{"id":7223,"date":"2013-02-06T15:03:23","date_gmt":"2013-02-06T15:03:23","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/en-todas-partes-se-cuecen-habas\/"},"modified":"2013-02-06T15:03:23","modified_gmt":"2013-02-06T15:03:23","slug":"en-todas-partes-se-cuecen-habas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/en-todas-partes-se-cuecen-habas\/","title":{"rendered":"En todas partes se cuecen habas"},"content":{"rendered":"<p>Soy un enamorado del deporte. Mi padre me ense\u00f1\u00f3 a practicarlo y quererlo. Disfruto apreciando el buen deporte, sobre todo hoy cuando los medios masivos de comunicaci\u00f3n \u2013como la cajita m\u00e1gica de la televisi\u00f3n\u2013, nos permiten acceder en tiempo real a eventos de todo tipo de deportes en los cinco continentes. Como tal aficionado, me dispuse el domingo pasado a ver el espect\u00e1culo magn\u00edfico de la final del futbol americano: el Super Bowl, que en su versi\u00f3n 47 se vivi\u00f3 en el Mercedes Benz Superdome de Nueva Orle\u00e1ns.<\/p>\n<p>Pero cu\u00e1l no ser\u00eda la sorpresa de los millones de espectadores del mundo entero que ve\u00edamos el duelo entre los equipos de San Francisco y Baltimore, cuando promediando el tercer cuarto se fue intempestivamente el fluido el\u00e9ctrico del imponente estadio. Como en cualquier pa\u00eds tercer mundista, en medio del partido el estadio qued\u00f3 a oscuras. Treinta y cuatro interminables minutos, el apag\u00f3n ensombreci\u00f3 la noche. Con paciencia, la que a menudo nos piden las autoridades de un pa\u00eds como el nuestro cuando nos suspenden la energ\u00eda o el suministro de agua, los aficionados norteamericanos tuvieron que esperar hasta que restablecieron \u2013 \u00a1oh, sorpresa! \u2013, parcialmente el servicio. Y en esas condiciones, hubo de jugarse el resto del partido.<\/p>\n<p>Que esto suceda en un pa\u00eds desarrollado, el m\u00e1s importante y rico de los pa\u00edses capitalistas del mundo, muestra como los arquetipos de la propiedad privada en los servicios p\u00fablicos, son universales. El lucro, el af\u00e1n de la ganancia, la ambici\u00f3n desmesurada de riqueza con el menor costo posible, pone siempre en riesgo los intereses de los usuarios. El deterioro o el retraso, de la infraestructura de generaci\u00f3n, transporte y distribuci\u00f3n de energ\u00eda, que afecta la calidad del servicio, es una constante, cada vez m\u00e1s extendida en todos los pa\u00edses, sobre todo desde que la privatizaci\u00f3n, instaur\u00f3 la rentabilidad econ\u00f3mica como la m\u00e1xima a cumplir de parte de las empresas prestadoras.<br \/>\nAparejado con lo anterior, las tarifas que hab\u00edan prometido bajar como consecuencia de la gran eficiencia del sector privado frente al \u201cdesmangurre\u201d del sector p\u00fablico, se estrellan con el comportamiento de ganancia monop\u00f3lica, caracter\u00edstica de esos sectores. Colombia paga una de las tarifas de energ\u00eda el\u00e9ctrica m\u00e1s altas de Am\u00e9rica.  Adem\u00e1s, la regulaci\u00f3n para la promoci\u00f3n de la inversi\u00f3n extranjera en el sector, contempla tal cantidad de gajes y obsequios en descuentos de impuestos y est\u00edmulos financieros, como por ejemplo, el cargo por confiabilidad que hace parte de la f\u00f3rmula tarifaria, que convierten a Colombia en el para\u00edso de la inversi\u00f3n extranjera como lo afirmara, la semana pasada, la revista Forbes.<\/p>\n<p>Nos queda el triste consuelo de que nos igualan a los \u201cgringos\u201d con el rasero m\u00e1s bajo. \u00a1Viva la igualdad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy un enamorado del deporte. Mi padre me ense\u00f1\u00f3 a practicarlo y quererlo. Disfruto apreciando el buen deporte, sobre todo hoy cuando los medios masivos de comunicaci\u00f3n \u2013como la cajita m\u00e1gica de la televisi\u00f3n\u2013, nos permiten acceder en tiempo real a eventos de todo tipo de deportes en los cinco continentes. 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