{"id":6967,"date":"2012-10-30T12:03:08","date_gmt":"2012-10-30T12:03:08","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/los-pueblos-fantasmas\/"},"modified":"2012-10-30T12:03:08","modified_gmt":"2012-10-30T12:03:08","slug":"los-pueblos-fantasmas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/los-pueblos-fantasmas\/","title":{"rendered":"Los pueblos fantasmas"},"content":{"rendered":"<p>Suena un poco terror\u00edfico, cercano a la alienaci\u00f3n producida por las costumbres gringas, que nos lleva a celebrar \u201cla noche de las brujas\u201d a cambio del \u201cD\u00eda del Ni\u00f1o\u201d. De repente sirva para acu\u00f1ar que hay quienes siguen como \u201cprofetas del desastre\u201d o mejor, como fueron tildados en su momento, \u201clos dinosaurios\u201d. Pero la verdad es que todo fue previsto hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. S\u00ed, en Colombia existen muchos pueblos fantasmas y no son producto de la imaginaci\u00f3n; mucho menos de la voluntad de sus gentes. Son la consecuencia de decisiones de nuestros gobiernos, que en su mayor\u00eda tuvieron or\u00edgenes allende las fronteras y ubicadas con raz\u00f3n por los analistas en el Consenso de Washington. El problema es que muchos se sorprenden y todav\u00eda no entienden c\u00f3mo su pueblo, el corregimiento, la vereda o el municipio, se convirti\u00f3 en \u201cfantasma\u201d.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n, especialmente los que tienen intereses cruzados con los grupos econ\u00f3micos, fijaron su prisma en un solo \u00e1ngulo de la noticia: la terrible violencia que ha azotado al pa\u00eds, convirti\u00e9ndonos en el segundo en el mundo con mayor n\u00famero de desplazados internos, con cerca de cuatro millones de v\u00edctimas, que significan algo as\u00ed como m\u00e1s del diez por ciento de los colombianos, cuatro ciudades como Cartagena, o la mitad de Bogot\u00e1. Es una gran tragedia, con multiplicidad de complejas causas; un entramado en el cual cada quien se justifica, pero que es la s\u00edntesis de a\u00f1os de incubaci\u00f3n de fen\u00f3menos que alg\u00fan d\u00eda desaparecer\u00e1n para la conquista de un poco de tranquilidad. Centenares de pueblos se volvieron fantasmas por la violencia: son noticia, tienen que ser noticia.<\/p>\n<p>Hay otros pueblos fantasmas. Que no son noticia. Otras veredas y corregimientos que d\u00eda a d\u00eda botan todo tipo de desplazados y desarraigados. Tienen un denominador com\u00fan: son territorios ricos o al menos lo parecen. Las comunidades se defienden con lo que pueden, pero en nombre de la \u201cmodernidad\u201d, la eficacia, la competitividad y el uso del suelo para extraer su riqueza -con la complicidad del Gobierno Nacional, quien dicta las normas-, terminan siendo arrasadas por los detentadores del poder. Hay casos emblem\u00e1ticos de car\u00e1cter nacional que hacen tr\u00e1nsito a regiones fantasmas: como Marmato en el departamento de Caldas, asentado en un diluvio de vetas de oro; Montel\u00edbano en C\u00f3rdoba, que navega en ferron\u00edquel; La Guajira y el Cesar, inundados en carb\u00f3n, gas y petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>La \u201cmodernidad\u201d se llev\u00f3 por los cachos y convirti\u00f3 en pueblo fantasma a Galerazamba, corregimiento de Santa Catalina en Bol\u00edvar. Era un escenario paradisiaco, que rodeado por el mar se convirti\u00f3 en un prodigio en la producci\u00f3n de sal y uno de los abastecimientos de la liquidada Alcalis de Colombia; pero la perversa l\u00f3gica de la \u201ceficiencia y la concesi\u00f3n\u201d llev\u00f3 al Gobierno a liquidar la empresa para entregar a una compa\u00f1\u00eda privada la mina de sal, acabando de esta forma con la funci\u00f3n social que su explotaci\u00f3n prestaba a la poblaci\u00f3n. Hoy es un pueblo fantasma: carretera impenetrable, playas carcomidas por la erosi\u00f3n, y las construcciones habitacionales y sociales de los trabajadores tambi\u00e9n exterminadas por la \u201cmodernidad\u201d.<\/p>\n<p>El desarraigo en dos corregimientos de Cartagena tambi\u00e9n tiene la misma raz\u00f3n de la eficiencia y eficacia de la \u201cmodernidad\u201d, que para sus nativos hacen tr\u00e1nsito a \u201cpueblos fantasma\u201d, aunque con diferentes connotaciones: Punta Canoa es un caser\u00edo donde sus habitantes viv\u00edan de la pesca y atenci\u00f3n al turismo hasta que el Distrito y Aguas de Cartagena decidieron construir el Emisario Submarino que vac\u00eda sus aguas en ese punto, litoral adentro. Los pobladores han dicho: \u00bfqui\u00e9n va a venir a ba\u00f1arse o a comprar un pescado de donde se ha descargado toda la mier\u2026de la ciudad? Seguro ser\u00e1 pueblo fantasma y los \u201cavivatos\u201d se quedar\u00e1n con el territorio.<br \/>\n.<br \/>\nDe igual forma se est\u00e1n quedando con el apetecido balneario de La Boquilla: con m\u00e9todos legales y muchos, no sanctus. La mayor\u00eda de sus nativos ya est\u00e1n desarraigados y otros libran una batalla de resistencia civil en contra de las pretensiones y la presi\u00f3n de \u201cfuerzas vivas\u201d por arrasarlos. Imag\u00ednense una cuadra de ranchos de paja al lado de los grandes hoteles y centros de convenciones. Eso ri\u00f1e con la \u201cmodernidad\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda: la abundancia de recursos y la \u201cmodernidad\u201d tienden a convertir a la inmensa mayor\u00eda de colombianos en desarraigados y desplazados; en pobladores fantasmas! <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suena un poco terror\u00edfico, cercano a la alienaci\u00f3n producida por las costumbres gringas, que nos lleva a celebrar \u201cla noche de las brujas\u201d a cambio del \u201cD\u00eda del Ni\u00f1o\u201d. De repente sirva para acu\u00f1ar que hay quienes siguen como \u201cprofetas del desastre\u201d o mejor, como fueron tildados en su momento, \u201clos dinosaurios\u201d. 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