{"id":8068,"date":"2013-11-18T13:37:56","date_gmt":"2013-11-18T13:37:56","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/el-siglo-de-los-atomos\/"},"modified":"2013-11-18T13:37:56","modified_gmt":"2013-11-18T13:37:56","slug":"el-siglo-de-los-atomos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-siglo-de-los-atomos\/","title":{"rendered":"El siglo de los \u00e1tomos"},"content":{"rendered":"<p><strong>A finales del siglo XIX todo el mundo estaba familiarizado con la electricidad, aunque nadie sab\u00eda en qu\u00e9 consist\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><em>A Montserrat Casas Ametller (1955-2013), f\u00edsica at\u00f3mica y nuclear que, siendo rectora de su Universidad, dese\u00f3 que el costo de las flores que le enviar\u00edan a su funeral se dedicara a financiar una beca de investigaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Lucrecio, quiz\u00e1 el m\u00e1s grande poeta y fil\u00f3sofo romano, en el siglo I a.C. describi\u00f3 con belleza sin par todo el atomismo cuyas semillas plantaron unos siglos antes Leucipo y Dem\u00f3crito. En De rerum natura, Sobre la naturaleza de las cosas, no pocos de sus miles de versos los dedic\u00f3 Lucrecio a c\u00f3mo tendr\u00edan que ser los \u00e1tomos y las uniones entre ellos. Veinte siglos despu\u00e9s, entre la primavera y el oto\u00f1o de 1913, un f\u00edsico dan\u00e9s, Niels Bohr, public\u00f3 tres art\u00edculos, al primero de los cu\u00e1les le puso el lucreciano t\u00edtulo Sobre la constituci\u00f3n de los \u00e1tomos y las mol\u00e9culas. \u00bfPor qu\u00e9 aquella formidable intuici\u00f3n tard\u00f3 tanto en hacerse evidencia? Por muchas razones, pero la principal quiz\u00e1 fuera la hegemon\u00eda arrolladora del aristotelismo, enemigo ac\u00e9rrimo del concepto de \u00e1tomo. Siempre hubo atomistas, algunos tan convincentes como el sacerdote Pierre Gassendi, que trat\u00f3 de armonizar el cristianismo con la idea de un n\u00famero finito de \u00e1tomos creados e impulsados por Dios. Pero incluso el gran Kant sostuvo que el estudio de la materia nunca ser\u00eda una ciencia genuina, porque los \u00e1tomos no se podr\u00edan matematizar y por ello jam\u00e1s surgir\u00eda un Newton que formulara leyes at\u00f3micas universales.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de la alquimia en qu\u00edmica hizo que el concepto de \u00e1tomo mostrara su potencial aunque todos, incluidos los qu\u00edmicos, dudaban de su existencia. Fue Einstein, en uno de sus cuatro gloriosos art\u00edculos de 1905, quien demostr\u00f3 que los \u00e1tomos exist\u00edan, pues no otros entes pod\u00edan impulsar el misterioso movimiento ca\u00f3tico de peque\u00f1as part\u00edculas de polen inmersas en agua. Exist\u00edan los \u00e1tomos, s\u00ed, pero \u00bfc\u00f3mo eran?<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX todo el mundo estaba familiarizado con la electricidad, aunque nadie sab\u00eda en qu\u00e9 consist\u00eda. Hasta 1897 no se descubri\u00f3 el electr\u00f3n, la part\u00edcula responsable \u00faltima de la electrificaci\u00f3n de calles, casas y f\u00e1bricas. El electr\u00f3n no pod\u00eda surgir m\u00e1s que de los \u00e1tomos, pero entonces estos eran cualquier cosa menos indivisibles. Ser\u00edan como esponjitas esf\u00e9ricas de carga el\u00e9ctrica positiva con electrones negativos embebidos en ellas que las neutralizaban y pod\u00edan escapar con facilidad. No eran as\u00ed, porque el neozeland\u00e9s Rutherford demostr\u00f3 que los \u00e1tomos ten\u00edan un min\u00fasculo n\u00facleo en torno al cual deb\u00edan girar los electrones. Las proporciones eran pasmosas: si un \u00e1tomo tuviera el porte de una catedral, su n\u00facleo tendr\u00eda el tama\u00f1o de una mosca en el centro. Y con toda la masa concentrada en \u00e9l, porque los electrones son muy livianos. El alborozo que produc\u00eda la idea de \u00e1tomos como peque\u00f1\u00edsimos sistemas solares dur\u00f3 muy poco, porque aquello era tan inestable que, simplemente, el mundo material no pod\u00eda existir.<\/p>\n<p>Rutherford recibi\u00f3 en su laboratorio de M\u00e1nchester a un joven dan\u00e9s que pretend\u00eda hacer la tesis doctoral con \u00e9l. La inclinaci\u00f3n te\u00f3rica de Niels Bohr le daba pavor a Rutherford. Se dec\u00eda de \u00e9ste que cuando escuchaba a un disc\u00edpulo pronunciar la palabra universo era cuesti\u00f3n de tiempo que lo despidiera. Pero Bohr dej\u00f3 fascinado a Rutherford, porque explic\u00f3 c\u00f3mo pod\u00edan ser estables los minisistemas solares que \u00e9l concibi\u00f3: combinando la f\u00edsica cl\u00e1sica con la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica recientemente enunciada y en v\u00edas de construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En esencia, el \u00e1tomo de Bohr se sosten\u00eda en dos postulados. El primero, que el equilibrio de los electrones en torno al n\u00facleo se pod\u00eda describir en t\u00e9rminos cl\u00e1sicos, pero los cambios entre sus estados estacionarios, no. El segundo, que esos cambios de estado de los electrones eran provocados por, o ten\u00edan como consecuencia, la absorci\u00f3n y la emisi\u00f3n homog\u00e9nea de radiaci\u00f3n. La frecuencia de esa radiaci\u00f3n (la luz es la franja de la radiaci\u00f3n a la que es sensible el ojo humano) y la energ\u00eda puesta en juego en estos saltos las defin\u00edan el cuanto de Planck, es decir, el embri\u00f3n de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. La formulaci\u00f3n matem\u00e1tica sencilla de estas ideas aplicadas al \u00e1tomo m\u00e1s simple y abundante del universo, el de hidr\u00f3geno, dio resultados en coincidencia pasmosa con los datos experimentales. Cuando a Rutherford le reprocharon jocosamente su admiraci\u00f3n hacia un f\u00edsico te\u00f3rico, respondi\u00f3 que el caso de Bohr era distinto porque era futbolista. Ha le\u00eddo bien el lector.<\/p>\n<p>Niels Bohr naci\u00f3 en 1885 (ten\u00eda 28 a\u00f1os cuando hizo el descubrimiento anterior) en el seno de una familia ilustrada y rica: su padre era catedr\u00e1tico de fisiolog\u00eda y su madre, tambi\u00e9n muy culta, hija de un gran banquero jud\u00edo. Niels fue el segundo de tres hijos, y siempre dijo que \u00e9l era el m\u00e1s torpe. De Jenny es dif\u00edcil opinar, pero Harald, el menor de los tres hermanos, fue un matem\u00e1tico que alcanz\u00f3 el doctorado antes que Niels y, como futbolista, perteneci\u00f3 a la selecci\u00f3n danesa, cosa que no alcanz\u00f3 su hermano mayor.<\/p>\n<p>Albert Einstein y Stephen Hawking posiblemente sean los f\u00edsicos m\u00e1s famosos del siglo XX, pero Niels Bohr fue sin duda el m\u00e1s influyente. En lugar de micr\u00f3fonos, c\u00e1maras, grandes audiencias y presencia en los peri\u00f3dicos, Niels Bohr utiliz\u00f3 la conversaci\u00f3n para conseguir sus objetivos. Y eso a pesar de que sosten\u00eda que cada frase suya se deb\u00eda entender como una duda y no como una afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes incluso de recibir el premio Nobel en 1922, Bohr hab\u00eda conseguido fondos para la construcci\u00f3n de un instituto de f\u00edsica te\u00f3rica en Copenhague. Por all\u00ed pasaron todos los j\u00f3venes brillantes del mundo que construyeron la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica al albur de explicar la estructura de los \u00e1tomos. Y despu\u00e9s la del n\u00facleo at\u00f3mico. De ah\u00ed a la fisi\u00f3n nuclear hubo pocos pasos.<\/p>\n<p>Bohr, que tuvo que huir de la Dinamarca ocupada por los nazis a causa del origen jud\u00edo de su madre, particip\u00f3 en el inicio del proyecto Manhattan. Cuando vio que la bomba at\u00f3mica podr\u00eda ser usada como arma y no como disuasi\u00f3n, puso en juego toda su habilidad para evitarlo. Tambi\u00e9n salv\u00f3 a infinidad de f\u00edsicos brillantes perseguidos por los nazis.<\/p>\n<p>La gran capacidad de persuasi\u00f3n de Niels Bohr no siempre le dio frutos, porque algunas de sus memorables conversaciones fueron infructuosas. La que tuvo en el parque vecino al instituto con Heisenberg, el gran f\u00edsico del que hab\u00eda sido amigo y que a la postre dirigi\u00f3 el proyecto de bomba at\u00f3mica nazi, solo sirvi\u00f3 para distanciarlos. De aquella misteriosa conversaci\u00f3n se ha hecho hasta una obra de teatro representada por todo el mundo: Copenhague. Sus conversaciones con los presidentes Roosevelt y Churchill casi le cuesta la libertad por no decir algo peor, porque ambos pol\u00edticos consideraron peligrosa su propuesta de compartir la informaci\u00f3n sobre la bomba at\u00f3mica con todos, en particular con los rusos. El ingenuo Bohr cre\u00eda que las guerras se har\u00edan as\u00ed obsoletas, pero al menos, en su lucha por lo que \u00e9l llamaba un Mundo Abierto apoy\u00f3 con fuerza y \u00e9xito la idea de crear el CERN, el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares y la aplicaci\u00f3n pac\u00edfica de la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>El siglo XX bien podr\u00eda definirse como el siglo de los \u00e1tomos porque casi ninguna tecnolog\u00eda actual escapa del dominio de esos entes que tantos siglos cost\u00f3 dilucidarlos. Esto que parece tan prosaico e incluso terrible si se piensa en el armamento nuclear, puede tener una componente po\u00e9tica. Para Bohr, el lenguaje de la f\u00edsica at\u00f3mica y nuclear no distaba de la poes\u00eda, porque \u201cel poeta no trata de describir los hechos sino de crear im\u00e1genes y establecer conexiones; el f\u00edsico, como el poeta, no trata de averiguar c\u00f3mo es la Naturaleza sino entender lo que esta le dice\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A finales del siglo XIX todo el mundo estaba familiarizado con la electricidad, aunque nadie sab\u00eda en qu\u00e9 consist\u00eda. A Montserrat Casas Ametller (1955-2013), f\u00edsica at\u00f3mica y nuclear que, siendo rectora de su Universidad, dese\u00f3 que el costo de las flores que le enviar\u00edan a su funeral se dedicara a financiar una beca de investigaci\u00f3n. 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