{"id":7998,"date":"2013-10-18T16:37:02","date_gmt":"2013-10-18T16:37:02","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/el-general-giap\/"},"modified":"2022-06-14T17:40:03","modified_gmt":"2022-06-14T17:40:03","slug":"el-general-giap","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-general-giap\/","title":{"rendered":"El general Giap"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de su gran victoria en Dien Bien Phu en mayo de 1954, que oblig\u00f3 al poder colonial franc\u00e9s a sentarse a la mesa de paz en Ginebra, Vo Nguyen Giap fue a visitar el campo de batalla. La tierra roja hab\u00eda ennegrecido con la sangre del enemigo. Las tapas de bala, el alambre de p\u00faas y los fragmentos del bombardeo estaban regados por todo el campo; los cuerpos insepultos llenos de moscas amarillas. En uno de los puestos de artiller\u00eda quedaba un mont\u00f3n de papeles sobre el piso con una carta del general franc\u00e9s a su esposa. El general Giap, que hab\u00eda sido profesor de historia, consider\u00f3 que val\u00eda la pena conservarla en los archivos del Vietnam libre.<\/p>\n<p>Esta victoria tra\u00eda mucho tiempo de preparaci\u00f3n. Los franceses hab\u00edan fortificado el valle, al noroeste de Tonkin en la frontera con Laos, de tal manera que pudieran llevar sus tropas a las monta\u00f1as que la rodeaban. Los franceses consideraban que las monta\u00f1as eran inalcanzables: escarpadas, selv\u00e1ticas, nubladas, llenas de cuevas profundas. El general Giap invoc\u00f3 las palabras de su h\u00e9roe Napole\u00f3n Bonaparte, cuyos planes de batalla  dibujaba con tiza cuando todav\u00eda estudiaba en el Liceo en Hue: \u201csi una cabra puede pasar, tambi\u00e9n puede hacerlo un ser humano; si un ser humano puede pasar, tambi\u00e9n lo puede hacer un batall\u00f3n.\u201d Lentamente, sigilosamente, en una sola fila, 55.000 hombres tomaron all\u00ed  posesi\u00f3n, aprovisionados por 260.000 culis con canastas, 20.000 bicicletas y 11.800 balsas de bamb\u00fa. La artiller\u00eda fue transportada por secciones. Desde este nido de \u00e1guila se escavaron trincheras y t\u00faneles hasta casi toparse con los franceses. El enemigo jam\u00e1s tuvo oportunidad alguna.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estaban de nuevo las m\u00e1ximas de Bonaparte: audacia, sorpresa. Pero tambi\u00e9n una arremetida a lo Lawrence de Arabia, cuyos \u201cSiete pilares de la sabidur\u00eda\u201d siempre los ten\u00eda consigo el general Giap. Y mucho de Mao Tse-tung, cuyos tres pasos de la guerra (t\u00e1ctica de guerrilla, pausa, guerra ofensiva) hab\u00eda asimilado en su breve exilio en China acusado de actividad comunista, a principios de 1940.<\/p>\n<p>La clave de todas sus victorias, como lo hab\u00eda ya se\u00f1alado Mao, era el ej\u00e9rcito del pueblo. Los franceses pod\u00edan haberse formado como profesionales en la academia de San Ciro, pero no sab\u00edan por qu\u00e9 estaban luchando. Los americanos que vinieron despu\u00e9s\u2014cuando Vietnam qued\u00f3 dividido y se estableci\u00f3 el r\u00e9gimen anticomunista en el sur\u2014pod\u00edan bombardear sus tropas con B-52 y envenenarlas con defoliantes, pero los soldados americanos no quer\u00edan estar all\u00ed. En cambio, sus hombres estaban peleando para liberar su propia tierra. Desde el comienzo en 1944, hab\u00eda preparado su ej\u00e9rcito de resistencia, dotado con armas atrasadas, en la ideolog\u00eda de una lucha intensa, con equipos de propaganda para adoctrinar los campesinos en sus aldeas. El resultado fue una fuerza guerrillera que pod\u00eda habitar en su tierra, desaparecer dentro de ella (como en el laber\u00edntico camino Ho Chi Minh por el que se abastec\u00eda a los combatientes en el Sur desde el Norte a trav\u00e9s de senderos selv\u00e1ticos y t\u00faneles) preparada con infinita paciencia para despistar al enemigo y atraerlo hasta hacerlo rendirse. As\u00ed era luchar a lo vietnamita. Le tom\u00f3 al general 30 a\u00f1os, desde la declaraci\u00f3n de independencia de Francia en 1945 hasta la ca\u00edda de Saig\u00f3n en 1975, la capital del Sur, para hacer una realidad su visi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Un volc\u00e1n bajo la nieve<\/strong><\/p>\n<p>No porque fuera un populista, exactamente. Su padre hab\u00eda sido un lettr\u00e9, un intelectual de la localidad, tambi\u00e9n campesino; ten\u00eda un grado de abogado. Giap era elegante, pasaba revista a sus tropas con un uniforme blanco, un sombrero de fieltro y corbata; a\u00fan en una cueva en la monta\u00f1a, bajito y sonriente, siempre aparec\u00eda fresco como una flor. Escrib\u00eda poes\u00eda y su franc\u00e9s era impecable. Los franceses, sin embargo, pod\u00edan adivinar por entre todo esto, el odio que ard\u00eda en el fondo, sobre todo despu\u00e9s de la muerte de su padre y de su primera esposa, en una prisi\u00f3n francesa, despu\u00e9s de ser torturados. Lo llamaban \u201cun volc\u00e1n bajo la nieve\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, fue un soldado inveros\u00edmil. Nunca tuvo entrenamiento y nunca se hubiera convertido en comandante militar, dijo alguna vez, si Ho Chi Minh, el l\u00edder de las fuerzas del Vietmin y m\u00e1s tarde de Vietnam del Norte, no hubiera tomado la decisi\u00f3n por \u00e9l. Conoci\u00f3 a Ho en China y lo convirti\u00f3 en su \u00eddolo, desde su barba g\u00f3tica hasta sus sandalias blancas de caucho. Lo llamaba \u201cT\u00edo\u201d; y \u00e9l le dec\u00eda \u201chermoso como una muchacha\u201d.<\/p>\n<p>En el gobierno, en donde \u00e9l estaba a cargo del \u201corden revolucionario\u201d y de las tropas, el progreso pol\u00edtico y militar de la revoluci\u00f3n estaba estrictamente coordinado. Tanto Dien Bien Phu como el objetivo militar de la ofensiva Tet de 1968 (que dirigi\u00f3 magistralmente, aunque se encontraba en Europa Oriental en ese momento) fueron los que infringieron una masiva desmoralizaci\u00f3n al enemigo, y cambiaron la opini\u00f3n de Francia y de Estados Unidos en contra de la guerra. \u00c9l era soberbio, malgeniado, se meti\u00f3 en un n\u00famero de batallas pr\u00e1cticamente innecesarias\u2014pero gan\u00f3 sus dos guerras, demostr\u00e1ndole de manera irrefutable al resto del mundo colonizado que un pa\u00eds rural atrasado pod\u00eda derrotar el gran poder colonial.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de Ho en 1969 perdi\u00f3 influencia, y compa\u00f1eros suyos envidiosos lo dejaron a un lado. Alguien lo calific\u00f3 como un comunista indiferente. No le gustaba el grupito de l\u00ednea dura que manejaba el pa\u00eds, y ya en la vejez atac\u00f3 el partido por corrupci\u00f3n. Siempre fue tenido como un formidable h\u00e9roe en Vietnam, cuyo resurgimiento como un pa\u00eds pr\u00f3spero y unido le produjo una gran alegr\u00eda. El trabajo revolucionario, escribi\u00f3 una vez, tiene que tener una gran previsi\u00f3n: no precisamente saber lo que el enemigo puede hacer ma\u00f1ana, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo va a cambiar el mundo en el futuro. En el sangriento campo de Dien Bien Phu, \u00e9l supo eso con absoluta claridad<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Fernando Ocampo T.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de su gran victoria en Dien Bien Phu en mayo de 1954, que oblig\u00f3 al poder colonial franc\u00e9s a sentarse a la mesa de paz en Ginebra, Vo Nguyen Giap fue a visitar el campo de batalla. La tierra roja hab\u00eda ennegrecido con la sangre del enemigo. 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