{"id":6990,"date":"2012-11-12T16:20:17","date_gmt":"2012-11-12T16:20:17","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/futbol-profesional-socializa-perdidas-y-privatiza-utilidades\/"},"modified":"2012-11-12T16:20:17","modified_gmt":"2012-11-12T16:20:17","slug":"futbol-profesional-socializa-perdidas-y-privatiza-utilidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/futbol-profesional-socializa-perdidas-y-privatiza-utilidades\/","title":{"rendered":"F\u00fatbol profesional: \u201cSocializa p\u00e9rdidas y privatiza utilidades\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Motiva este ensayo la \u201cira e intenso dolor\u201d que sufren los hinchas cada que su equipo profesional sufre una derrota, queda eliminado en alguna instancia del campeonato o, en el peor de los escenarios, pierde la categor\u00eda cayendo al \u201cinfierno\u201d de la divisi\u00f3n inferior -como en el caso del f\u00fatbol profesional colombiano desciende a la categor\u00eda B-, que no es otra cosa que se\u00f1alar a directivos, jugadores y aficionados \u2013estos los \u00fanicos damnificados- que el equipo de sus \u201camores\u201d perdi\u00f3 los \u00faltimos tres a\u00f1os. Hecho que para directivos y jugadores es apenas un trabajo o un negocio m\u00e1s, pero para los \u00faltimos es una verdadera cat\u00e1strofe. <\/p>\n<p>Al Real Cartagena lo apodan el \u201cyo yo\u201d, t\u00edpico juego de sube y baja, puesto que se convirti\u00f3 en supercampe\u00f3n del descenso al completar cuatro en 20 a\u00f1os -1992, 2002, 2007 y 2012-, seguido por Pereira, Bucaramanga, Uni\u00f3n Magdalena, C\u00facuta Deportivo y Cortulu\u00e1, que han tenido esa deshonrosa distinci\u00f3n en dos ocasiones cada uno. Cuando Real Cartagena descendi\u00f3 a la B en 1992, estuvo 7 a\u00f1os continuos en ese cadalso, los mismos que lleva en este momento Uni\u00f3n Magdalena, que baj\u00f3 en 2005; y el rival con quien dirimi\u00f3 el \u201cinfierno\u201d, C\u00facuta Deportivo, estuvo desde 1997 hasta 2005 en la fat\u00eddica B. El denominador com\u00fan de estos \u00faltimos equipos es que son o han sido manejados administrativa y financieramente por n\u00facleos familiares cerrados, que en su l\u00f3gico criterio es para consolidar su patrimonio econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>El laureado escritor uruguayo Eduardo Galeano en su libro \u201cEl f\u00fatbol a sol y sombra\u201d se refiere al hincha: \u201cUna vez por semana, huye de su casa y acude al estadio\u2026agita el pa\u00f1uelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovaci\u00f3n y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los \u00e1rbitros est\u00e1n vendidos, todos los rivales son tramposos\u201d.<\/p>\n<p>Galeano hace la distinci\u00f3n del hincha con el fan\u00e1tico: \u201cel fan\u00e1tico es el hincha en el manicomio. La man\u00eda de negar la evidencia ha terminado por echar a pique la raz\u00f3n y a cuanta cosa se le parezca\u2026El fan\u00e1tico llega al estadio envuelto en la bandera del club, la cara pintada con los colores de la adorada camiseta, erizado de objetos estridentes y contundentes, y ya por el camino viene armando mucho ruido y mucho l\u00edo. Nunca viene solo. Metido en la barra brava, peligroso ciempi\u00e9s, el humillado se hace humillante y da miedo el miedoso\u2026El fan\u00e1tico tiene mucho por vengar.\u201d  <\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n de esos instintos primarios individuales y colectivos determinaron la creaci\u00f3n de la \u201cindustria de la diversi\u00f3n\u201d, en este caso el subsector es el f\u00fatbol. Como toda industria en el r\u00e9gimen capitalista, el punto \u00f3ptimo lo da la m\u00e1xima ganancia, no para los usuarios -hinchas o fan\u00e1ticos- sino para los inversionistas. Y en el mejor legado neoliberal, toca aprovecharse de todo lo que el Estado les pueda proporcionar, con m\u00e9todos legales o algunos no tanto. Se apropian de la marca ciudad o departamento \u2013al mejor estilo de lo que sucedi\u00f3 con Juan Vald\u00e9s- con  lo cual exacerban el regionalismo, avivando los cl\u00e1sicos que llenan las arcas; son casi propietarios de los estadios, obteniendo grandes beneficios, pero las refacciones las paga el erario; presionan a los gobiernos territoriales para los patrocinios -en los \u00faltimos tres a\u00f1os Real Cartagena recibi\u00f3 de la alcald\u00eda y gobernaci\u00f3n cerca de $4.500 millones-; adicionalmente les hacen todo tipo de descuento tributario so pretexto de llevarse el equipo. Es un negocio redondo complementado con millonarios derechos de televisi\u00f3n, radio y venta de jugadores -m\u00e9todo esclavista bajo la figura de transferencias- y concesiones de ventas en los estadios, con elevad\u00edsimos precios. Se han hecho ricos incitando las pasiones y -con la complicidad de muchos- haciendo uso del patrimonio p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u00a1Mientras el hincha llora y al fan\u00e1tico lo atropella la tragedia del descenso, el \u201cinversionista\u201d disfruta de la industria del f\u00fatbol con sus multimillonarias utilidades!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Motiva este ensayo la \u201cira e intenso dolor\u201d que sufren los hinchas cada que su equipo profesional sufre una derrota, queda eliminado en alguna instancia del campeonato o, en el peor de los escenarios, pierde la categor\u00eda cayendo al \u201cinfierno\u201d de la divisi\u00f3n inferior -como en el caso del f\u00fatbol profesional colombiano desciende a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-6990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6990\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}