u00f3n entre el lenguaje po\u00e9tico y la teor\u00eda matem\u00e1tica de conjuntos, como era la pretensi\u00f3n de Julia Kristeva; a calificar ese monumento cient\u00edfico de la F\u00edsica, los Principia, escrito por Newton, como poco m\u00e1s que un manual de destrucci\u00f3n lleno de met\u00e1foras del cient\u00edfico macho invadiendo y desgarrando en pedazos la naturaleza, como piensa Sandra Harding; a plantearse la pregunta de si la m\u00e1s famosa ecuaci\u00f3n de la f\u00edsica (E=mc2) \u201ces sexuada\u201d, como lo cree Luce Irigaray, quien dice que s\u00ed, pues la ecuaci\u00f3n privilegia \u201clo que camina m\u00e1s aprisa\u201d. Por su parte Bruno Latour, al conocer la noticia de que Rams\u00e9s II pudo haber muerto por tuberculosis hacia el a\u00f1o 1213 a.C., coment\u00f3 que le parec\u00eda un anacronismo que al Fara\u00f3n lo hubiera matado una bacteria que fue descubierta por Robert Koch en 1882 y lleg\u00f3 al extremo de afirmar que \u201cantes de Koch, el bacilo no tiene existencia real\u201d. Para el oscurantismo posmoderno el mundo exterior es una consecuencia del trabajo cient\u00edfico, no su causa. Si se siguiera esa l\u00f3gica entonces tendr\u00edamos que aceptar que la radiaci\u00f3n c\u00f3smica de fondo (el \u201ceco\u201d del big bang de hace 14.000 millones de a\u00f1os) solamente existe desde 1965 cuando fue descubierta por Arno Penzias y Robert Wilson; que los elementos qu\u00edmicos cumplen la ley de la periodicidad \u00fanicamente a partir de cuando Mendeleiev los organiz\u00f3 en su tabla peri\u00f3dica; que los electrones existen desde 1897 cuando J.J. Thomson los descubri\u00f3 en el Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge, que la ley de la selecci\u00f3n natural \u00fanicamente funciona desde cuando la propuso Charles Darwin en su libro El Origen de las Especies. A estos y otros absurdos se llega cuando se aceptan todos esos irracionales argumentos. Con raz\u00f3n Mario Bunge sostiene que los militantes de la escuela posmoderna francesa \u201ceran los mayores exportadores de basura intelectual del mundo\u201d. <\/p>\n<p>Para el posmodernismo la realidad f\u00edsica es en el fondo una construcci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y social, la realidad es una proyecci\u00f3n de la conciencia, los objetos no est\u00e1n presentes en el mundo sino que son constructos mentales. Esta concepci\u00f3n hunde sus ra\u00edces en el idealismo de Plat\u00f3n donde el conocimiento es un asunto de la raz\u00f3n, no de la experiencia: \u201cLa raz\u00f3n utilizada de forma debida, conduce a ideas que son ciertas y los objetos de esas ideas racionales son los universales verdaderos, las formas eternas o sustancias que constituyen el mundo real\u201d. Tambi\u00e9n se alimenta de las tesis expuestas en el siglo XVIII por George Berkeley: existir es ser percibido, que significa que lo \u00fanico que posee existencia real es el mundo de las sensaciones, mientras que la realidad externa no existe. Los hombres solamente pueden conocer sensaciones e ideas de los objetos, pero no la materia y el ser. Quien as\u00ed piense tendr\u00e1 que negar la capacidad del hombre de acceder al conocimiento verdadero del mundo y en consecuencia negar\u00e1 la validez de la ciencia para conocer y explicar los fen\u00f3menos naturales y sociales.<\/p>\n<p>Contrastemos esas opiniones con las expresadas, entre otros, por Arist\u00f3teles, Leonhard Euler y Albert Einstein. Conceptuaba el Estagirita: \u201cDecir que las ideas son los prototipos y que todo lo dem\u00e1s participa de ellas es hablar por no callar, es recurrir a simples met\u00e1foras\u201d. Argumentaba el matem\u00e1tico suizo: \u201cCuando mi cerebro suscita en mi alma la sensaci\u00f3n de un \u00e1rbol o de una casa, digo, sin vacilar, que fuera de m\u00ed, existe realmente un \u00e1rbol o una casa de los que incluso conozco el emplazamiento, el tama\u00f1o y otras propiedades. No es posible encontrar ning\u00fan ser, hombre o animal, que dude de esta verdad. Si un campesino quisiera dudar de ella, si dijera, por ejemplo, que no cree en la existencia de su se\u00f1or, aunque lo tuviese ante s\u00ed, ser\u00eda considerado como un loco y con raz\u00f3n: pero desde el momento en que un fil\u00f3sofo afirma cosas semejantes, espera que admiremos su saber y su sagacidad, que superan infinitamente los del pueblo llano\u201d, mientras que para el padre de la teor\u00eda de la relatividad \u201cla creencia en un mundo exterior independiente del sujeto preceptor, es la base de toda ciencia natural\u201d. <\/p>\n<p>Otro aspecto particularmente chocante de los fil\u00f3sofos adscritos a la corriente posmodernista, es la tendencia que tienen en sus escritos a emplear un lenguaje rimbombante, oscuro, enredado, con el cual pretenden parecer profundos y decir mucho, dej\u00e1ndole al lector una desagradable sensaci\u00f3n de \u201cminusval\u00eda intelectual\u201d cuando en realidad, en muchos casos, est\u00e1n diciendo sandeces con aire de profundidad. Seguramente piensan que todo lo que es claro es de por s\u00ed, superficial. Por ejemplo, miremos la siguiente descripci\u00f3n de las part\u00edculas at\u00f3micas y del principio de incertidumbre de Heisenberg: \u201c\u2026las part\u00edculas son composiciones infinitamente compuestas por puntos de vista no sintetizables, prolijos y elementales, que constituyen un punto de vista hologr\u00e1fico e indivisible como la multiplicidad bergsoniana. As\u00ed, la doble naturaleza de la part\u00edcula elemental, de la cual no se puede establecer al mismo tiempo su direcci\u00f3n y su posici\u00f3n, implica una composici\u00f3n polif\u00f3nica irreducible a la suma de estas dos naturalezas que, en cambio, multiplica sus determinaciones\u201d. Frente a este ejemplo no puedo dejar de citar lo que al respecto dijo Peter Medawar, premio Nobel de Medicina: \u201cEl que escribe de forma oscura, o no sabe de lo que habla, o intenta alguna canallada\u201d. <\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Como el posmodernismo niega la existencia de la realidad objetiva, los conceptos de ley natural y verdad cient\u00edfica se han convertido en otras de sus v\u00edctimas ilustres. Para el idealismo posmodernista no existen leyes en la naturaleza, lo que en ella predomina es el caos y es \u00fanicamente la acci\u00f3n de la mente humana lo que pone orden e introduce las leyes en el mundo natural: las leyes son dispositivos conceptuales mediante los cuales organizamos nuestro conocimiento emp\u00edrico y predecimos el futuro. La ley est\u00e1 entonces en el pensamiento racional, no en la realidad material. El reconocido fil\u00f3sofo austriaco Ludwig Wittgenstein considera que \u201cen toda la visi\u00f3n moderna del mundo subyace el espejismo de que las llamadas leyes de la naturaleza son las explicaciones de los fen\u00f3menos de la naturaleza\u201d. Creer en la existencia de las leyes de la naturaleza fue calificado de herej\u00eda en 1277 por el Papa Juan XXI, el cual falleci\u00f3 ese a\u00f1o por los efectos de la ley de la gravedad cuando sobre \u00e9l se desplom\u00f3 el techo de su palacio.<\/p>\n<p>Las leyes que gobiernan el desarrollo de la naturaleza no dependen de la voluntad de los hombres, ellas ya actuaban desde antes que en la Tierra hubiera surgido el pensamiento consciente. Esto significa que la ley debe ser descubierta, no inventada; para descubrirla es necesario recurrir al uso de herramientas especializadas tanto conceptuales como materiales; es precisamente la existencia de leyes lo que proporciona conocimientos cada vez m\u00e1s profundos y universales. Lo que la ciencia ha hecho a lo largo de todo su desarrollo hist\u00f3rico es encontrar leyes, cuyo descubrimiento est\u00e1 determinado por las condiciones hist\u00f3ricas en las cuales viven quienes las descubren: mientras la humanidad no tuvo conocimiento de la ley de la gravedad, la comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos celestes era muy limitada; por eso, durante siglos, los astr\u00f3nomos se aferraron al sentido com\u00fan, a la f\u00edsica aristot\u00e9lica y al sistema de Ptolomeo. Cuando Newton descubri\u00f3 la ley de la gravitaci\u00f3n universal logr\u00f3 la s\u00edntesis de la mec\u00e1nica de los cielos con la terrestre: una misma ley pudo explicar el movimiento de la Luna y la ca\u00edda de una manzana y el conocimiento del cosmos se ampli\u00f3. Conocimiento que se sigui\u00f3 ampliando y profundizando cuando Einstein estableci\u00f3 una nueva relaci\u00f3n entre materia, espacio, tiempo y movimiento, que desemboc\u00f3 en el desarrollo de la teor\u00eda de la relatividad.<\/p>\n<p>Otro precepto de la filosof\u00eda posmodernista es la negaci\u00f3n del concepto de verdad: No existe algo llamado verdad objetiva. Nosotros mismos hacemos nuestra propia verdad. No existe una realidad objetiva. Nosotros hacemos nuestra propia realidad. Somos incapaces de adquirir conocimiento de la verdadera naturaleza de la realidad. Estas palabras no corresponden a la declaraci\u00f3n expl\u00edcita de alg\u00fan fil\u00f3sofo de la posmodernidad, ellas hacen parte de la declaraci\u00f3n de principios de ese oscuro movimiento llamado Nueva Era, pero son muy coincidentes con los fundamentos ideol\u00f3gicos del posmodernismo. <\/p>\n<p>Para los epistem\u00f3logos constructivistas los cient\u00edficos naturales o sociales no descubren verdades, la verdad no es un reflejo de la realidad, ella es el producto del consenso de los que m\u00e1s saben; lo que los hombres de ciencia hacen es solo construir modelos y conjeturas. En esto el posmodernismo se parece a la teolog\u00eda, donde no hay hechos sino opiniones, y la verdad surge por un acuerdo entre personas y no en relaci\u00f3n con las cosas. Si la verdad es una construcci\u00f3n de los individuos que m\u00e1s saben, entonces la teor\u00eda del dise\u00f1o inteligente, uno de cuyos m\u00e1s ilustres progenitores es el constructivismo, ser\u00eda tan verdadera como la teor\u00eda darwiniana de la evoluci\u00f3n. Las tesis del dise\u00f1o inteligente han contado con el apoyo de algunos cient\u00edficos (los que m\u00e1s saben) que exhiben importantes t\u00edtulos acad\u00e9micos: por ejemplo, Michael Behe, Ph.D. en bioqu\u00edmica, quien ha acu\u00f1ado la pomposa expresi\u00f3n de la \u201ccomplejidad irreductible\u201d para darle alguna apariencia de respetabilidad al viejo y tosco creacionismo; mientras que Jonathan Wells, doctor en biolog\u00eda, sostiene que gan\u00f3 sus t\u00edtulos universitarios para dedicar su vida a destruir el darwinismo. <\/p>\n<p>Estos personajes est\u00e1n de acuerdo con los principios del Instituto Discovery, el Comando Central del movimiento del dise\u00f1o inteligente, que plantea, entre otras cosas, promulgarlo como el ant\u00eddoto te\u00edsta contra las \u201cdevastadoras consecuencias del materialismo cient\u00edfico y su legado de destrucci\u00f3n moral, cultural y pol\u00edtico\u201d. Con raz\u00f3n la ya desaparecida Lynn Margulis declar\u00f3 respecto de esta tosca \u201cteor\u00eda\u201d que: \u201cEs una locura cultural. Es muy peligroso porque es pura ignorancia. Bloquea la entrada de la l\u00f3gica y la evidencia, algo que para un cient\u00edfico es esencial. Y m\u00e1s a\u00fan en evoluci\u00f3n, de la que no se puede hablar sin disciplinas como la paleontolog\u00eda, estratigraf\u00eda, geocronolog\u00eda, ecolog\u00eda, limnolog\u00eda\u2026\u201d. Pero el argumento del dise\u00f1o inteligente fracasa no porque la comunidad cient\u00edfica lo declare falso por acuerdo mutuo de los que m\u00e1s saben, sino por la raz\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica de todas: porque est\u00e1 abrumadoramente rechazado por la evidencia encontrada en el mundo material. <\/p>\n<p>La verdad es el reflejo de las cosas del mundo exterior en la conciencia del hombre, en los diversos conceptos que ha desarrollado la ciencia. La verdad es el contenido objetivo de los resultados de la actividad cient\u00edfica. Las teor\u00edas cient\u00edficas, cuando son verdaderas, son una representaci\u00f3n de los fen\u00f3menos que ocurren en la naturaleza. La verdad se alcanza a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n en el mundo real. La verdad cient\u00edfica surge cuando los datos del experimento est\u00e1n en armon\u00eda con los hechos observados; adem\u00e1s, el desarrollo de la tecnolog\u00eda es consecuencia de la existencia de leyes naturales s\u00f3lidamente reales y de teor\u00edas verdaderas, y nos evita caer en la idea metaf\u00edsica de creer que la objetividad de la naturaleza es solo un sue\u00f1o. <\/p>\n<p>Entonces la tarea de la ciencia, al contrario de lo que piensa el posmodernismo, es conducirnos cada vez m\u00e1s cerca de la verdad. As\u00ed lo sostiene el prestigioso f\u00edsico y premio Nobel Steven Weiberg: \u201cLo que nos impulsa hacia adelante en el trabajo cient\u00edfico es precisamente el aliciente de que hay verdades por descubrir all\u00e1 fuera, verdades que una vez descubiertas formar\u00e1n una parte perdurable del conocimiento humano\u201d. <\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el criterio para decidir sobre la veracidad o falsedad de una hip\u00f3tesis cient\u00edfica? Una teor\u00eda cient\u00edfica es verdadera cuando el experimento verifica sus fundamentos te\u00f3ricos y cuando a partir de ella se hacen predicciones de otros fen\u00f3menos o se logran alcanzar aplicaciones tecnol\u00f3gicas. Los protocolos experimentales se dise\u00f1an para comprobar si una teor\u00eda cient\u00edfica es falsa o verdadera, es decir, si se corresponde o no con los hechos del mundo. Como lo apuntan los ya citados f\u00edsicos Sokal y Bricmont: \u201c\u2026el acuerdo entre teor\u00eda y experimento\u2026 ser\u00eda un puro milagro si la ciencia no dijera algo verdadero \u2013o, por lo menos, aproximadamente verdadero\u2212 sobre el mundo. Las confirmaciones experimentales de las teor\u00edas cient\u00edficas m\u00e1s probadas, tomadas en su conjunto, dan fe de que realmente hemos adquirido un conocimiento objetivo, aunque s\u00f3lo sea incompleto y aproximado de la naturaleza\u201d. Por ejemplo, el derrumbe definitivo de la vieja teor\u00eda que defend\u00eda la funci\u00f3n hereditaria de las prote\u00ednas lo propin\u00f3 el elegante experimento de Alfred Hershey y Martha Chase. Si la teor\u00eda de la relatividad no fuera cierta no habr\u00eda sido posible el desarrollo de los ya comunes GPS. Y a\u00fan as\u00ed algunos epistem\u00f3logos constructivistas se empe\u00f1an en sostener tonter\u00edas como las siguientes: \u201cEn la ciencia, las pruebas f\u00e1cticas no afectan en absoluto a la validez de las proposiciones te\u00f3ricas\u201d. \u201cEl mundo natural tiene un papel peque\u00f1o o nulo en la construcci\u00f3n del pensamiento cient\u00edfico\u201d. <\/p>\n<p>Como el posmodernismo niega la existencia de la verdad, entonces nunca se comprueba la veracidad de una teor\u00eda cient\u00edfica. Pero se puede escoger el criterio de falsabilidad para demarcar las teor\u00edas cient\u00edficas de las que no lo son. Seg\u00fan Karl Popper: \u201cLas teor\u00edas no son nunca verificables emp\u00edricamente\u2026 el criterio de demarcaci\u00f3n que hemos de adoptar no es el de verificabilidad, sino el de falsabilidad\u2026\u201d. Esta concepci\u00f3n llev\u00f3 al epistem\u00f3logo vien\u00e9s a condenar al darwinismo al exilio del campo cient\u00edfico, pues supon\u00eda que esa teor\u00eda no era capaz de hacer predicciones que se pudieran falsar: \u201cHe llegado a la conclusi\u00f3n de que el darwinismo no es una teor\u00eda cient\u00edfica testable o contrastable, sino un programa metaf\u00edsico de investigaci\u00f3n, un posible marco para teor\u00edas cient\u00edficas contrastables\u201d. Posteriormente Popper se retract\u00f3, aunque no muy correctamente, al sostener que la selecci\u00f3n sexual deb\u00eda considerarse como una especie de falsaci\u00f3n de la teor\u00eda original de Darwin de la selecci\u00f3n natural. <\/p>\n<p>Para Popper nunca es posible probar que una teor\u00eda es verdadera, pero s\u00ed es posible demostrar que es falsa si se presenta una sola observaci\u00f3n, digna de confianza, que la contradiga: si este criterio fuera aplicado de manera estricta entonces una anomal\u00eda observada en el movimiento de Mercurio habr\u00eda falsado toda la mec\u00e1nica de Newton, lo que en realidad no sucedi\u00f3. \u00bfPodr\u00eda plantearse la b\u00fasqueda de esqueletos de mam\u00edferos en los estratos rocosos del C\u00e1mbrico de hace 570 millones de a\u00f1os con el fin de falsar la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n?<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Una educaci\u00f3n de car\u00e1cter cient\u00edfico es b\u00e1sica para ayudar a sacar a Colombia del oprobioso atraso en que se encuentra. El gobierno de la mal llamada Unidad Nacional, que en la pr\u00e1ctica es una unidad contra la Naci\u00f3n, ha hecho mucha alharaca respecto de los dineros de las regal\u00edas destinados a impulsar la Ciencia, Tecnolog\u00eda e Investigaci\u00f3n. Todo ha quedado convertido en demagogia pues se pretende distribuirlos con criterios politiqueros dej\u00e1ndolos en manos de los Gobernadores, debilitando el papel de Colciencias y sin tener en cuenta las regiones donde haya una infraestructura cient\u00edfica suficientemente desarrollada. Con raz\u00f3n Salud Hern\u00e1ndez comentaba en una de sus columnas que \u201cen ninguna naci\u00f3n seria del planeta se reparte de ese modo el dinero para la ciencia. Los fondos se destinan a donde hay mayor capacidad construida, salvo que quieran bajar el list\u00f3n para decir que aument\u00f3 la investigaci\u00f3n y hacer pseudociencia\u201d. <\/p>\n<p>En estos momentos en que la corrupci\u00f3n est\u00e1 en auge y el talento es escaso, seg\u00fan expresi\u00f3n de Honor\u00e9 de Balzac, de tanta confusi\u00f3n ideol\u00f3gica, donde la triqui\u00f1uela, la picard\u00eda, la mentira descarada y el facilismo intelectual son pr\u00e1cticas que han adquirido estatura moral se hace necesario tener claridad filos\u00f3fica en los asuntos de la ciencia si deseamos, junto con la claridad pol\u00edtica, forjar una sociedad m\u00e1s justa, que supere las inequidades e iniquidades que son el pan de cada d\u00eda de la actual que nos ha tocado vivir.<\/p>\n<p>guillega28@gmail.com<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>1)\tBunge, Mario, La peligrosa moda del relativismo en filosof\u00eda, La Naci\u00f3n, noviembre 17, 2013.<\/p>\n<p>2)\tCallinicos, Alex, Contra el posmodernismo, Bogot\u00e1, \u00c1ncora, 1998.<\/p>\n<p>3)\tSokal, Alan y Bricmont, Jean, Imposturas Intelectuales, Barcelona, Paid\u00f3s, 1999.<\/p>\n<p>4)\tSokal, Alan, M\u00e1s all\u00e1 de las imposturas intelectuales, Barcelona, Paid\u00f3s, 2010.<\/p>\n<p>5)\tZiegler, Klaus, Posmodernismo y etnociencia, El Espectador, julio 28, 2010.<\/p>\n<p>6)\t&#8212;&#8212;, Ciencia y dogmatismo, El Espectador, octubre 3, 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I La ciencia es el camino m\u00e1s expedito que tiene el hombre para alcanzar un conocimiento objetivo de la realidad material que lo rodea. 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